jueves, 31 de enero de 2008

La trágica historia bajo el azote de la lluvia

Luna Theater y la vanguardia del teatro ruso
El Financiero, lunes 4 de febrero, 2008.

Lo más probable es que no hayan visto la puesta en escena de Romeo y Julieta con la compañía rusa Luna Theater, tal como sucedió el pasado mes de enero en el Teatro Helénico, donde pudimos ver esta nueva versión de la tragedia de Shakespeare. Por eso me permito contarles lo que pasó, para que tengan una idea de lo que vimos y que está relacionado con la vanguardia de esta compañía de teatro ruso y con la triste historia de esos dos jóvenes amantes que, hasta ahora, es material de primera en las artes dramáticas, cuatro siglos después de haber sido escrita, confirmando con esto que Shakespeare está vivo y coleando.

La obra fue dirigida por Lilia Abadzhiyeva y por ser una mujer se nota en varios toques delicados y sutiles que le dan una visión muy particular. La compañía está formada por seis actores rusos que salen a escena dispuestos a darnos unos brochazos rusos de esta tragedia en ruso y sin subtítulos para contarnos a su manera esta historia que nos vemos forzados a visualizarla.

Tres de ellos se transforman para hacer los papeles de las mujeres, tal como era en la época isabelina: uno de ellos hace —también— el papel de la coqueta Lady Capuleto; otro es la Nodriza y, un tercero, es Julieta la estrella de la obra, quien resulta ser una Capuleto impresionantemente femenina, dulce y tierna que, cuando habla, lo hace en voz baja como si se estuviera murmurando con ternura lo que dice. Gesticula y muestra, con pocos elementos, su feminidad: tiene un vestido con aros del miriñaque que al principio nos parece es una broma, sobre todo cuando los mueve de adelante hacia atrás, con una convención donde nos muestra sus dudas o deseos, su aceptación o la emoción pura.

Cuando Julieta espera a su Romeo, entonces no dice nada y la vemos de espaldas al público, sentada a la orilla de su cama cabizbaja y con eso nos dice lo mismo, pero diferente, de aquel discurso maravilloso cuando les exige a los carros corran veloces con sus caballos de pies de fuego para que lleguen pronto donde está Febo dormido y, si es necesario, que los golpeen con el látigo para que lleguen hasta el ocaso, se haga de noche y llegue Romeo. Pero Julieta nos voltea a ver y se nos queda viendo como lo harían los amantes que están tristes y ansiosos que están en la espera de su pareja. La mímica y el mensaje no pudieron ser mejores.

Lilia Abadzhiyeva les exige a sus actores cada vez más y pasa de ser una aparente comedia a los pleitos callejeros de unos rusos mafiosos de negro, hasta a la furia del señor Capuleto con el puño levantado que arremete contra Julieta que, finalmente, se queda sola y su alma.

Al principio, el galanteo de Romeo parece de broma, pues exagera su timidez en las supuestas declaraciones de amor, y los contactos entre los dos se subliman y nunca nos molestan lo que hacen en ningún sentido. Mientras ellos y ellas entran y salen y se vuelven a transformar, sabemos que la trama va avanzando en la dirección que irremediable apunta esta tragedia para llegar al gran final en donde la compañía logra colocarse, de un brinco en la vanguardia del teatro-performance, con una actuación que requiere de las técnicas «clown», cirqueras pero de altura, con fuerza y agilidad corporal hasta que nos alcanza el final que dura tres veces más de lo que creemos que debe durar la muerte —cataléptica al principio— de Julieta y luego la de Romeo, esto sucede en medio de una lluvia que azota con toda su furia el escenario: Julieta yace dormida bajo la lluvia y Romeo ha caído fulminado por el veneno del boticario de Mantua.

Pero el agua del cielo, que lava los pecados del mundo, parece ejercer su poder mágico y vemos cómo los amantes parecen volver a la vida —y nosotros con ellos— y, en medio de la tormenta —que no se detiene nunca más—, Romeo toma a Julieta entre sus brazos, intenta levantarla del suelo y cuando ya casi lo logra, vuelven a caer en el charco de agua; entonces, es ella la que se despabila y trata de levantar a Romeo, lo abraza y lo toma de los brazos, lo acerca a su cuerpo para tomar fuerzas… pero vuelven a caer una y otra y otra y otra vez, casi hasta el infinito y nosotros no sabemos si es hora de aplaudir o de llorar cuando imaginamos que pudo haber una segunda oportunidad —que es el sueño de todos en esta vida—, una segunda oportunidad para ratificar los errores, para evitar los fracasos, para acomodar los ritmos y que las cosas —sobre todo del amor— se den a tiempo.

De luto, el resto de la compañía bajo la lluvia, deja unas flores sobre la tumba de los amantes que intentaron jugar, echándose un poco de agua, como lo hacíamos cuando nos bañaban en la tina de niños, simulando que no han muerto. Pero es inútil, lo sabemos. Y la lluvia no puede limpiar esta triste y lamentable historia de Romeo y su Julieta puesta con un moderno lenguaje corporal que nos hace llegar al fondo del alma de los amantes que se separan, en medio de la lluvia, para no volver a verse jamás, a pesar de los esfuerzos descomunales que hacen para revivir uno al otro.

El rebelde con causa

El Informador, jueves 31 de enero, 2008.

Desde hace tiempo que la actitud del «camisa-roja-Chávez» ha sido políticamente incorrecta: pendenciero y más hablador que cojo, ha rebasado las fronteras de la diplomacia y jamás le ha hecho caso a esa buena conseja juarista en donde sabemos que se logra la paz cuando hay respeto al derecho ajeno. Chávez —como Fidel en sus buenos tiempos— utiliza el micrófono sin límite de tiempo, horas y más horas, para ofender, contar chistes (malos) y comportarse como un rebelde con causa.

La semana pasada se llevó a cabo la VI Reunión de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), donde subrayó con toda la intensidad de su alma —como dijo—, que se trataba de «un espacio geo-económico, geopolítico, social, cultural e ideológico en construcción».

Durante esta reunión se creó el Banco ALBA con mil millones de dólares y de inmediato les propuso que los países miembros (Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Dominica) retiraran sus fondos de los EUA por el «agravamiento de la situación crítica de su economía», y porque utilizan «el perverso expediente del tráfico de drogas para descalificar la gestión de los gobiernos progresistas y revolucionarios de América Latina», como quedó establecido en el documento final de esa reunión maratónica de nueve horas.

El «camisa-roja-Chávez» es capaz de perder todo con tal de hacer un chiste (malo) o una broma (pesada) y así sucedió cuando quiso enfatizar su amor bolivariano y trató de darle su apoyo Evo Morales, el presidente de Bolivia quien fuera el máximo dirigente de la federación de campesinos cocaleros que se resistía a los planes gubernamentales para la erradicación del cultivo de la hoja de coca, argumentando que la coca es parte de la cultura ancestral de los indígenas aymaras. En medio de esta reunión —digamos bancaria—, en la declaración especial en apoyo al gobierno de Bolivia, se paseó por el presidium sobando entre sus manos unas verdes hojas de coca diciendo que esa era «una planta divina», muy nuestra, muy latina, antes de acusar a los EUA de querer erradicar los plantíos.

El banco ALBA estará «sometido a definiciones políticas y no a definiciones económicas y financieras», dijo Rafael Isea, y el banco se contrapone al FMI y el Banco Mundial (BM) que tienen «mecanismos financieros de dominación y sometimiento de nuestros pueblos y por eso estamos rompiendo este mecanismo del capitalismo global pues, el banco ALBA será un instrumento político para el desarrollo social y económico y esto, lo decimos sin complejos».

Chávez anunció que Fidel Castro mandó a decir que ya tiene listo su aporte…, cosa que no sabía Carlos Lage, el vicepresidente de Cuba que asistió a la cumbre. El que haya un banco alternativo no está mal, pero que las finanzas estén en manos de Chávez es preocupante, pues al camisa-roja-ahora-banquero sólo provoca abiertamente y amenaza a aquellos que no estén con él, siguiendo los principios dictatoriales, cuyo eco, hace que vuelva a retemblar en sus centros la tierra.

martes, 29 de enero de 2008

El Creelgate

El Informador, martes 29 de enero, 2007.

«De plano Santiago, lo tuyo no es la política», le dijeron a Creel varios amigos durante una cacería de perdices en España meses después de haber abandonado la Secretaría de Gobernación y de haber perdido la candidatura del PAN por la presidencia. Varios de estos amigos habían perdido millones de pesos en la precampaña, mientras que otros habían ganado millones por las concesiones que obtuvieron de algunos centros de apuestas que el Secretario aprobó al final del sexenio.

La carrera política de Creel esta llena de baches y el balance deja mucho que desear: mostró su ineptitud en la negociación de los terrenos del aeropuerto en Atenco; participó del famoso «extrañamiento» a la embajada del Reino Unido por la presencia de un grupo de espeleólogos, (exploradores de cuevas), creyendo que eran espías de las reservas de Uranio; promovió la Ley Televisa y los centros de apuestas, entre otras acciones desafortunadas. Por todo esto, es de preocuparse que vuelva a las andadas faroleras y desafiantes que son parte de su obsesión: el dialogar con la oposición fuera de las instituciones, que para eso están.

En un principio había aceptado el reto de «debatir» con AMLO la política energética —por lo cual brincamos desde el viernes pasado—, pues lo único que puede lograr es darle el micrófono a alguien que prácticamente está fuera de escena, además de saber —supongo— que LO no discute, sino que crea consignas con esa su actitud democrática en donde sólo sus chicharrones truenan, sin que le importe lo que digan los demás. Ahora está en duda y AMLO ya lo está atacando diciendo que ojalá acepte el debate porque «de los siete candidatos a traidores a la patria, el único que ha dicho que sí era Creel, los otros son, además de traidores, cobardes».

Parece que los dos perdedores quieren volver a la arena política: uno, que obtuvo la senaduría como premio de consolación, y el otro que decidió ponerse su banda tricolor sólo para volver a fracasar en su gobierno alternativo.
Pero la vanidad y las ganas de llamar la atención es superior a las fuerzas de este Senador. Si acepta, sólo es para convertirse en el senador-incómodo, pues subirá al ring sólo para farolear y simular un debate inútil y obstaculizar el camino para las reformas.

Lo único que va —como dice Catón— es «un flaco servicio al gobierno, a su partido y a la tarea de modernización», pues dialogar con AMLO es hacerlo con la pared —y Creel lo sabe y si no, más le vale— pues la retórica del Peje es sólo un monólogo de la Plaza.

El protagonismo de estos dos políticos es una amenaza pública y ojalá Creel logre contener sus deseos protagónicos fuera de tono y alejados de la estrategia de los Pinos para el logro de una posible reforma energética. El Creelogate está en proceso y yo me pregunto ¿por qué no entiende que «la política no es lo suyo»?

jueves, 24 de enero de 2008

A través del universo y la nostalgia

El Financiero, lunes 28 de enero, 2008.

Dirigir una película estructurada con treinta y tres canciones de los Beatles y provocar con ese material un tsunami de nostalgia que nos invade en la oscuridad del cine con sus grandes oleadas que revientan los recuerdos desde el fondo del alma, hacernos cómplices del film y esbozar una sonrisa en automático mientras recorremos los fragmentos perdidos en la bruma de los años sesentas, cuando los de mi generación éramos jóvenes y esperábamos todos los días escuchar la más reciente de las canciones en «la hora de los Beatles de La Pantera de la Juventud», para cantarla en cuanto entendiéramos su letra, eso es vencer un reto.

Y esto lo logró Julie Taymor (1952-), quien ha dirigido la versión cinematográfica de Tito Andrónico (1999) con Anthony Hopkins como tal, Frida (2002) con Salma Hayek, nuestra estrella universal y, en medio de todo esto, la ópera Edipo Rey de Stravinsky, en una puesta en escena japonesa —excepcional—, con Jessie Norman. Ahora se lanza con la película A través del universo y nos avienta la nostalgia encima.

El liberto es de un par de fanáticos de los Beatles como seguramente lo son Dick Clement (nacido en 1937 en Westliff-on-Sea en Essex, Inglaterra) y Ian La Frenais de la misma edad (de Newcastle-upon-Tyne en Tyne y Wear, también en Inglaterra), quienes decidieron llamarle a esta obra como una de las canciones: Across the Universe y armarla de tal manera que fuese pertinente con esas canciones donde «las palabras fluyen como una lluvia interminable en una taza de papel, para que se resbalen y vayan cayendo a través del universo y se formen albercas de pesares y olas de alegría que van a la deriva por mi mente, cuidándome y poseyéndome… Jai guru deva om / Nothing is going to change the world / Nothing is going to change the world / Nothing is going to change the world…

Y así, el joven inglés, Jude (Jim Sturgess), vemos que trabaja como soldador en los astilleros de Liverpool y desde la playa inicia cantando la primera de las canciones antes de iniciar su viaje a los Estados Unidos en busca de su padre, que trabaja en una universidad en Boston, no como profesor, sino como maestro del mantenimiento. Pretexto para establecer relaciones —como los Beatles mismos— con el nuevo Continente, sin problemas, pues todo lo que quería era saber que los dos existían.

Por el campus de la universidad lo guía Max Carrigan (Joe Anderson), un joven rebelde con una hermana, güera y blanca como la leche, llamada Lucy (Evan Rachel Wood) y que, a la menor provocación, con ese nombre vamos a escuchar la canción del mismo título y que, por cierto, fuera de la película, era la que oían los antropólogos en su campamento cerca de Adis Abeba en Etiopía, mientras acomodaban los huesitos encontrados de un homínido de la especie Australopithecus afarensis de 3,5 millones de años de antigüedad, descubierto por Donald Johanson en 1974: se trataba del esqueleto de una hembra de un metro de altura y de 27 kg. de peso (en vida), que debió de haber tenido unos 20 años de edad (las muelas del juicio estaban recién salidas) y que, al parecer, tuvo hijos, aunque no se sabe cuántos. Le pusieron «Lucy» —y ahora es famosa con ese nombre— justo por la canción de los Beatles: Lucy in the sky with diamonds, que escuchaban los antropólogos, nosotros y los investigadores la noche del hallazgo.

Pero en nuestra película siguen en este otro universo, con las treinta y tres canciones interpretadas de una nueva manera que resultan, en verdad, una delicia.

Nos acomodamos en nuestra asiento y tarareamos con el deslumbrante reparto de cantantes, con la guapa Sadie (Dana Fichs) y su amante, el saxofonista Martin Luther y así nos dejamos llevar a través de ese tiempo cuando creíamos —porque éramos jóvenes— tener la sensación de que había esperanzas en este mundo y que podríamos pasarla muy bien —sin tantas pruebas de fuego— para que se cumplieran todas y cada una de las ilusiones como las que teníamos y que flotaban por el aire en esa época cuando creíamos que había cambios de lo superficial a lo social, en un paquete llamado libertad, junto con la idea de entrar al psicoanálisis, al mismo tiempo que compartíamos con los Beatles estas mismas sensaciones como miembros de ese club de los corazones solitarios.

La guerra de Vietnam, el asesinato de Kennedy en 1964, la onda psicodélica, el pelo largo, los lentes oscuros y la mota mientras cantábamos Let it Be: «cuando tenga problemas la Madre María está conmigo y me dice palabras sabias, me dice let it be, y por eso, cuando estoy en la oscuridad, ella está junto a mí diciéndome let it be, let it be, let it be, let it be…», y una vez más creemos que hay esperanza, —¿será?—, mientras vemos la historia de amor entre Jude el inglés y la norteamericana Lucy, entre la vieja y austera Inglaterra y la brillante y superficial Norteamérica, dos culturas con aparentemente el mismo idioma y nosotros, encantados de este regaderazo de nostalgia.

Dos motores de la economía

El Informador, jueves 24 de enero, 2008.

Las advertencias del Banco de México sobre el impacto de la baja en la actividad económica de los EUA han sido tomadas en serio porque si hay alguien en este país que sabe lo que está pasando son los de Banxico que le dan seguimiento puntual y cercano a las principales variables del panorama económico, como son: la inflación, el empleo, las exportaciones y la inversión extranjera directa.

Por lo pronto, la propuesta del presidente Calderón ha sido la de echar a andar los dos motores que están dentro del programa de Desarrollo Habitacional Sustentable 2007-2012, que permitirán enfrentar esa situación: la inversión en vivienda que representa el 2.4% del PIB —que, además, es un disparador de empleos— y la inversión en infraestructura pública.

La Corporación GEO está construyendo una nueva ciudad en Zumpango, Edo. de México, con 100 mil viviendas equipadas para que sean auto sustentables, además de los «lugares de esparcimiento y centros de trabajo», como lo afirmó el arquitecto Luis Orvañanos, presidente de esa corporación. Esta ciudad tendrá una población de 400 mil habitantes —como los que había en Guadalajara en 1964.

A pesar del bajo crecimiento de la economía en los EUA, hasta ahora, el panorama en México es el siguiente: la inflación será de 3.9%; el incremento a las tasa anual de los salarios será del 4.45%: la tasa de los Cetes a 28 días, podrá ser del 7.36% y el tipo de cambio promedio será de $11.13 pesos por dólar. El crecimiento estimado será del 3.3% que es mayor al comparado el de los EUA del 2.2%.

Con los dos motores en movimiento, los crecimientos en la demanda agregada va a incrementar el empleo formal que se esperan sea en este año de unos de 800 mil.

Pero hay cuatro obstáculos: la debilidad de los mercados externos y de la economía mundial; la inestabilidad financiera; la ausencia de reformas estructurales y la presencia de presiones inflacionarias, así como los problemas de inseguridad pública.
Los retos para que crezca el PIB tienen que ver con la inversión externa directa (IED) y el empleo y estos están asociados a las reformas del sector energético y en el capítulo laboral, así como la promoción de una mayor competencia interna.
Las exportaciones no petroleras crecieron en 2007 un 8.4% y, este año, serán de 8.7%, con una estimada IED de $20 mil millones de dólares.

Por todo esto Felipe Calderón se muestra seguro frente a los inversionistas, aclarando que con las inversiones en vivienda e infraestructura serán suficientes para enfrentar la posible recesión del Norte.

El Banco de México se ha mostrado menos optimista, pues en una de esas, el jalón de la recesión puede generar una fuerza de atracción que limite las exportaciones y, por lo tanto, el crecimiento, la IED y la creación de empleos. Por lo pronto, a estas alturas del 2008, hay dos motores de la economía con las que se podrá enfrentar el futuro inmediato.

martes, 22 de enero de 2008

Llegar a ser nada

El Informador, martes 22 de enero, 2008.

La renuncia forzada de Francisco Ramírez Acuña como secretario de Gobernación —puesto que había ocupado en el sexenio pasado Santiago Creel—, implica una cierta salud del gobierno en el poder. Tal parece que con un año de Secretario quedó pagada la factura pendiente con este político avezado que, siendo gobernador de Jalisco, destapó a Felipe Calderón como candidato a la presidencia de la República en contra de los deseos de Fox que prefería a Creel. La renuncia forzada es una experiencia traumática donde el funcionario siente estar cayendo en el vacío y, seguramente, le da una depresión como la que le dio a Ricardo II cuando fue rey y de pronto, no es nadie, resultado de una renuncia forzada.

Ricardo II (1367-1400) tuvo que abdicar forzado por las circunstancias y el dominio de las fuerzas de Enrique Bolingbroke —quien luego sería Enrique IV. Se retiró al castillo de Pomfret donde murió —o lo mataron— poco después. Sólo y su alma, aquel que había sido el rey, pasó los últimos días de su vida en ese castillo dándole de vueltas a las cosas de la vida y del poder, meditando sobre su situación y pensando que «así yo, siendo uno sólo, representaba a muchos, aunque ninguno estaba contento… A veces hago de Rey y entonces la traición me hace desear mejor ser mendigo, y en mendigo me quedo. Pero la miseria me asfixia y me hace pensar que mejor estaría yo de Rey, y Rey vuelvo a ser de nuevo, hasta que de pronto me veo de otro modo por causa de Bolingbroke y vuelvo a no ser nadie… Pero fuese yo lo que fuere, yo, o cualquier hombre que no sea sino un hombre, nunca encontrará satisfacción. A no ser que satisfacción sea llegar a ser nada».

En política, la paradoja del gobierno en el poder es que el cambio es saludable aunque se dañe a quien fuese un fiel colaborador pues, en este mundo imperfecto, todo es cuestión de prueba y error y, los perfiles de quienes va a ocupar los puestos de responsabilidad, pueden o no ser los correctos y, si uno se equivoca, lo más saludable es hacer el cambio de inmediato, antes de que sea demasiado tarde. En esto, Maquiavelo era un experto asesor que les consejos a los Príncipes para que supieran cómo seguir en el poder a costa de lo que fuera.

En el sexenio pasado no hubo cambios a pesar de la ineptitud de varios miembros del gabinete, incluyendo al mismo Creel. Algunos se la pasaron nadando de muertito y otros, haciendo como que nadaban, sin que se diera una sola renuncia forzada, excepto la voluntaria del secretario de Energía para lanzarse como candidato a la presidencia.

Ahora la salud del gobierno implicó la renuncia de Ramírez Acuña que, como el rey medieval, fue rey-actor pero no fue el rey-gobernante que se esperaba. Por eso, su renuncia forzada le ha de doler pero, paradójicamente, es saludable.

jueves, 17 de enero de 2008

Fayuca, teatro de contrabando

Una ventana abierta al teatro del mundo
El Financiero, lunes 21 de enero, 2008.

Cada principio de año, Luis Mario Moncada nos sorprende en el Centro Cultural Helénico, abriendo la venta para que entre aire fresco de todo el mundo, desde la helada Rusia con la compañía Luna Theater, pasando por las corrientes de la península Ibérica, con el Teatro Meridional, seguido de las corrientes húmedas y cálidas del Caribe con la compañía de Teatro San Martín de Venezuela y desde «mi Buenos Aires querido», con la compañía del Patrón Vázquez, para ver si así nos despertemos de la modorra de las vacaciones de Navidad y año nuevo para darle ese impulso que se necesita en estos días, con esta programación única en cartelera.

El programa consiste en la puesta en escena de las siguientes obras: Luna Theater, representó el viernes 18 y el sábado 19, su versión de la tragedia de Romeo y Julieta de Shakespeare, seguida de la compañía de Teatro San Martín de Venezuela con Passport (el 19 y 20 de enero); y, este lunes 21 y el martes 22, la puesta en escena de Las chicas de 3 1/2 floppies, que regresan después de haber andado de fayuca por otros lados; seguidos del Teatro Meridional de España que presentará el martes 22 y el miércoles 23 Cómo ser Leonardo, para cerrar el viernes 25 y el sábado 26 con la fayuca y una buena tanda de obras con la compañía argentina El Patrón Vázquez que presenta La Paranoia y, el sábado 26 y domingo 27, Espía a una mujer que se mata.

Faltaba agregar en nuestra experiencia teatral esta versión rusa de Romeo y Julieta y que, como sabemos, es una de las tragedias más populares que se ha convertido en el paradigma del amor juvenil, como ese que se pudo dar en medio del odio o de la guerra civil, un amor en donde todo sucede a gran velocidad, pues, si recordamos, no tardan en conocerse Romeo y su Julieta en la fiesta que ofrece el señor Capuleto para que el conde Paris conozca a su hija y al resto de las veronesas que abundan por esos rumbos, para que ahí mismo, Romeo invente su paraíso y termine besando a Julieta —de quien dice que es tan luminosa que les va a enseñar a las antorchas a dar luz—, y, en un juego de palabras, toca algunos símbolos sagrados, como la reliquia o al peregrino y con sus catorce años, queda deslumbrada cuando conoce los efectos de dar y recibir un beso «como Dios manda» y conocer así, eso que llamamos amor y el deseo que lo acompaña. Luego, la famosa escena en el balcón donde ella le da vueltas a lo que le pasó en la fiesta, una vez que sabe que quien la beso era un Montesco y por lo tanto, enemigo de la familia. Por eso, este soliloquio gira alrededor del nombre de las cosas y de las gentes, porque bien sabe que una rosa es una rosa, se llame como se llame. Y de ahí, nerviosa o excitada, cuando se da cuenta que la han escuchado, le pide que le diga si de verdad quiere casarse con ella o sólo es un galanteo sin más. Entre los accidentes que enmarcan la obra, se casan a escondidas para que poco después Teobaldo, el primo consentido de Julieta, mate a Mercutio amigo de Romeo en un duelo callejero e inevitablemente, como si fuesen cosas del destino, Romeo acabe con la vida del primo Teobaldo y sea condenado al exilio, no sin antes compartir con Julieta —imaginamos que felices—, la noche de bodas. El resto, ya lo sabemos y llega tan rápido como creemos que fue su historia, sólo para perder la vida, como nos lo habían advertido desde el principio, para que, de esta muerte, se produzca la paz entre los enemigos y en esa asincronías, como las que a veces se da en la vida, se conviertan en un monumento al amor de la juventud, a la primera edad del amor.

Las chicas del 3 1/2 floppies de Enrique Ortiz Monasterio, es una obra «donde dos mujeres, parece que se dedican a vender placer a los japoneses que pasean en catamarán (o a los violentos de Tartagal, si se da el caso); en realidad son dos ciber-perras que, a pesar de no simbolizar nada, son representantes de una generación que ahora busca y encuentra el peligro en el «chat-room» —pero no el amor—, unas madres solteras, que tal parece no tienen madre. Es el sexo globalizado, las drogas, el hartazgo, el humor negro, el reflejo de la vida vacía en donde muchos respiran, nada más por que sí —y a pesar de eso son tiernos—, y están dispuestos al auto-asesinato». Estos son los elementos que le dan estructura a este montaje actual, frívolo, grave y, a la vez, creíble, que nos hace comprender que siempre habrá alguien más tonto que ocupe nuestro lugar.

El resto de las obras se pondrán en escena en el Teatro Helénico, esperando que lleguemos ahora, a principios del 2008, para despabilarnos de la modorra vacacional y entremos al escenario del mundo, rodeados de tantos sucesos, como los hay en la vida diaria pero que, por andar tan rápido, no nos damos cuenta que existen, como después de haber subido nuestra hora al escenario, faroleando y gesticulando, antes que nadie nos recuerde y sólo seamos un cuento contado por un idiota, que nada significa.

La cadena de eventos

El Informador, jueves 17 de enero, 2008.

Parece que el origen de la recesión en los EUA, fue la caída estrepitosa del sector inmobiliario y, por lo tanto, de la contracción del crédito que en una especie de cadena ha llegado a restringir el consumo y aumentar el desempleo y, con estas dos variables, a una economía en recesión en donde habrá que apretarse el cinturón, mientras se van aplicando las medidas para salir de ella, como las que piensa aplicar a fines de mes la Reserva Federal, recortando medio punto las tasas de interés para que las inversiones se dirijan a otros sectores y se inicie la recuperación y, con eso, se entre a un nuevo ciclo económico. La esperanza es que lo que antes tardaba años, ahora puede ser cuestión de meses.

En los EUA han de extrañar el lenguaje que utilizaba el viejo Alan Greenspan, pues los inversionistas se quejan del que utiliza Ben Bernanke, quien lo sustituyó y que parece decir una cosa, como lo hizo repetidamente en diciembre, que no recortaría las tasas de interés y, al mismo tiempo enviar señales contradictorias. Por eso lo critican, de lo que pasó el pasado 11 de diciembre, cuando anunció la reducción en la tasa de interés en un cuarto de punto, pero sin reducir la tasa de descuento —que es con la que le presta a los bancos— y que esperaban como una solución para salir de la crisis del crédito. Ese día, el Dow Jones bajó 300 puntos y respiraron un aire enrarecido por el pánico.

El problema es grave y la crisis del sector inmobiliario cunde enlazando algunos eventos en cadena con otros sectores, como nos pasó en México en el famoso diciembre de 1994 cuando la economía, decían, estaba clavada con alfileres, sí, pero Pedro Aspe sabía muy bien qué, cuáles y donde estaban esos alfileres pero, por esos complejos políticos de inferioridad, Zedillo se negó a aceptar su apoyo y por una indiscreción de Jaime Serra Puche, quien empezaba el sexenio se soltaran los alfileres y se dio una de las más trágicas devaluaciones del sexenio, para que las hipotecas, por lo pronto, se fuesen por los cielos y empezara la recesión que culminó en 95. El doctor Ficorca inventó mecanismos como paliativos y creó un índice de la tasa de interés atada al dólar, sólo para tener un efecto retardado. El daño ya estaba hecho.

No se sabe qué puede ser más dañino en una recesión, si el aumento de la inflación o el bajo crecimiento. Por eso, el enemigo silencioso —el colesterol del sistema económico— es la inflación que acaba con lo ahorrado. Por lo pronto ya se nota el bajo crecimiento de la actividad económica con una tasa de desempleo nunca antes alcanzada. Por eso Bernanke tendrá que ser claro en lo que diga y, eso que diga, que sea congruente con lo que se necesita pues, de otra manera, provocaría pánico y la recuperación sería más lenta.

martes, 15 de enero de 2008

El pánico de la recesión

El Informador, martes 15 de enero, 2007.

Todos los días nos preguntamos si hay o no recesión en los Estados Unidos y lo hacemos para estimar los efectos secundarios en estos ciclos más acá del río Bravo y para ver si nos pega en alguna de las tres variables que según Frey y Stutzer forman parte de «la economía de la felicidad», es decir: en los ingresos, el desempleo o la inflación.

La recesión está definida como ese periodo donde hay una reducción (o crecimiento negativo) en el Producto Interno Bruto (PIB), en el valor monetario de la producción total de bienes y servicios de un país durante un ciclo dado.

Lo que ahora calculan es cuánto va a durar esta reducción en el PIB, después que reventó la burbuja hipotecaria, junto con un tasa de desempleo que llegó al 5% como no se tenía desde hace tiempo y en la reducción de las compra y la congelación de los ingresos. Por eso, la Reserva Federal habla de recortar las tasas de interés (medio punto), de tal manera que convenga invertir más en la industria para que se reactive la producción y se reduzca el tiempo de este ciclo.

A una recesión más o menos breve se le llama «corrección económica», sin embargo, los economistas ven difícil establecer la diferencia entre una corrección económica y una recesión, más allá del deseo de evitar que cunda el pánico en la población. En el siglo XIX los sucesos de esta magnitud, se le llamaban «crisis económica».

Nuestra relación y dependencia comercial con los vecinos del norte, nos hace pensar en las medidas que debemos adoptar para resistir y combatir sus efectos secundarios: la disminución de la actividad económica y una reducción en las exportaciones y en las divisas por turismo. Sobre todo, pegará en las exportaciones de bienes y servicios que, por estar engranados con esa economía, se podrán ver afectados.

Pero todo en esta vida, según los expertos, son ciclos y la pregunta que se hace medio mundo es cuánto tiempo durará la recesión, porque en estos casos saben que van del ascenso de la actividad, al descenso, pasando por la recesión y de ahí a la reactivación: «cada fluctuación económica constituye una unidad histórica que no puede explicarse sino mediante un análisis detallado de los factores que concurren en cada caso», como declaró Joseph Schumpeter (1935-) y por esos orígenes, por lo que se sabe, empezó por causa en la crisis de los préstamos hipotecarios cuando empezó el descenso que ahora culmina en esta recesión, sobre las que ya se están tomando las medidas necesarias para darle la vuelta y que empiece la reactivación, mientras vemos a los candidatos gastar 3 mil millones de dólares en anuncios de TV —para envidia de los canales mexicanos— donde tendrán que responder a la recesión, el desempleo, la guerra en Irak y, ya no sabemos si les importará hablar de la posible solución a la migración y al empleo temporal.

domingo, 13 de enero de 2008

Las virtudes del mezcal

1ª Saboreada de Mezcales Tradicionales
Día Siete, domingo 13 de enero, 2008.

Mínimo son siete los años de maduración, en promedio, unos diez, pero también hay varios tipos de agave que tarda en madurar quince o veinte años, ¿se imaginan lo que puede registrar esa planta durante todo este tiempo mientras crecen y maduran ya sean silvestres de reproducción sexual o cultivadas, para que luego pueda ser transformadas en mezcal?

Estos son los años que las plantas están al aire libre, a pleno sol, resistiendo los vientos, las heladas y las plagas o el tiempo de aguas o de secas, los insectos, las abejas y los murciélagos o los gusanos que merodean entre su verde-claro de sus hojas diseñadas como suaves espadas que crecen tersas, como los abanicos que adornan el paisaje agavero.

Todo estos años de su vida de maduración les va calando en sus entrañas, registrándolo de alguna manera, como las huellas que luego pasan a forman parte del carácter del mezcal con el que los maestros, los expertos en los palenques de cada población, deciden procesarlo para obtener ese vino claro, fuerte y transparente que mantiene los olores y el sabor de la planta original, enterradas sus cabezas, como si fuese la parte oculta de la madre tierra.

Ignorantes como somos de las virtudes y características del mezcal tradicional, Alejandro Páez Varela, subdirector de la revista Día Siete, organizó la 1ª Saboreada de Mezcal Tradicional en la ciudad de Oaxaca —del viernes 16 hasta el domingo 18 de noviembre del 2007—, de los veinte invitados a esa saboreada formado por expertos, enólogos, somelier’s, chef’s, escritores y maestros mezcaleros de varias regiones del país, con los que compartimos en la Casa de Oaxaca que dirige Alejandro Ruiz, gran chef por cuenta propia, para saborear una muestra con más de treinta mezcales tradicionales seleccionados de diversos estados, regiones, poblados y palenques de la República y que, en este caso, fueron escogidos de Oaxaca, Jalisco, Puebla, Guerrero, Michoacán y Durango.

La saboreada se llevó a cabo durante tres sesiones que hubo durante los dos primeros días, dirigida por dos especialistas en la materia: el maestro Cornelio Pérez, líder de la logia del mezcal y Graciela Ángeles Carreño, socióloga y miembro de la familia mezcalera Real Minero desde hace cinco generaciones, quienes le explicaron a los invitados, divididos en dos largas mesas, el origen de cada uno de los mezcales que saboreábamos en cada sesión, diferentes en cada una de las mesas, dándonos, con lujo de detalles, el tipo de maguey y su origen, es decir, si era silvestre o cultivado, así como sus años de maduración, el tipo de proceso que utilizó el maestro mezcalero —con nombre y apellido— quien es el que decide el tipo de cocido y la clase de horneado, el tipo de leña que se ocupa, pues su olor podría dejar una cierta huella y, luego, el tipo de machacado o molienda, si se haría a mano con mazos o en el molino de piedra o con las desgarradoras mecánicas, de tal manera que las levaduras y las bacterias puedan llegar a los azúcares que se encuentran entre sus fibras cuando son depositadas en las tinas de madera o de piedra, para su fermentación hasta que los maestros escuchan, ven y lo huelan para saber si ya está listo el tepache de estas tinas y si ya se calmó puedan proceder a destilarlo en una o dos pasadas, en un proceso «batch», es decir, en una destilación discontinua, en los alambiques de cobre o en ollas de barro o de cobre con madera, antes de embotellarlo y ajustar su grado de alcohol —pues puede salir con 72 grados de alcohol— para que sea al gusto del poblado o de los maestros mezcaleros que deciden el grado que quieren que tenga esa producción en especial y que, por lo menos, tenga unos 45 grados, como debe ser el mezcal tradicional, mezclando cola con puntas o de otra manera.

El protocolo en la saboreada
La saboreada tiene su protocolo: primero, conocemos la descripción del tipo de maguey y así empezamos a imaginar sus cualidades intrínsecas. Luego, saber si es silvestre o cultivado y sus años de maduración —como el que saboreamos con veinte años de maduración, ¿se imaginan qué clase de delicia fue ese mezcal con todo ese tiempo al aire libre?

Todo esto lo explican antes de conocer esos detalles de su proceso como ya lo describimos y, sin más historias, lo sirven con la Venencia —un carrizo de unos 50 centímetros de largo que tiene, en uno de sus extremos, una oquedad del tamaño de su diámetro y por el otro, una perforación que va entre uno y tres milímetros—, para que podamos leer en su «perleo» —en esas burbujitas que se esparcen sobre la superficie de la jícara de bule donde lo sirven como si fuese el saludo formal al mezcal— con lo que lo vamos conociendo pues, según el tamaño y la uniformidad de sus perlas y el tiempo que se quedan bailoteando en la superficie, sabemos más de su calidad y del grado de alcohol con el que finalmente se ha embotellado.

El «perleo» es una lectura fiel y así empieza el protocolo, antes de acercarnos a la jícara y disfrutar de su olor, fuerte y vigoroso a maguey con todo y sus orígenes, sus aires y sus huellas implícitas y sin decir algo más, tomar un sorbo para saborearlo, dejando salir por la nariz el aire que nos permite reconocer muchas de sus esencias.

Así, con los cinco sentidos en plena acción y con un poco de imaginación, vamos reconociendo sus rastros como los que dejaron las plantas desde sus orígenes y que ahora han sido transformados en un vino de calidad extraordinaria que nada tiene que ver con lo que hasta ese dia habíamos probado.

En qué consiste el mezcal tradicional
En el siglo XIX, al producto que se obtenía del agave Weber azul como el que se cultiva en el poblado de Tequila, ahí donde se refugió mi general Ramón Corona —tal como lo escribí en Las batallas del General (Editorial Planeta, 2005) para evitar una leva promulgada por el general Santa Anna—, entonces le llamaban «Vino Mezcal de Tequila»; luego, con el tiempo, le quitaron lo de «Vino» y, finalmente, cuando empezó su comercialización, le quietaron los dos nombres de pila y sólo le dejaron su apellido de origen.

El panorama actual no es tan halagador para el vino mezcal de Tequila, pues la voracidad, podríamos decir, de su comercialización, a partir de la segunda mitad del siglo XX forzó a sus productores a que modificaran sus procesos industrializándolos y reduciendo su porcentaje de alcohol —para ajustarse al gusto del mercado. Con todo esto, el Tequila ha perdido su pureza y ha dejado de ser un producto tradicional, para convertirse en uno más bien industrial.

Por fortuna, hay cientos de mezcaleros tradicionales en varios estados de la República que defienden la pureza de sus productos y la manera de procesarlos que respetan sus costumbres y su historia cultural, obteniendo con los diferentes tipos de agaves, según la región, un mezcal que si cumple con las siguientes variables, entonces es reconocido con el sello de «mezcal tradicional»: uno, que se haga exclusivamente con la planta denominada agave o maguey, sin importar si es silvestre o cultivado; dos, que utilicen en el proceso magueyes maduros; tres, que sus procesos sean naturales y no usen productos químicos para alterar su sabor; cuatro, que pertenezca al gusto histórico de cada población; cinco, que se destile en aparatos de destilación discontinua y que esta destilación se haga en ollas de barro, alambiques de cobre o de maguey carrizo, madera o incluso de piedra o algunas combinaciones entre ellos; seis, que sus graduaciones tengan por lo menos 45 grados, según el gusto histórico de cada población y del maestro mezcalero que firma cada producción y, por último, que sean las mismas poblaciones las que evalúen y controlen la calidad de su mezcal.

Con todo esto, se han logrado obtener una gran variedad de mezcales tradicionales, que son parte de la biodiversidad, como la que hay en la naturaleza entre sus diferentes climas y alturas, donde crece el agave, con los diferentes tipos de maguey, las distintas maderas para hornear y el aparato para destilarlo y, por supuesto, los distintos microorganismos, bacterias, aves e insectos que cohabitan con las plantas con lo que se tiene cada producto mezcalero de cada población un sello propio, permitiendo que, en esa variedad, se encuentre el gusto y la riqueza que los puede caracterizar.

Por eso cada mezcal huele y sabe diferente con estas más marcadas o menos, pero cada uno con su propio carácter, así como con una «sutil, profunda y elegante delicadeza en sus sabores y en sus aromas», como decía Cornelio Pérez. Por eso, los mezcales tradicionales tienen nombre y apellido y han logrado tener éxito. Para aquellos que los descubrimos es un enorme placer saborearlos y distinguir las características tan diversas de cada uno, como la naturaleza misma.

Los comentarios al margen
Con papel a mano, fuimos escribiendo los comentarios y divagando entre los años que se pasó ese maguey al aire libre y si era de reproducción sexual o cultivado, junto con sus años de maduración para ver si encontrábamos los secretos de su intimidad a la hora de saborearlos.

El olor del maguey, que es su verdadera alma está formados por sus propios recuerdos que donde encontramos restos de alguna fruta o madera para ir confirmando su fortaleza, carácter y de ahí reconstruir las latitudes con otras huellas que nos ofrecen los regios y transparentes vinos.

Luego, el paladar, sin duda. ¿Estará un poco ahumado? ¿Tendrá restos de la madera donde se fermentó o hay algún recuerdo o sabor a frutas o aceites vegetales? Los expertos destacan los sabores y yo les copio lo que escriben, así como el ligero olor de la madera y así, paso por paso seguimos la historia de la piña del agave transformada en el tiempo.

Algún día seremos capaces de distinguir la firma de los maestros mezcaleros. Y en caso de los mezcales especiales, son fáciles de adivinar, como ese que tiene un ligero sabor a pechuga, si colocaron en el paso de los vapores, una pechuga de gallina ponedora, para que absorba un poco de ese sabor y encontrar una vez algo nuevo en esta diversidad de procesos tan asombrosa como puede haber en las diferentes poblaciones.

La saboreada resultó ser un buen ejercicio en donde pudimos imaginar a los pueblos y a sus personajes, los diferentes tipos de agaves y sus tiempos de maduración y, en medio de todo esta actividad, disfrutar de esa ciudad de Oaxaca en donde el aire es el más transparente que he visto en mi vida, una región conocida por sus mezcales, su deliciosa comida y, con razón, por sus pintores y obras plásticas, pues los colores son diferentes y cristalinos como ese verde sutil de la cantera de Santo Domingo que contrasta con el fuerte azul del cielo y el blanco de los muros, junto con el lejano paisaje que combina y de pasada oler el perfume de esas flores que lo retienen para liberarlo sólo por la noche, como esas flores de «chamizo» que hay en la Casa de Oaxaca.

Así, entre la transparencia del aire y los mezcales tradicionales, diferentes uno del otro, pero todos con una gran calidad, dan ganas de compartir este descubrimiento como si fuera parte de ese ambiente festivo por la vida y por la cultura de sus pueblos, por la originalidad de su vino mezcal sea de donde sea, pero producido como debe de ser, para poder seguir disfrutando de esos olores del maguey, el alma de esa planta y, ni hablar, de disfrutar la comida oaxaqueña como la que nos ofreció La Teca, esta Mayora que preparó siete platos, desde las bolitas de queso hasta un estofado hecho con varios días de anticipación.

Tal vez por todo esto, de la primera saboreada sólo nos quedan buenos recuerdos y la sensación de haber visitado con los cinco sentidos las raíces de un pueblo que está vivo y que sigue creando productos de primera calidad.

jueves, 10 de enero de 2008

La experiencia musical en una sala de conciertos

La Primera Temporada 2008 con la OFUNAM

Cuando vamos a una sala de conciertos tenemos una magnífica oportunidad aunque, en principio, no deberíamos de pensar en nada excepto en la música misma, para concentrarnos y seguir el tema, la melodía y el ritmo sin permitir que nos distraiga el parecido de la clarinetista rubia con nuestra cuñada o el segundo oboe con un viejo amigo con el que siempre nos preguntamos lo mismo: ¿qué demonios hace aquí?, o la guapura de la chelista y lo bien que se ve ahora con su pelo suelto o, peor todavía, cuando no podamos impedir que nos asalten esos inútiles pendientes que empiezan a dar de vueltas cuando vemos al director que toma la batuta y espera unos instantes antes de que empiecen a fluir los primeros acordes.

Esos pendientes pueden estar flotando junto a los primeros acordes y pueden seguir dando de vueltas sin encontrar la salida, como los sueños, hasta que nos concentramos en la obra musical para que nuestra alma se divide en rebanadas cortadas con
el cuchillo de doble filo donde están las emociones con las que asociamos la música que escuchamos en una deliciosa subjetividad musical y todo lo demás que nos rodea o que nos viene a la cabeza, aprovechando que estamos tranquilos en la sala de música.

Por eso hay que ir los próximos fines de semana a la sala Nezahualcóyotl ahora que empezamos el año con vigor, para dejarnos llevar por la música y lo que nos produce, sin importar los pendientes que brincan mientras escuchamos las obras que van a interpretar durante la Primera Temporada del 2008 con la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), con Alun Francis, el director artístico y responsable de lo que suceda durante esta temporada donde ha decidido invitar a varios directores como huéspedes que vendrán durante la temporada, como son: Ronald Zollman, Héctor Guzmán, José Guadalupe Flores, Berislav Skenderovic, Moshe Atzmon y Damon Gupton, con una programación que va desde algunas grandes obras sinfónicas del repertorio clásico, como son la primera y la cuarta sinfonías de Brahms, la cuarta de Bruckner, la primera de Julián Carillo y la segunda de Tchaikovsky, que serán las que podremos disfrutar en esta temporada que ya inició el pasado sábado 12 de enero, pero que termina hasta el domingo 16 de marzo, una semana antes que empiece «la maldita primavera».

Vendrán varios solistas: el pianista Mikhail Rudy para interpretar el Concierto no. 3 de Béla Bartók; Stefan Popov al chelo con el Concierto para violonchelo de Edward Elgar y luego, al corno, vendrá Radovan Vlatkovic para ejecutar el Concierto para corno no. 1 de Richard Strauss; dentro de la temporada se interpretará también el Concierto para piano de George Gershwin con Janis Vakarelis y el Concierto no. 2 de Franz Liszt con Francesco Libetta, así como la Sinfonía Concertante de Mozart con Sergei Gorbenko al violín y Mikhail Tolpygo en la viola.

Si logramos ir a la sala de conciertos y no pensar en nada más que en la música, podremos descubrir ciertos aspectos desconocidos de uno mismo, expresados en términos musicales, sobre todo con esas situaciones emocionales que son opuestas, múltiples y simultáneas, como el amor y el odio o la alegría, antes del pavoroso silencio, o cuando parece que revisamos la historia de nuestra vida, tal como la hemos vivido, con todo y sus lagunas notables, como las que nos vienen a la cabeza, sobre todo cuando la orquesta transforma la melodía princial, cuando tenía una presencia absoluta, para que luego desaparezca en la bruma de los sueños o de los recuerdos, cuando la memoria se convierte en ficción y todo es un fantasma, como lo es lo que escuchamos en el primer movimiento: las ausencias se hacen presentes y lo que recordamos es provocado por la música: un cuento, una ficción.

Si logramos metemos hasta el fondo de la estructura musical nos perdemos en un mundo abstracto donde no hay sustancia alguna, sino que todo es sonido, como cuando volvemos a oler un perfume y nos trae de golpe y porrazo, la idea de quien lo portaba como si fuera un fantasma.

La música en la sala de conciertos nos abre puertas que, de otra manera, son difíciles de abrir para que podamos entrar a los pasillos de la fantasía. La música está hecha con el mismo material que los sueños, como los hombres que la disfrutamos y nos sugiere diferentes estados de ánimo, como el amanecer en una de esas gloriosas mañanas cuando hemos visto que el sol baña las montañas con su dorada luz y deja que ésta caiga sobre los valles o sobre la nieve rosada, recién caída en aquellos países donde abunda durante el invierno, al mismo tiempo que nos invade el recuerdo de la piel suave si es que nos atrevemos a jugar con estos recuerdos mientras la orquesta sigue trabajando con las melodías, transformándolas, desdoblándolas o poniéndolas en plena fuga y nosotros, impávidos en nuestro asiento, pensando en la maravilla que es el hombre cuando la interpreta puntualmente. (El Financiero, lunes 14 de enero, 2008).

Los secretos de Hillary

Las predicciones en la carrera en EUA por la Presidencia van y vienen y tal parece que no le he atinado a ninguno de los que pensaba serían los ganadores: Hillary Clinton por los demócratas y por Rudy Giuliani por el partido republicano.

El ganador de las primarias —aunque haya quedado en segundo lugar en New Hampshire— es Barack Obama que ha sido capaz de seducir a los jóvenes menores de treinta años, ahora sin prejuicios de raza y que buscan «el cambio», sea lo que sea este concepto, aunque tras bambalinas sea la falta de experiencia de Obama.

Tendría que haber leído las dos biografías recién publicadas: Hillary Clinton, Her Way escrita por Jeff Perth y Don van Natta y A Woman in Charge de Carl Bernstein, para entender mejor por qué es posible que esta ex primera Dama pague ahora unas viejas facturas.

En la búsqueda de algo novedosos que contar, Bernstein tuvo acceso a dos tesoros escondidos: a Betsey Wright, una fiel colaboradora de Hillary famosa por haber neutralizado los efectos de las «erupciones de esos bombones», como los que circularon por la Casa Blanca, pues esta mujer estaba cerca de las oficinas del señor Presidente sólo para ser testigo de sus incursiones con las ninfas.

El segundo, está relacionado con Diana Blair, otra amiga fiel de Hillary, especialista en ciencias políticas, que planeó escribir un libro sobre la campaña de 1992 pero que un cáncer de pulmón le impidió hacerlo, aunque ahora Bernstein tuvo acceso a parte de ese material, pleno de anécdotas, para volver a trazar un retrato primigenio de la Hillary, cuando se perfilaba como primera dama, quien fue creadora de un «equipo defensivo», para repeler los ataques sobre la vida sexual de su marido, de la quema de su cartilla para evitar Vietnam y de la vulnerabilidad de la propia Hillary con las dos firmas de abogados en Arizona, sus conexiones empresariales y un pasado relativamente radical.

Ahora, las mayorías silenciosas parece que se están cobrando que haya renunciado a sus valores negando el divorcio inminente después de Mónica Lewinsky, sólo por llevar a cabo esta estrategia para satisfacer su ambición política, acusando de ser blanco de una guerrilla de la extrema derecha en contra del presidente Clinton.

Su actitud ambigua respecto a su aprobación en 2002 de la invasión a Irak, con el pretexto que tenía armas de destrucción masiva más bien dudosas, que ahora dice no había leído en detalle el documento y luego, su ambigüedad relativa al tema de la migración, que no le ayudará ahora que vaya a Nevada, donde los hispanos dominan los sindicatos y, para colmo, el comentario público que hizo Bill su marido, cuando vio por primera vez a Obama y exclamó: «¡Él es el bueno!» (He’s the real thing), que no le ha ayudado mucho que digamos a la senadora Hillary.

Con el agua al cuello, vamos a ver cómo reacciona después de su modesto triunfo en New Hampshire. (El Informador, jueves 10 de enero, 2008).

martes, 8 de enero de 2008

Liberación del campo

A partir de este mes, no sólo se abrió la frontera para la libre importación de granos con Estados Unidos y Canadá como parte del Tratado de Libre Comercio firmado en 1994, sino que se liberaron los precios y ahora los productores de granos, podrán vender sus productos a los precios sujetos a la competencia, dejando atrás las medidas proteccionistas del gobierno. La semana pasada la cotización internacional en la bolsa de futuros de Chicago negoció el maíz a $4.65 dólares por bushel (25 kilos), lo que significa un 8.2% por arriba de la cotización más alta registrada en el 2007, cuando hubo una escalada en los precios.

Quienes reclaman la apertura del TLCAN del maíz y frijol no han entendido los beneficios —y los retos— que significa formar parte del mercado mundial y de un mundo sin fronteras, como funciona desde hace tiempo esta manera de operar en otras partes del mundo de una manera irreversible, donde, para sobrevivir, hay que saber lidiar con esa realidad.

Es notable que desde hace catorce años, cuando se firmó el TLCAN, parezca que algunos líderes se hayan hecho de la vista gorda como si hubiesen negado esta realidad. Tal vez por eso dicen no estar preparados para enfrentar ahora esta realidad —que siguen negando— y carecen de una visión y de las herramientas para enfrentar este nuevo mundo, diferente a la anacrónica actitud proteccionista en contra de una realidad que tiene, como todo en esta vida sus retos, problemas y beneficios.

Hay quienes creen que los precios se mantendrán relativamente estables —con alzas marginales— y otros que piensan que este año será uno de fuertes aumentos en las cotizaciones. En este último grupo se encuentra los de Goldman Sachs quienes prevé que el precio del trigo se mantendrá alrededor de los $7.50 dólares por bushel y para el maíz, prevén una trayectoria al alza constante en 2008, con un promedio anual de $4.57 dólares por bushel, es decir, un 24% más que en 2007.

En cambio, JP Morgan tienen un pronóstico un poco menos optimista, donde anticipa un valor promedio para el trigo de $6.56 por bushel, con un repunte de 5% en comparación con el 2007, mientras que para el maíz suponen que se mantendrá estable con un promedio de $3.74 por bushel y una alza anual de 1.6%.

La miseria del campo en México es un disparador de la migración y el cambio en la comercialización y liberación de sus precios y fronteras puede significar una mejora real si es que los costos de producción les permite cotizar en las bolsas del futuro o, como cualquier negocio que entiende esa realidad, pueda cambiar para adaptarse, como ha sucedido con muchas empresas pequeñas y medianas que entendieron a la perfección la oportunidad que significa el TLC y han logrado crecer y multiplicarse. Por eso propongo aceptar la realidad y aprovechar el vigor de los cambios para el bien del campo y de los campesinos. (El Informador, martes 8 de enero, 2008).

jueves, 3 de enero de 2008

El amor en tiempos de colera

Un feliz reencuentro con la divina coronada

¿Cómo hacer una película basada en una novela como El amor en tiempos de cólera (1985), si está construida alrededor de una verborrea poética, la trama implica poca acción y el final se conoce desde el primer capítulo? Tal vez por esa curiosidad, cuando supe que estaría en cartelera, volví a leerla —después de veinte años de haberlo hecho por primera vez— para imaginar cómo le harían para transformar un texto tan florido, como es este de García Márquez, en imágenes cinematográficas y convertir una obra que trata sobre el amor de toda la vida en una Cartagena de las Indias caribeña y el río Magdalena que fluye hacia el Amazonas, por el que navega Florentino Ariza, uno de sus protagonistas, en medio del olor a fruta y la desnudez de sus mujeres, con la oscura nostalgia con la que embarra este hombre el fondo de su vida, mientras espera a Fermina Daza, la mujer amada, la divina coronada, con los rigores y «la paciencia mineral, que desconsolaba a su madre y exasperaba a sus amigos».

Me imaginé perfecto cómo sería cuando Florentino iba navegando «frente al barandal, viendo a unos caimanes inmóviles asoleándose en los playones con las fauces abiertas para atrapar mariposas», antes de realizar que la había esperado «cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días».

Con la relectura, las expectativas sobre la versión cinematográfica, las fui construyendo sobre un andamio lleno de preguntas: ¿cómo le harán para que no nos aburramos con esas escenas que leímos tan a gusto que no queríamos que nadie nos interrumpiera para seguir trotando entre las hojas de la deliciosa verborrea colombiana —parecida a la que usan mis amigos Rodrigo Castaño Valencia y Ana María Botero—, de la poética verborrea de García Márquez que produce —neuronalmente hablando—, una gran actividad, como cuando nos narra el día que Florentino seguía navegando y «vio pasar flotando tres cuerpos humanos, hinchados y verdes, con varios gallinazos encima», tres cadáveres que flotaban por las aguas, uno de ellos sin cabeza y otro de «una niña de pocos años cuyos cabellos de medusa se fueron ondulando en la estela del buque» y que nunca supo si «eran víctimas del cólera o de la guerra, pero con esa tufarada nauseabunda se contaminó en su memoria el recuerdo de Fermina Daza». La «tufarada nauseabunda», ¿cómo sería en la película?

¿Serían los veinticuatro cuadros por segundo sin alguna importancia o a lo mejor no filmarían ese tipo de escenas? Por supuesto que la relectura valió la pena y, por eso, logramos imaginar de nuevo el caudal del río Magdalena o la casa de Fermina Daza o a ella misma, cuando fue a verla cuando uno de los colegas del doctor Urbino le pasó la cita de una joven que vivía en una zona elegante y creían que estaba enferma, tal vez de cólera, y por eso fue el experto doctor Juvenal Urbino quien tuvo que regresar más tarde para que estuviera su padre mientras se llevaba a cabo la consulta y por eso pudimos ver cuando el doctor «le pidió a la enferma que se sentara, y le abrió la camisa de dormir hasta la cintura con un cuidado exquisito: el pecho intacto y altivo, de pezones infantiles, resplandeció por un instante como un fogonazo en las sombras de la alcoba… Imperturbable, el médico le apartó los brazos sin mirarla, y le hizo la auscultación directa con la oreja contra la piel, primero el pecho y luego la espalda», y esto, resultó una de las mejores escenas de la película, porque sabemos que, a partir de este momento, el doctor Urbino quedaría prendado de Fermina hasta lograr casarse con ella para vivir juntos por el resto de su larga vida, no sin tener uno que otro problema con el doctor que, de repente, se le alebrestó la cresta con una negra recién llegada al puerto.

Por eso digo qué debió ser difícil traducir a cine este tipo de novelas, cargada de simbolismos, de parodias tropicales y de un buen sentido del humo donde hay poca acción y una gran riqueza de imágenes.

Cómo le harán para que no nos aburramos con la idea de la paciencia de Ariza que aguantó tantos años, mientras este caribeño don Juan se pasaba por las armas a 622 mujeres, esperando que la divina coronada le hiciera caso algún día viajando seguido por el río Magdalena donde repasaba «de memoria los folletines ilustrados… y reservaba para sí y para Fermina los papeles de amores imposibles».

Hay tres cosas increíbles: la locación, la ambientación y la música de Shakira. Los objetos de la casa, la tina de madera donde se bañaban desnudas Fermina y su prima Hildebranda, felices, fumando hablando de lo que siempre hablan las mujeres; el piano y su mantilla; la huerta donde huyó el perico entrenado por el doctor Urbino para hablar francés y latín y que, con su colorido plumaje y su aparente talento, fue causal de su muerte quien no expiró hasta que llegó Fermina corriendo como pudo, «con el peso invencible de su edad», para escuchar sus últimas palabras: «sólo Dios sabía cuánto te quise». (El Financiero, lunes 7 de nero, 2007).

Las reformas y el TLCAN

Durante el 2008 se van a aterrizar algunas de las reformas y contrarreformas que se aprobaron el año pasado: entre ellas, la hacendaria que pretende incrementar la recaudación, aunque no haya podido ampliar la base de los causantes, y se intente controlar al informal con el 2% de los depósitos al contado. Los resultados, basados en este modelo de Agustín Carstens, están por verse, así como estarán los efectos del aumento gradual de la gasolina que aunque justifican con números que no será inflacionario, para los neófitos que hemos vivido bajo su influencia, como sucedió en los lejanos ochentas, sabemos que les da al traste a todo lo demás que se haya hecho a la fecha y por eso, surge ese instinto de conservación que, como semáforo, nos pone en alerta. Ojalá Carstens tenga razón y la inflación se mantenga en un dígito como ha sido hasta la fecha.

La contrarreforma que se ha llevado a cabo en el IFE por los errores de comunicación de Luis Carlos Ugalde en julio de 2006 causaron, año y medio después, un ciclón en San Lázaro que acabó con la autonomía de una de las instituciones claves para el mantenimiento de la democracia en México. Hay consternación por los cambios del Legislativo en materia del IFE, donde estas reformas parecen, más bien, una «vendetta» de los partidos perdedores en contra del Consejero presidente y sus ocho consejeros electorales, en un especie de autogol: el IFE ha perdido su autonomía para quedar en manos de quien lo presida.
Todo parece que Felipe Calderón no perderá el rumbo y, en comparación con el señor Fox, está mucho más concentrado en resolver las prioridades tal como han sido las dos o tres reformas que no se habían podido hacer en el sexenio pasado.

Aunque falta mucho por hacer y van a tener que enfrentar varios cambios sustantivos que tocan los extremos políticos y económicos, como la apertura del TLCAN a la agricultura, en donde ya están haciendo agua en algunos frentes —¿como el de Jesusa Rodríguez?—, pertenecientes al ámbito de la izquierda «bien vestida que nunca será vencida» y a los pesimistas, como aquellos que había pronosticando el fin del mundo, cuando el Secretario de Comercio, Jaime Serra Puche negociaba el Tratado en los noventas, donde la bandera de los profetas del fracaso, ondeaba con ese nacionalismo convertido en tabú, que trata de impedir el poder asociarse a las tendencias mundiales.

Ahora critican no haber tomado las medidas que debieron empezar a tomarse antes del 1994, que fue cuando se firmó el Tratado y se sabía que habría una oportunidad para el campo de entrar al mercado del Norte, seguramente cambiando de productos, métodos y mentalidad. Aquellos que lo hagan, mejorarán sus economías que, por un atavismo cultural, han estado sumergidas en la pobreza.

El siglo XXI nos ofrece nuevas oportunidades para mejorar como nunca antes la economía del campo, tal como ha sucedido en otras partes del mundo. (El Informador, jueves 3 de enero, 2007).

martes, 1 de enero de 2008

Terrorismo y sobre calentamiento

El asesinato de Benazir Bhutto marca el abismo que hay en esos países donde el gobierno dictatorial, el fundamentalismo islámico, la intolerancia y el terrorismo no les permite ni siquiera imaginar vivir en libertad, mucho menos, bajo un régimen democrático. Las fuerzas oscuras de la intolerancia y el terrorismo dominan en Pakistán en donde se ha creado un caos en esa región donde se encuentra, desde hace años, refugiado Bin Laden y sus seguidores, que han logrado establecer sus reinos entre las cuevas que hay en las montañas frontera con Afganistán. La pena por el asesinato de Benazir Bhutto es mundial.

Las fatigas en el Oriente Medio nos parecen inconcebibles donde la religión y el fanatismo van de la mano con la autoridad y el estilo de gobierno, angostando así el camino por donde caminan sus habitantes, en medio de la brutalidad y de la cerrazón más allá de lo imaginable, llenos de intereses mezquinos, como un tornillo sin fin.

Seguiremos viviendo la cobardía del terrorismo internacional —una especie de maldición, tan difícil de hacerla desaparecer—, que sigue haciendo de las suyas, como fue en Pakistán; por el otro lado, la invasión en Irak ha envejecido y si originalmente pretendía acabar con la organización de Al Queda, que dirige Osama Bin Laden, sólo ha logrado que estos se replieguen en las montañas y se escurran como peces en el agua, evadiendo la deseada venganza por la masacre del 11/9.

La presencia de las fuerzas norteamericanas y sus aliados en ese país tiene cada vez menos sentido —excepto el dominio final del petróleo de la región— y es posible que para el 2008 se vayan retirando, poco a poco, mientras, en Irán encuentran alguna salida diplomática, como lo sueña Peter David de The Economist, cuando dice que ojalá «lleguen a un acuerdo EUA e Irán y dejen de competir por el dominio del Medio Oriente, aceptando mutuamente respetar sus esferas de influencia». De otra manera —dice—. las alternativas son funestas y hacen que el año 2008 sea el más peligroso para esta región, donde encontramos una mezcla explosiva entre la tecnología atómica de Irán y la política cerrada de los norteamericanos.

Otra de las regiones oscuras que este año amenazan al mundo tiene que ver con el calentamiento global que seguirá cobrando víctimas ante el asombro total, hasta que se tomen medidas para prevenir sus causas que, hasta ahora, los EUA no lo han hecho, como tampoco China, que dice estar empezando.

Es aterrador ver cómo se derriten los glaciares en el Antártico y nos cuesta trabajo asociar los desastres con la fragilidad del planeta Tierra, acotada en la teoría del caos y el efecto mariposa, que nos explica lo que sucede cuando un ligero cambio en las condiciones iniciales, como el vigoroso papaloteo de una mariposa en el Amazonas, puede causar un ciclón que cada año destruye todo lo que se encuentra en su camino. El sobre calentamiento no es teoría, es un hecho. (El Informador martes 1 de enero, 2008).