jueves, 27 de diciembre de 2007

Olimpíadas y elecciones en 2008

A unos días que comience 2008, dan ganas de asomarse al calendario y ver cuáles son las dos o tres situaciones que serán únicas durante ese año. Las dos que ahora me llaman la atención suceden en la segunda mitad del año. La XXIX Olimpiada que se llevará a cabo en el verano en China y, hasta donde sabemos están en los últimos toques a la infraestructura y al Estadio Nacional de Beijing que resulta una obra majestuosa que no se puede creer: construido para recibir a 91 mil espectadores, está localizado dentro de un espacio de 20 hectáreas para ocupar sólo 260 mil metros cuadrados, diseñado como un «nido de pájaro» —como dicen los chinos—, considerado como una de las construcciones más modernas y emblemáticas de la capital china.

Durante el verano China podrá mostrarle al mundo su poderío, su capacidad de organización y el nivel de desarrollo que han logrado y que, sin duda, es sorprendente. No conozco todavía a alguien que haya estado por esos rumbos —de turismo o de negocios—, que no llegue sorprendido de ver el poder y el vigor y empuje económico que tiene China desde más de una década.

El 8 de agosto se inaugura y la atención del mundo va a estar concentrada en esos juegos y en la cantidad de medallas de oro que esperan ganar los chinos, al tiempo de que estarán viendo qué manera evitan tres temas que siguen siendo las tres moscas de esa suculenta sopa china: su relación con Taiwán y Nepal; la oscuridad con la que manejan los asuntos que tienen que ver con los derechos humanos y evitar lo relacionado con el apoyo que le dieron al gobierno del Sudán que orquestó un derramamiento de sangre en Darfur estimado en unas 400 mil víctimas, tratando de defender sus inversiones en la industria del petróleo como las que han hecho en Sudán. Hasta ahora, y sólo por las olimpíadas, tuvo que aceptar la intervención de las Naciones Unidas para resolver esta crisis. Pero, fuera de esto, veremos un despliegue impresionante de artistas, deportistas y coordinadores para que brille como nunca ese coloso asiático.

En el otro Continente agonizará el segundo y último período del señor Bush —apoyado por un 30% de los norteamericanos—, para que se lleve a cabo durante todo el 2008 la lucha por el poder entre demócratas y republicanos, entre Hillary Clinton (1947-), la primera mujer contendiente a ser candidata por los demócratas quien fuera la primera dama en la Casa Blanca y, «Rudy» Giuliani (1944-) de los republicanos, el político que transformó la ciudad de Nueva York para hacerla más vivible, con una serie de acciones basadas en la «tolerancia cero», para convertirse en héroe del 11/9 y ser considerado el «Hombre del año» Time Magazine. En noviembre serán las elecciones entre quienes resulten los candidatos de cada partido y, para finales del año, habrá nuevo presidente en ese país, para bien o mal. (El Informador, jueves 27 de diciembre, 2007).

martes, 25 de diciembre de 2007

La industria del turismo

Época de vacaciones tal como nos enseñaron desde que tenemos memoria. Es tiempo de salir a la playa, justo después de la Navidad, y tomar una o dos semanas de vacaciones como las que recordamos con esa vaguedad como son los recuerdos que, con el tiempo, danzan vagamente.

En estas dos semanas de diciembre, el turismo nacional se suma al internacional y la ocupación hotelera aumenta para mantener el crecimiento anual de 7% respecto al año pasado, igual como sucede con el número de noches que duermen los turistas y que este año rondan las 100 millones.

El turismo representa el 9% del PIB y las inversiones, tanto nacionales como extranjeras son abundantes, como en el caso del Mundo Maya que este año tuvieron una inyección de recursos que representan un crecimiento del 378%, sólo para impulsar 49 desarrollos turísticos —megadesarrollos y desarrollos inmobiliarios—, 17 acciones para la construcción y remodelación de hoteles y 7 campos de golf, además de la creación de marinas, parques temáticos, muelles, miradores turísticos y puertos de abrigo, entre otros.

De 1994 a 2006, el acumulado de inversión extranjera en Quintana Roo ha sido de $988 millones de dólares, lo que ubica a esa entidad como la líder de los estados de la región del Golfo-Caribe. Lo que sucede en Playa del Carmen es algo increíble y el turismo ha generado ahí una masa crítica de empleos y, por lo tanto, unas inversiones en infraestructura, centros comerciales que no se puede creer a simple vista.
La temporada de turismo internacional empezó en noviembre y va creciendo conforme avanza el invierno y, en Estados Unidos y Canadá, como hemos visto recientemente, el termómetro está bajo cero y la nieve no los deja moverse. Nada como el sol y las playas del Pacífico o del Caribe para soportar los largos meses de frío, los días cortos y la oscuridad que puede ser tan deprimente. Por eso sueñan con este clima que nada tiene que ver con esas otras playas llenas de piedras y de agua helada, como las hay en España.

El 75% del turismo extranjero viene de los Estados Unidos, 7% de Canadá y un poco menos del 1%, de los principales países europeos. En total pueden andar alrededor de los 13 millones de turistas al año.

El Secretario de Turismo Rodolfo Elizondo Torres, ha insistido en posicionarse en los sectores del turismo que giran alrededor de las convenciones o del turismo cultural y ecológico, pues sabe que hay de donde escoger y disfrutar en el interior de este país, más allá del turismo de playa que, desde hace tiempo, está bien posicionado. Por eso insiste en que cada Estado debe promover aquello que ofrece y tiene en esos dos temas.

El turismo en México ha entrado en una nueva etapa y lo celebramos, pues ahora somos testigos de cómo las grandes ciudades, como la ciudad de México, se queda vacía y la gente disfruta el resto del país admirando sus acervos, su comida y un clima que, en general, es una bendición. (El Informador, martes 25 de diciembre, 2007).

jueves, 20 de diciembre de 2007

La ópera en vivo desde el Metropolitan Opera House

Programas de radio como en los años cincuentas

En la ciudad de México sólo hay dos estaciones que trasmiten música clásica: radio UNAM (96.1 FM) y Opus 94 o XHIMER (94.5 FM). Pocos son los programas musicales en vivo pero los hay, como el que trasmite el concierto de la OFUNAM, los domingos a las 12:00 horas y por su lado, Opus 94 trasmite en vivo el concierto de la Filarmónica de la Ciudad de México (a la fecha, en ascuas) y, cada sábado, a las 12:00 horas la ópera en vivo y en directo desde el Metropolitan Opera House de Nueva York, con los comentarios de Ernesto de la Peña, erudito y experto que, por cierto, celebra en estos días sus ochenta años de vida y que hace de esta trasmisión, sábado tras sábado, una delicia con su introducción al tema, y varios comentarios sobre el compositor o los intérpretes.

Cada sábado me siento, a veces un rato —la nostalgia, tal vez—, para escuchar una parte, otras, la obra completa como fue el caso de la obra de Charles Gounod, Romeo y Julieta, una obra que me es cercana como obra de teatro y que ha sido materia de lectura en los talleres que he dado sobre Shakespeare, como el que próximamente voy a dar (los martes de 11:00 a 13:00 en la Casa del Lago, a partir del 6 de febrero del 2008), donde analizamos y estudiamos la obra, y que he publicado como uno de los Cuadernos de apuntes, basado en esta tragedia, además de haber sido la primera obra del Foro-Taller virtual coordinado con la Dirección de Literatura de la UNAM en el sitio http://cazadeshakespearae.unam.mx.

Tal vez por todo esto y por esa nostalgia de reunirse alrededor de la radio para oír algunos programas en vivo, ese sábado dejé de hacer lo que tenía pendiente y me puse a escuchar esta ópera. Mientras lo hacía, pude darme cuenta que, con estos programas que escucha uno por la radio, uno aporta más con la imaginación los posibles sucesos que complementan la acción que nos narran. Ni hablar si es fútbol o béisbol, que nos hacemos el cuadro completo.

Así, pues, los sábados podemos oír en vivo y en directo la ópera que interpreten desde el Metropolitan House de Nueva York y ese sábado pude escuchar el famoso Coro (cantado como tal y no con un bajo, como pude imaginarme que era) que nos anticipa los sucesos de la tragedia avisándonos que dos familias de idéntico linaje; en la bella Verona, como escenario, donde el antiguo odio engendra un nuevo odio, donde la sangre civil, mancha las manos de sus habitantes. Desde las entrañas fatales de estos dos enemigos, mueren dos amantes nacidos bajo la estrella-rival. Este lamentable fin y su penosa desventura, entierra con su muerte la lucha entre las familias. El terrible caminar de un amor marcado por la muerte, y la ira incesante entre las familias que sólo con la muerte de sus dos hijos conseguirán extinguir, es lo que va a suceder durante las próximas dos horas. Escuchen esta historia con paciencia, y si falta algo aquí, sólo podrá ser corregido con su imaginación.

Hoy en día la radio se escucha mientras nos transportamos en coche por la ciudad que es a vuelta de rueda y por eso tienen cada vez más audiencia, pues los automovilistas cuentan con ese tiempo para ir de un lado al otro a una velocidad desesperante, como resulta el tráfico.

Los que nacimos a mediados del siglo XX, no podemos dejar de recordar la importancia que tuvo la radio en nuestra vida donde aprendimos a imaginar lo que se relataba, por ejemplo, los partidos de la Serie Mundial en aquellas trasmisiones del «Mago» Septién (1916-) que llegamos a escuchar por los altavoces cuando salíamos al recreo del Colegio México (Mérida 50) y creo que jugaban los Yanquis de Nueva York, con este locutor que, como bien sabemos, es capaz de citar jugadas y estadísticas precisas de los juegos de los años 20’s o 30’s como si estuviese allí mismo, por algo le dicen el mago; o esas series que pasaban los domingos por la tarde cuando, aterrados, escuchábamos unos disparos —¿sería así?—, y la orden que le daba alguien que no recuerdo cómo se llamaba, gritándole, angustiado, «¡dispara Margot, dispara!», era una serie de la XEW, la primera estación con una programación abierta y popular, que desde 1930 se presentaba como «La voz viva de Latinoamérica» en donde escuchábamos las producciones en vivo que se iniciaron en 1930, cuando Pascual Ortiz Rubio transmitió el grito que de Independencia. El estudio estaba en la parte alta del Cine Olimpia y allí cantaba Agustín Lara, en el «Estudio Azul y Plata», junto con Pedro Infante, Jorge Negrete, Pedro Vargas y José Alfredo Jiménez entre otros artistas.

Extrañamos la XELA, la estación de la buena música de la ciudad de México que desde 1940 hasta 2002, trasmitió música clásica hasta que Alejandro Burillo la cambió por una de deportes en una especie de «muerte súbita». Un día le pregunté a Salvador Elizondo por qué sabía tanto de música y me contestó que desde 1940 había prendido el radio en esa estación y, desde el día, nunca la había vuelto a cambiar. (El Financiero, lunes 24 de diciembre, 2007).

miércoles, 19 de diciembre de 2007

A río revuelto

La educación en México es un tema álgido, entre otras cosas por la desproporción que existe entre el presupuesto que ejerce y los resultados que se obtienen, tanto con las pruebas nacionales como es Enlace o con las internacionales como es PISA, en las que resulta que estamos lejos de la meta. Tal vez por eso se busca a un chivo expiatorio, sin darse cuenta que está en casa, acorazado e inamovible y que es la ocasión de lo que culpan —¡con su permiso, Sor Juana!—, y si creemos que obran bien y sólo están combatiendo la resistencia, producto de la liviandad —o de la corrupción— en verdad, lo siguen haciendo con negligencia.

Cuando despertamos, vemos que el río está revuelto y la ganancia es para los pescadores que lanzan mensajes cruzados: por un lado, Josefina Vázquez Mota expresa abiertamente —desde que tomó posesión—, su apoyo al programa Enciclomedia y, por el otro lado, el Subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez, que carga con el estigma de ser el yerno del demonio-de-Tasmania, no quiere saber nada, ni ha querido saber nada de los creadores de este programa. A todo esto, la oposición sigue investigando si hubo o no corrupción en las licitaciones por el equipamiento de Enciclomedia y todo esto, en conjunto, ha detenido el avance de su aplicación como debería ser.

Los peces gordos son difíciles de atrapar y, en el caso de Enciclomedia, hay que diferenciar el asunto de la posible corrupción, con los beneficios de su aplicación pues, lo que es un hecho es que hay 145 mil salones de 5º y 6º años instalados con una versión de Enciclomedia que nos es la última que, por cierto la SEP tiene la versión más completa de todas que se puede instalar en estas vacaciones, pero, la apatía de la subsecretaría impide que haya más empuje en la aplicación del programa de Enciclomedia que sabemos que complementa las deficiencias magisteriales y el hecho de que en primaria sean maestros de grado y tengan que saber de todo.

Enciclomedia es un programa de excelencia que ha sido reconocido por la UNESCO y por la OCDE, entre otras instituciones, en donde tuve la fortuna de ser parte del equipo del Dr. Felipe Bracho —hasta mayo de este año— como director académico de primaria, coordinando la creación del contenido. Por esto, puedo decir que el programa es un parteaguas en la educación básica, donde los alumnos pueden ver y oír lo que nadie es capaz de relatar (historia) o interactuar con cientos de ejemplos en matemáticas, español, ciencias, geografía o educación cívica o artística y musical.

Con Enciclomedia en el salón de clases en tiempo real, es factible que los alumnos mejoren dramáticamente sus conocimientos y desarrollen mejor sus habilidades con esta poderosa herramienta que tienen disponible, por lo pronto, en estos dos grados y sus resultados se podrán medir en uno o dos años, acercándonos seguramente a la meta del conocimiento. (El Informador, jueves 20 de diciembre, 2007).

El Tratado de Lisboa 2007

La Unión Europea (UE) fue creada en 1993 y quince años después cuenta con veintisiete estados de ese continente gobernado por un modelo híbrido que se sostiene en dos patas: la del Consejo de Ministros, que es el representante de los Estados donde las decisiones no requieren unanimidad y los votos son ponderados por su peso demográfico y, la segunda, con un Parlamento que es el que representa a los ciudadanos. La semana pasada dieron un salto hacia delante incorporando, después de dos años de introspección y análisis sobre su futuro, algunos de los cambios que no pudieron hacer cuando se rechazó la Constitución en el 2005 para modernizar sus instituciones y prepararse para los desafíos de la globalización, autorizando varias reformas en un documento llamado el Tratado de Lisboa 2007.

El ejemplo de la UE se puede considerar como un paradigma en varios sentidos: la Unión podrá evitar futuras confrontaciones (como las que hubo en 1914 y 1939); la unión hace la fuerza y con ello han promovido, con un criterio democrático nunca antes visto, la apertura comercial sin fronteras y el movimiento libre de la mano de obra.
La Unión se ha propuesto equilibrar las economías de sus miembros y, por eso, resultaron beneficiados aquellos países relegados como Grecia, España y Portugal que, con el impulso que les han dado, se han podido remontar para llegar a tener un nivel de vida como en el primer mundo.

Si comparamos esta actitud y sus resultados con la que mantiene nuestro vecino del Norte, vemos que hay una óptica diferencia, en donde sólo hemos logrado un Tratado de Libre Comercio (TLCAN, 1994) y lo relacionado con la mano de obra parece ir en sentido contrario, pues, en este continente va en otro sentido y, por lo pronto, sólo discuten la altura y el material con el que hay que construir los muros en la frontera para detener la migración, en lugar de proponer algunas ideas en donde se puedan imaginar de qué manera se puede resolver la migración, ya sea con inversiones para la creación de empleo o formalizando contratos temporales, es decir, encontrar soluciones a largo plazo. Por eso, cuando observamos a la UE, vemos los beneficios por lo que han planeado hacer desde hace más de una década.

A pesar de que la sesión en Lisboa del Consejo de la UE se parecía, para nuestra sorpresa, a esas que se llevan a cabo en San Lázaro (circo de tres pistas), en medio de gritos y tamborazos, Cavaco Silva defendió los beneficios que lograrían con ese Tratado que finalmente se logró firmar. Para festejarlo después entre el Himno a la alegría de la 9ª Sinfonía de Beethoven y algunas declaraciones como que «la historia recordará ese día como el día en que se abrieron nuevos caminos de esperanza para el ideal europeo», y uno piensa si algún día habrá algo parecido en este continente con un mosaico de culturas como en el europeo. (El Informador, martes 18 de diciembre, 2007).

jueves, 13 de diciembre de 2007

Venus o la senectud déjà-vu

Venus (2006) es una película dirigida por el surafricano Roger Michell (1956-), basada en el guión del londinense Hanif Kureishi (1954), que estuvo primero en la cartelera del «cine de arte» y ahora, en las carteleras de las salas comerciales. Es una película fantástica, brutal y despiadada que trata sobre la decadencia y los traumas de la senectud, actuada por dos viejos actores que uno anda en sus setentas medios y el otro en los ochentas bajos. El primero es Peter O’Toole (1932-) en el papel de Mauricio, un viejo actor inglés —¡ajá!— que salva la narración melodramática para convertirla en una especie de comedia de altos vuelos, en esa etapa de la vida de los hombres y, por qué no, también de las mujeres (como Vanesa Redgrave), poco alentadora.

El personaje de Peter O’Toole convierte esa etapa de la vida en toda una epopeya y conquista, mientras lo vemos tropezarse en los escenarios o tratando de mantener su rutina diaria y que va del escenario a la operación de la próstata, entre las reuniones con sus amigos o los pubs y sus deseo de ver desnuda a Jessie (Jodie Whitaker de 25 años de edad) que hace el papel de la sobrina irredenta de Ian, el octogenario de esta obra, actuado por Leslie Phillips (1924-), con sus 83 años a cuestas en el papel del amigo y colega de Mauricio, quien después de haber contratado a esta sobrina, no sabe qué hacer con ella y por eso la adopta Mauricio quien, por momentos, se convierte en un moderno profesor Higgins que le consigue un trabajo para que modele desnuda, como Venus, y se convierte en el héroe de las mil batallas contra la decadencia y la estupidez.

Gracias al buen humor que depliega Peter O’Toole libra la apesumbrada realidad de la senectud, transformándola en una vida llena de aventuras con una inteligencia e ingenio como las que tienen aquellos que trascienden las miserias cotidianas y el dolor de la vejez —recuerdo a mi amigo el doctor Edmundo Flores— tal como lo hacen algunos hombres que saben que van a morir más pronto que tarde y que lo enfrentan como esos héroes que siempre están en la raya, a al vanguardia de su batallón en ese campo de batalla urbano, sabiendo que van a perder, pero que lo hacen sin quejarse y, cuando no pueden más, lo hacen en la intimidad y no dejan que esa depresión les impida conquistar a quien se le ponga por delante, como a esta joven potranca, irreverente y rebelde, agresivamente mal educada y alcohólica, que va entendiendo, poco a poco, el «toma y daca» de este viejo y lo que puede significar el amor en los tiempos del cólera.

En cambio Ian, su amigo y colega, vive sin poder salir de su depresión y de los tormentos de la senectud que se expresan con esa intolerancia a la vejez, al desempleo y que se la pasa asegurando que «todo pasado fue mejor», sufriendo de algunas fallas y olvidos como los que padecen el alzheimer —detectada por primera vez por el señor Alois Alzheimer en 1906— y que ataca con desesperación, contrastando más aún con el despliegue de humor y las ganas de vivir de Mauricio-O’Toole hasta que sabe que está por terminar el quinto acto y la función, entre el sueño y el deseo que más que nunca, es la energía que lo mantiene vivo.

Los dos actores están en su edad y en su tiempo y, por lo tanto, hacen que sus papeles sean casi naturales y que lo que tienen que hacer lo hagan sin tener que remontarse a otros tiempos: sus vidas son, como la del resto de los humanos, una obra dentro de la obra, y por eso camina seguro por los enscenarios de Londres y sabe lo que está diciendo y haciendo, mientras nosotros nos hacemos a un lado para observar, con cuidado, el camino por la que algún día tendremos que caminar y ojalá, aprender de Peter O’Toole cómo manejarlo para algún día recordarlo, cuando llegue el momento en que nos encontremos en esa etapa de la vida pues ya sabemos que «como te veo me veré».

Ojalá fuese con esa misma fuerza y con el mismo desparpajo como el que, según el personaje Mauricio, puede tener alguien que sabe, alguien que ha leído y actuado varios papeles en diferentes obras de Shakespeare y, cuando viene a caso, lo aplica, como si fuera alguien que sabe de memoria que la vida es un escenario o que no es más que una sombra que pasa, un pobre actor que se pavonea y gesticula una hora sobre la escena y después no se le oye más; es un cuento contado por un idiota, pleno de sonido y furia, que nada significan, como lo vemos frente a su compañero o junto a la ignorante e inculta —por no decir analfabeta— inglesita, que sólo sabe abrise de piernas con alguno de sus amigos de la taberna, después de haber tomado lo que encuentra, personificando a una joven déspota e irreverente que, pasa del desprecio de los viejos —verdes— que sólo quieren verle sus pechos y oler sus humores cuando está en celo, al respeto por la vida, la amistad y el amor.

La senectud a tiempo con la muerte —por larga que sea la vida—, y ella, transformada, lo lleva a cumplir su último capricho, en medio de la bruma y de las olas del mar hasta escucharla decir amorosamente: fait accompli. (El Financiero, lunes 17 de diciembre, 2007).

Los cuarenta preciosos

Con sus 44 años cumplidos, Lydia Cacho se muestra como una de las más valientes periodistas del momento. Acaba de publicar su libro Memorias de una infamia donde retoma esos casos que casi le cuestan la vida. Es un libro de denuncias sobre la prostitución infantil y esa red que explota a estas «niñas que desde el año del 2003 se atrevieron a denunciar a sus verdugos ante los tribunales y que nunca se imaginaron la pesadilla que se les vendría encima».

Es un libro donde señala dos temas: a los que tuvieron que ver con su hostigamiento y violación a sus derechos humanos, los cuarenta preciosos y, la red del ahora convicto Succar Kuri, uno de los protagonista de Los demonios del edén, y que por eso fue víctima de una red poderosa e impune que sólo aflojan la chequera, como los $ 184 millones que le ha costado al «gober precioso» salir impune o lo que han recibido los cuarenta involucrados en el hostigamiento a la periodista que la amedrentaron hasta violar sus garantías individuales que aparecen con nombre y apellido.

«En las 1,205 páginas de los resultados de la investigación de Juan Silva Meza están las huellas, los rastros de la participación de cada uno de ellos» y así, sin que le tiemble la mano nos ofrece el reparto de la obra de teatro «La Impunidad» con los actores de Puebla y Quintana Roo, como son: Mario Plutarco Marín Torres, «el Gobernador», José Kamel Nacif Borge, «el empresario», Hanna Nakad Bayeh, «el amigo del empresario» y entre el resto de los cuarenta, Ana María Campeche Sánchez, «la secretaria del gobernador» y así sucesivamente.

Nos recuerda varios capítulos del Infierno de Dante en La Divina Comedia, cuando, por ejemplo, acusaba que «la ciudad sufrió una larga prueba y formó un sangriento montón de farneces que están bajo las garras verdes y ahí está el viejo mastín y el joven Verrucchio, que tanto mal hicieron a Montagna y que ahora sólo clavan sus dientes y chupan donde antes lo hacían».

Lydia Cacho camina como Dante y Virgilio entre la podredumbre escalofriante y nos lleva por los infiernos, como esa mañana de abril del 2004 que, en el Centro de Atención Infantil de Cancún, la tomó de las manos una pequeña de once años y con el rostro desencajado y una mirada interrogante le preguntó: «¿verdad que tú no vas a dejar que nos haga más daño?», y en ese mismo momento —dice Lydia— cambió su vida, tal como lo leemos y el alma se nos hiela con un poco de rabia e impotencia de saber que, en este país no han hecho algo por detener los miembros de las redes de prostitución y explotación de menores o a los cuarenta preciosos, los corruptos que abusan del poder y salen impunes, como lo dictaminaron los jueces de la Suprema Corte de Justicia, pero, como bien dice Lydia: «nadie tiene derecho a rendirse». (El Informador, jueves 13 de diciembre, 2007).

martes, 11 de diciembre de 2007

La otra vuelta de tuerca

Dos posibilidades: una, que Hugo Chávez acepta su derrota en el referéndum a disgusto, forzado por el ejército venezolano pero no se da por vencido y, la otra, es que su respuesta, aceptando la derrota, no ha sido más que una trampa para simular su respeto a los procesos democráticos en una votación en donde no aceptó observadores internacionales. Por esto se supone que se prepara para darle una vuelta más a la tuerca e inventar otro mecanismo donde sí resulte triunfador para que su pueblo vote a favor de los cambios constitucionales y pueda quedarse en el poder en forma vitalicia.

En la primera vuelta de tuerca, la oposición y unos tres millones de supuestos chavistas, no estuvieron de acuerdo con los cambios promovidos para realizar la revolución socialista bolivariana, pero Chávez, este ladino de 53 años de edad, nacido en Sabaneta de Barinas, subteniente en el 75, comandante de las Fuerzas Armadas Nacionales quien fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario en el 82 para ser responsable de la rebelión del 92 para ser prisionero durante dos años en la cárcel antes de fundar el Movimiento de la V República y finalmente ganar las elecciones presidenciales del 98. A partir de ese día ha impulsado la elección de una Asamblea Constituyente encargada de redactar un nuevo texto constitucional que luego sería aprobado en un referéndum.

Chávez basó aquella campaña política en la denuncia de la corrupción del Estado y de los principales partidos políticos. En julio del 2000, fue reelecto por una amplia diferencia sobre sus adversarios y todo esta vida política coincide con la subida en el precio del petróleo que ha estado a la alza.

En estos días dicen que perdió tres millones de votos y que el promotor del «socialismo hasta la muerte» parece estar desconcertado con un final de foto sin poder entender cómo será posible que tenga que dejar el poder en el 2013. Oficialmente aceptó su derrota pero, dicen que todo puede ser un juego donde el milico quiere aparentar estar de acuerdo con los valores democráticos —que son justamente los que quiere acabar— y en esto, Felipe Calderón aprovechó para felicitarlo por haber aceptado de inmediato su derrota —te digo Pico, para que me entiendas Federico—, pero dicen que no tardará mucho en demostrar su verdadera intención y que es sólo una: gobernar a Venezuela por el resto de su vida. Chávez considera que fueron inoportunos los tiempos en que lanzó este referéndum, pues el pueblo no estaba listo para aceptar su revolución.

Sudoroso acepta su derrota. Acusa a los chavistas de flojos y a la oposición de tener una «victoria de mierda», con ese lenguaje florido como el que usa, producto de su actitud retadora, sobre todo cuando se burla de la oposición timorata a los cambios.

Por eso creemos que amenaza repetir con otro mecanismo —aunque sea ilegal—, para que en esta otra vuelta de tuerca logre un final acorde a sus deseos. (El Informador, martes 11 de diciembre, 2007).

jueves, 6 de diciembre de 2007

Extraños paisajes a vuelo de pájaro

TV: la Tierra vista desde el cielo

Todas las mañanas, desde hace años, paso la hoja del calendario formado por el primer catálogo de fotografías de Yann Arthus-Bertrand publicadas por Lunwerg Editores en 2002 y, sin arrancar la hojas, como aquellas escenas en el cine, cuando solas se desprendían una tras otra, volando por los aires, para darle paso al tiempo, ahora, simplemente le doy vuelta a la página para que el día coincida con la fecha publicada en estos 365 días por la Tierra, una versión en donde este artista publicó uno de los inventarios más interesantes de los lugares que encontró el fotógrafo mientras recorría los rincones apartados de este planeta para registrar, a vista de pájaro, unos extraños paisajes como los que puede haber regados entre los cuatro continentes.

Cada día me asomo por esta ventana a una pequeña parte de la Tierra y, a través de ese hueco, me asomo para admirar las formas, los colores y las dimensiones de las cosas de este mundo. Algunas veces no les doy la mayor importancia, otras me detengo y las observo con lupa antes de ir al mapamundi para confirmar dónde se encuentra eso y así empiezo día tras día con un paisaje en un especie de viaje lejano y de poca duración, como el que se puede hacer antes de darle el primer trago a un té caliente en ayunas.

En noviembre el Canal 22 pasó estas vistas del planeta Tierra hechas por Yann Arthus-Bertrand y, ustedes me perdonarán que no esté ahora en cartelera, pero como espero que se repitan, pensé que esta nota —fuera del tiempo— fuese válida todavía por si tienen la oportunidad de hacer estos viajes virtuales con todo y la llamada de alerta que hacen sus editores donde «a veces —la vista— es maravillosa y otras es inquietante pero, en cualquier caso, necesarias si queremos mantener la esperanza de transmitir a nuestros hijos —o nietos— una cierta calidad de vida y asegurarnos que se lleve a cabo el desarrollo sustentable», tal como lo dijo Maximilein Rouer, fundador del sitio www.becitizen.com, al servicio de esto que le llaman desarrollo sustentable. Al azar hojeo algunos de estos lugares entre los 365 días del año y encuentro lo siguiente:

Lo solitario. Fecha, 13 de mayo. Aparece «El árbol de la vida» de Kenia, un solitario árbol en el parque nacional Tsavo Este símbolo de la vida en medio de esas vastas extensiones desoladas en donde el fotógrafo planeó al mediodía —la sombra delata la hora— hasta que encontró la enorme acacia, frondosa, en ese punto donde convergen las huelas de los animales salvajes —esas mismas huellas los delatan— y que acuden a diferentes horas para aprovechar la sombra de la fronda o para las jirafas, el alimento de sus hojas verdes.

Lo fractal. El 27 de agosto nos asomamos a Australia. Tengo que confesarlo: es uno de esos días en los que me detengo, no tanto por la belleza del paisaje o por lo solitario de su vegetación, sino por las formas caprichosas como las que pertenecen a la Naturaleza incontrolable y que son parte de esa nueva geometría llamada fractal, resultado del azar que intenta repetirse a sí mismo pero, con la mínima diferencia en sus condiciones iniciales, se transforma en algo diferente que sí se parece, sí, pero que es distinta, como son las inundaciones en el Parque Nacional de Kakadu en Australia del Norte, donde vemos las llanuras herbosas regadas por los cursos de los ríos Alligátor que inundan cada año, con las lluvias de octubre, a unas especies que no existen en ninguna otra parte del mundo, como son las monotremas o los marsupiales.

La destrucción. El día 19 de octubre nos queremos saltar esa página y no ver con nuestros propios ojos los restos de una tragedia: la cúpula de Genbaku, en el epicentro de la bomba atómica que se lanzó el 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima —mon amour— y, sin entender cómo es que no se volatilizó, quedó sólo su esqueleto, para vergüenza de quien decide esa atrocidad —después de Pearl Harbor—, en una estructura de acero como esqueleto y único edificio en el centro de la ciudad que resistió la explosión de la primera bomba atómica lanzada por la aviación norteamericana.

Lo espectacular. El 11 de noviembre es el día de San Martín Caballero, el soldado del ejército romano y luego obispo de Tours (*316–†397), fue un santo que siempre lo hemos visto por ahí repartiendo su capa con la espada —que no me parece el mejor método de compartirla, pero ni modo— y en el catálogo de Arthus-Bertrand es una foto espectacular: una «milpa de almas», como decía la nana Esperanza cuando la llevaron a EUA y pasaron por un cementerio como este que fotografío tomo en Meuse, Francia, donde hay 40 hectáreas en Romagne-sous-Montfaucon del cementerio norteamericano en Verdún, donde reposan en paz 14,246 cruces blancas colocadas sobre el verde pasto a petición del general Pershing, quien había tomado parte en esa ofensiva en el año de 1918 y donde descansan los soldados que fueron carne de cañón y parte de esa absurda carnicería como la que hubo durante la Primera Guerra Mundial. (El Financiero, lunes 10 de noviembre, 2007).

Examen de inconciencia

No está mal y sigue siendo una vieja costumbre, hacer un repaso de lo hecho y sucedido al final de cada año, resumen que resulta ser un breve «examen de inconciencia», en donde se quedan en el tintero más cosas de las que podríamos referir en este espacio sobre lo sucedido en el mundo o en nuestra modesta cáscara de nuez, en este modesto castillo de Elsinore del siglo XXI donde, por más que intentamos no perder de vista lo que nos puede amenazar, nos puede estar pasando por nuestras narices sin que reconozcamos lo que nos puede llevar al traste.

Uno de estos propósitos, falsos por supuesto, es que, conociendo lo que nos ha pasado podamos entonces —como si la historia se escribiera sobre un papel milimétrico con todo y sus ejes cartesianos—, podamos hacer una serie de predicciones como las promesas del año que, para la Noche de Reyes, ya se nos olvidó o como quieran.

Así pues, éste fue el primer año de gobierno del presidente Felipe Calderón —y también de su Némesis, más conocido como AMLO— y los dos, uno trabajando lo mejor que puede y el otro repitiendo una y otra vez, desde que tenemos memoria, la misma cantaleta: haber sido, ser y será víctima de un complot.

En la naturaleza se da por hecho que el bien y el mal cohabitan y van siempre juntos e inseparables. En este caso, el primero camina con una estrategia conciliatoria, un perfil modesto, concentrado en los temas prioritarios —el narco, las reformas o Tabasco— y tal parece que le da el seguimiento que se requiere a estas actividades como ha sido la reforma del ISSSTE o la hacendaria y electoral. El llamado mal, anda de plataforma en plataforma aullando como lobo hambriento de las estepas, con la mirada fija y amenazadora de los movimientos que hacen sus presas, para ver en qué momento les salta a la yugular y, en ese momento, intentar acabarlo tal como lo hacen las Némesis frente a sus enemigos.

Pero la presa está armada con un gabinete económico confiable, formado por algunos hombres de buen nivel —y otros no tan bueno— que miden precios, deudas y dólares para que la economía se sostenga, la inflación se mantenga en un dígito y haya un crecimiento moderado; pero en esta vida del Ying y el Yang que van de la mano, hay amenazas que como espadas pueden caer a pesar de las predicciones hechas con bastante anticipación, alevosía y ventaja como son las crisis del IMSS y PEMEX.

Observamos un cierto cambio en el Legislativo, después de ver la primera sesión del México Bárbaro tal como lo trata John Kenneth Turner en su obra, quien pone el dedo en la llaga sobre esa actitud latente que pensamos está sumergida en un profundo letargo y que, de pronto, despierta —APPO en Oaxaca, por ejemplo— y se convierte en una pesadilla destructora y hay que empezar una vez más desde cero. (El Informador, jueves 6 de noviembre, 2007).

martes, 4 de diciembre de 2007

Fallo de la Justicia

Cayó como regaderazo helado la conclusión del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación cuando determinó que no hubo violación grave de los derechos humanos en el caso de la periodista Lydia Cacho en términos del Artículo 97 constitucional y, por mayoría, opinaron que fuesen otras las instancias judiciales que pudieran darle seguimiento a estos actos, absteniéndose de señalar como culpable a Mario Marín y a las otras autoridades de Puebla y Quintana Roo.

Argumentan que las pruebas presentadas no son legales y, por lo tanto, los hechos no pueden considerarse dentro del marco de la constitucionalidad como los que se someten a esa instancia. Por todo esto el fallo de la Suprema Corte tomó en cuenta esta «consideración técnica, que soporta la justicia y le da solidez al funcionamiento del sistema judicial de nuestro país».

Para el resto de los ciudadanos que hemos esperado respuesta desde hace dos años, sin ser abogados ni mucho menos jueces, pero que tenemos un sentido natural para juzgar y aplicar otro concepto —no constitucionalista— de la justicia, sentimos una gran desilusión, pues, por momentos, creímos que por fin se expresaría claramente la Justicia. Nada. El poder, la corrupción y el fundamentalismo de los jueces. los máximos exponentes de la Suprema Corte de Justicia consideraron que no hubo violación de las garantías individuales de la escritora Lydia Cacho, a pesar de que las pruebas —no legales, como argumentan, pero más que ciertas—, gritaban por sí mismas para que dictaminaran, por lo menos, un juicio político al que ahora sale impune, este personaje señalado por la sociedad como mal ejemplo en el abuso del poder.

Parece que en México nunca se ha podido, ni se puede, ni se podrá ejercer la justicia en contra de esas redes —de políticos— todopoderosas, amos y señores de la corrupción y, en este caso, de la explotación de los menores y del abuso de ellos, apoyados por gente como Kamel Nacif capaz de arrancarle la balanza a esta figura emblemática que anda por el mundo ciega —como Cupido— en busca de un ideal equilibrio, aplicando —sin importar a quién— las leyes como debe ser en un Estado de Derecho.

La decepción ha sido grande y viene acompañada de un desánimo cívico al saber que estamos en manos de estos puntuales Ministros de Justicia incapaces de llamar a las cosas por su nombre, sin tener que esconderse detrás de pruebas obtenidas en «franca violación al Artículo 16 de la Constitución». Por menos, renunció Nixon como Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, en cambio, el actual «gober-precioso» sale sólo para declarar «la magnificencia de la Corte de Justicia».

Es decepcionante confirmar que ha ganado el abuso del poder y las redes de prostitución infantil sigan impunes, blindados por los partidos (PRI) que los defienden sin considerar otra cosa más que su imagen. Sólo nos queda pensar en las Erinias vengadoras de la mitología Grecia que atacarán en su momento. (El Informador, martes 4 de diciembre, 2007).