jueves, 26 de junio de 2008

Caída libre o el Paracaídas que no abre

El Financiero, lunes 30 de junio, 2008.
Lírica de Alejandro Páez con música de Laura de Ita

Hace tiempo que conozco a Alejandro Páez Varela, un joven talentoso que ahora, para completar la lista de sus oficios y habilidades, le ha entrado con fe a la prosa poética y por eso, hace un par de semanas presentó su libro-disco Paracaídas que no abre (Editorial Almadía, 2008) donde es el responsable de la lírica, Laura de Ita de la música y el grupo Polka Madre de la interpretación en lo que resulta ser una obra literario musical alternativa de primera.

«Puede ser cualquier cosa —escribió Alejandro— pero no: fui (soy) yo, el mismo que conoces, el que no cambió: paracaídas que no abre, bomba de tiempo bajo la axila». Y así es como va la letra de esta primera canción y tema del libro hecho con toda la mano, en donde empezamos a navegar entre las olas de ese mar donde «ella piensa que después del naufragio principal cada uno de los siguientes la acerca más a la orilla. Y convencida de sí, huye de cualquier señal que la conduzca a enterarse de que, uno a uno, los naufragios subsiguientes la han mandado más adentro en el mar».

Entre los oficios de Alejandro Páez Varela, está la de editor y por eso, desde hace años, junto con Jorge Zepeda Patterson, publica la revista semanal Día Siete que tiene a la fecha 410 números publicados —casi ocho años— y que tiene un tiraje de 315 mil ejemplares —casi 1 millón de lectores—, entregados a través de 18 periódicos y el mismo número de ciudades de la República, como un plus dominical y un contenido que da gusto. Además de esto, es un experto en la reestructuración de periódicos, como lo ha demostrado con mucho éxito por toda la República y, no conforme con esto, es también buen periodista, que hace reportajes bien fabricados, complicados y con mucha creatividad y oficio.

Por ahí recuerdo, cuando lo conocí, que deseaba tocar el chelo, mismo que ya había comprado porque tenía un tono tal que le produce emociones, recuerdos y nostalgias. Mientras lo contaba, no pude dejar de pensar en aquel genio solitario, como fue el maestro Guillermo Torres, doctor en matemáticas de Yale y miembro del primer cielo de la UNAM, que, después de haber fatigado con los nudos como con los que trabajó durante años —y que una vez me mostró en los cuatro pizarrones que cubrían las paredes de su estudio en el Instituto de Matemáticas—, se pasaba las tardes, tocando el chelo —como Einstein el violín— mientras se asentaban sus sentimientos y se bebía sus copitas de whiskey, interpretando, con delicadeza, algunas piezas —Bach— que como si la soledad y el chelo, fuesen una buena pareja.

Pero Alejandro ahora se lanza por los aires y recuerda haber navegado mar adentro: «mar adentro estamos muchos —escribió— los tantos que naufragan. Imposibilitados, nos resignamos a hundirnos; o mandamos luces de bengala (que nadie ve porque nos hemos alejado de la playa); o sacamos fuerzas para rehacer barcos que de inmediato hundimos; o somos de los pocos afortunados que ven a lo lejos una luz oscura: la luz del otro».

La música es de Laura de Ita y está en el fondo, integrada a cada uno de estas caídas, por decirlo de alguna manera. Las lecturas las hacen los integrantes de Polka Madre —Jaime López, Patricia Llaca, Vanesa Bauche, Eric Bergman, Enrique Pérez—, o el mismo Alejandro Páez, que las han dramatizado para que dar como resultado un original que forma parte de la música alternativa: la voz no se incorpora a la melodía, no es una balada como las que conocemos, es un recitativo dramatizado y forma parte de la historia que nos cuentan y, en ocasiones, se acompaña de un coro, como el que había en las tragedias griegas hasta que Tespis se salió del coro para preguntarles cosas y, en ese diálogo con el corifeo, dio nacimiento al teatro en Atenas durante las fiestas de Dionisio.

Sabiendo la manera en que ahora se distribuye la música, Alejandro, Laura de Ita decidieron subirlo a Internet, para que lo puedan bajar de manera gratuita. Usted podrá entrar a www.paraidasquenoabre.com y bajarla, tal como lo hicieron en su momento Radiohead, Madonna y U2 o como lo hacen, a precios de obra digitalizada, los nuevos compositores de música electrónica como el famoso Kermit DJ, miembro activo de ese mundo digitalizado en http://www.beatport.com

Con Paracaídas que no abre descubrimos al Alejandro más poeta que otra cosa, que sabe abrirse de pecho y mostrar sus heridas. La primera vez que después de un naufragio se quedó flotando, abrazado de un amarre de cajas, marcadas como frágiles y por eso nos dice que «un hombre y una mujer deben amarse y desamarse con una misma intensidad para que quede la cicatriz, para que valga la pena, para que nunca se pierdan los detalles. Y sólo así —dice— ambos se habrán merecido, el uno al otro.»

Alejandro habla de un paracaídas que no abre y nos invita a escuchar su obra poético-musical, donde podemos respirar hondo para volver a tener ilusiones, que sólo de eso y de un poco de esta poesía, parece que vive el hombre.

Gobernar para todos

El Informador, jueves 26 de junio, 2008.

Recuerdo aquel día de febrero o marzo de 1995 cuando se llevó a cabo la primera reunión de empresarios tapatíos invitados por Alberto Cárdenas Jiménez, el primer gobernador panista de Jalisco. La reunión fue en los Pinos con Ernesto Zedillo Ponce de León, entonces Presidente de la República y causante de una de las crisis financieras más graves de ese siglo.

Antes del saludo formal, lo primero que le dijo al Gobernador de manera contundente es que no se olvidara «señor Gobernador, que ahora gobernamos para todos; ya no estamos en campaña». Luego le preguntó a Sandra López Benavides, dueña de Calzado Canadá, que cómo andaba y, hasta eso, con buen sentido del humor, le contestó: «por los suelos, señor Presidente», con lo que se rompió el hielo cuando la tapatía le había contestado literalmente con un doble sentido. Para marzo del 2002, la fábrica que había fundado su padre Salvador López Rocha (1915-1976), había adquirida por Coppel. En nuestros días México sigue produciendo 240 millones de pares de zapatos anuales, pero, el emblema de la industria jalisciense como lo fue durante varios decenios se desvaneció después de la crisis del 12/94.

Cada uno de los invitados, los «pocos afortunados» o «happy few», como les llamó Enrique V a su ejército diezmado antes de la batalla de Agincourt, se fueron presentando para escuchar el discurso del Presidente, quien, para esas fechas, no tenía mucho que decir, pues la crisis había hundido a varias empresas y millones de ciudadanos. Todavía es fecha que no se olvida el daño que resultó para el bolsillo.

A pesar de eso, puso el dedo político en la llaga, con eso que es una obligación democrática la de gobernar para todos. Y esta idea regresa ahora cuando veo cómo nuestra incipiente democracia, pueblerina y de corto alcance, no entiende este principio básico sin importar que sean del PAN, PRI o PRD, como somos testigos en la ciudad de México desde hace dos sexenios en donde se nota el beneficio —y la chequera— que llega primero a aquellos que, de alguna manera, son del partido o prometen apoyarlo y, luego, con esfuerzo, y si pueden, con algunas piedritas en el camino, al resto de los gobernados.

Lo mismo pasa con el gabinete panista y con algunos gobernadores, donde, como niños chiquitos, se arrebatan los privilegios, se pelan unos con otros por los celos que se producen cuando se está en el poder y por eso, los planes de Los Pinos se ven obstaculizados, pues cada quien quiere ser el padrino.

El deseo de mejorar por decreto pasa por un tortuoso engranaje burocrático, transparente e ineficiente donde cada quien parece seguir o estar en campaña —todos menos Creel—, cuando ahora se trata de gobernar para todos y no para la parroquia —como Ramirez Acuña en Jalisco, que reparte a esos consentidos, tratando de limpiar sus culpas con agua bendita— sin considerar ese principio como es el de gobernar para todos.

martes, 24 de junio de 2008

Educación financiera

El Informador, martes 24 de junio, 2008.

Cuando se habla de vivir mejor, la gente lo asocia con la suerte o con la posibilidad de que «alguien» haga algo por ellos y que mágicamente se mejore nuestra situación, como buenos hijos que somos de una cultura paternalista inmersa en nuestra sociedad. Por eso la encuesta que hizo la UNAM para Banamex sobre la cultura financiera en México resulta aleccionadora.

La martes pasado, Loreto García Muriel, directora de educación financiera en Banamex, organizó una reunión con los ejecutivos y funcionarios que han colaborado para mejorar la promoción la cultura financiera, esa que tiene que ver con la anticipación y la planeación hasta ahora prácticamente inexistente.

Antes que la Secretaria Josefina Vázquez Mota anunciara la incorporación, después de un cuarto de siglo, de la ética y la cultura económica en el currículo de las primarias, y antes que pidiera ayuda para enfrentar el reto que significa preparar a unos 300 mil maestros este verano para que puedan iniciar el siguiente ciclo escolar con estos dos temas, la encuesta de la UNAM nos mostró algunas de las deficiencias que existen.

Al 69% de los encuestados no les interesa leer ni enterarse del mundo financiero o del ahorro; el 70% piensa que la única manera de ahorrar es en las tandas; el 22% creen que ahorra es tener su guardadito en casa y el 75% de los que han pedido prestado en el último año, lo han hecho de manera informal.

En promedio, el 31% de los encuestados gastan más de lo que ganan y siempre viven endeudados. Entre menor es el nivel socioeconómico, mayor es este porcentaje de endeudados, lo que produce un estado constante de tensión y podemos inferir que se convierten en presas de los usureros, de esos terribles «capitalistas de centavo», que son los peores Shylock’s de este mundo, que cobran intereses desmedidos y sin que les importe, les embargan lo que sea, incluyendo la máquina de coser.

No entienden que hay que vivir ajustados a los ingresos y que hay que ajustarse a un presupuesto, menos que dejen de pagar más del doble de que lo que piden a los aboneros que pasan todas las semanas por su intereses, amenazando su vida y creando así, el círculo vicioso que exige otro préstamo adicional, hasta el agotamiento y una quiebra moral y económica.

El 15% decide ahorrar para poder comer; otro 15% para las emergencias y otro más para la salud; el 11% para mejorar su vivienda y el 10% para educación, el resto está pulverizado en otros conceptos como la vejez, el desempleo o los gastos personales.

Por eso, Loreto García Muriel y Alfredo Harp Helú, junto con otros ejecutivos de Banamex y la SEP, quieren redoblar esfuerzos y fortalecer las alianzas con instituciones que atiendan en forma prioritaria a los grupos sociales más vulnerables y con escasas oportunidades de desarrollo, o a los microempresarios, intercambiando conocimientos y experiencias que, en verdad, puedan ser tan útiles en nuestra vida.

jueves, 19 de junio de 2008

La gran final de la Euro2008

El Financiero, lunes 23 de junio, 2008.
Atrapados entre las redes del fútbol

Atrapados, en medio del ritmo que marcan los jugadores del mejor fútbol del continente europeo, representado por los mejores de sus equipos, somos testigos de las diferencias entre cada uno de ellos que ahora nos dejan ver su personalidad, su actitud frente a la vida, el tipo de fortalezas y también, ¿por qué no?, de sus debilidades, como las que pueden haber en esa región civilizada de este redondo mundo.

Las agendas de trabajo se han movido para no dejar de ver los juegos de las 13:45 horas y, los fines de semana, planeamos ponernos una tal borrachera si los dos partidos los pasan uno detrás del otro, sin dejar de ver los comentarios sobre lo que acabamos de ver, incluyendo los goles estrellas de los partidos que repiten hasta el cansancio.

Todo esto, a pocos días de que empiece en Beijing las Olimpíadas de este año, los enloquecedores programas donde podremos ver —no sé a qué horas— los resultados principales y, seguramente los bares, cantinas y restaurantes se pondrán las pilas para ofrecer en unas buenas pantallas planas los resultados, como ahora lo hacen con el fútbol de la copa de Europa, donde hemos preferimos tomarnos un sándwich con una cervecita bien fría y disfrutar de los goles, como el que han hecho Robin van Persie de Holanda, cuando bajó, dentro del área, la bola con el pecho y le dio un zurdazo que la bola pasó hasta el fondo de la red sin que el portero de Rumania pudiera hacer algo; o el de Klas Jan Huntelaar, cuando definió con la derecha el servicio que había recibido de Afellay, y anotar el segundo de la serie, haciendo un juego verdaderamente alegre, propositivo, ofensivo, con ganas de meter todos los goles posibles, como lo demostraron también los jóvenes rusos en el partido contra Suecia y no, como otros equipos con estrategias más defensivas, testarudas y monolíticas, tal como vimos a una Alemania disciplinada que nos ha ofrecido más bien una aburrición que un buen espectáculo.

Otra sorpresa fue Croacia. Un equipo que demostró tener gran energía, una buena técnica y un empuje que parecía que era el combustible con el que se alimenta este deporte, comunicando una energía pocas veces vista.

No me lo esperaba —aunque en las quinielas le he atinado a casi todo, a pesar de ser villamelón—, pero en la primera parte gané la quiniela pura intuición (no sólo de estadísticas vive el hombre) y le atiné a los ganadores de la primera parte y de los cuartos de final del fin de semana pasado. Ahora sólo queda prepararnos para las semifinales del miércoles 25 y jueves 26, y la gran final del domingo 29, en Viena, Austria.

Pero Holanda ha sido el verdadero espectáculo, ¿no creen?, y por eso lo hemos disfrutado mucho: los pases coordinados —¡ah!, cómo extrañamos a Zinedine Zidane—, y los ataques hechos con una buena y armónica ofensiva; la espontaneidad que nos ofrecen en cada jugada cuando lograran entenderse como si lo hubiesen planeado que hacen toda la diferencia con el fútbol americano, pues en éste, que es el verdadero fútbol, todo gira alrededor de la improvisación en donde los jugadores van considerando sobre la marcha y por unos cuantos instantes el posicionamiento del resto de los equipos y alcanzan a ver, en un momento dado, los huecos por donde podrían avanzar mientras corren y defienden la posesión de la pelota, trampeando a sus marcas, girando, pasando la pelota por entre las piernas del contrario y, al mismo tiempo, viendo la mejor alternativa por dónde pueden adelantar. Por eso celebramos tanto cuando hay un buen gol.

Ni hablar del contra golpe, que para eso hay expertos en este tipo de estrategias ofensivas que son espectaculares cuando se llevan a cabo, cuando vemos cómo huye el jugador hasta que logra meter el gol —como el famoso de Maradona, el de la mano divina, en aquel mundial en México— y cómo logran escapar del sistema defensivo para cerrar con broche de oro.

Estoy impresionado de lo que he aprendido en estos días, atrapado como estoy, entre varios expertos en este deporte, pero, como que no quiere la cosa —cuando el partido es bueno, aunque no llego a interpretar las estrategias, como lo hacen los especialistas—, me dejo llevar por el ritmo, la precisión de los pases, la valentía y la presencia aterradora de algunos porteros —como el turco— y, por todo esto no puedo dejar de pensar que Holanda llegue a ser campeón este año, aunque sé que hay otros candidatos, como pueden ser Portugal, los hijos de la madre patria de los brasileños playeros, ahora ausentes, o los temibles alemanes o los italianos más creativos, si es que logran armonizarse mejor.

Nos queda las semifinales y la gran final de esta copa Euro2008. Tal vez veamos pocos goles pero estoy seguro que cada uno valdrá una fortuna. Las apuestas están a la orden del día, como estas que hago, baratita, nada más para ponerle un poco de sabor al caldo, pero ojala ver el juego creativo de Holanda contra quien se le ponga por delante.

Alimentos y combustible

El Informador, jueves 19 de junio, 2008.

Entre la ONU y el Banco Mundial han hecho una serie de peticiones para conseguir $20 mil millones de dólares anuales para elevar la productividad alimentaria, pues no hay la menor duda de que hay y habrá un déficit de alimentos en el mundo lo cual, desde un punto de vista, es una oportunidad donde se puede aprovechar la marea alta de la demanda para ser parte de este engranaje que mejore la economía de ese sector.

Si de algo no podemos presumir es de ser eficientes en el campo pues la incultura y la vieja estructura revolucionaria del ejido son ejemplos de la ineficiencia, aunque eso sí, se logró que la tierra sea de quien la trabaja. Los esfuerzos que se han hecho desde el siglo pasado para optimizar el consumo del agua, un recurso cada vez más caro, han sido inútiles, por lo menos en el campo del bajío y de la Cuenca Lerma-Chapala de la que nos preocupamos hace años, observando cómo sobreexplotan los mantos acuíferos sin poder modificar esas costumbres.

Si viajamos por el norte, por los valles alrededor de Ciudad Obregón, otro gallo canta, pues ahí se ha cuidado este concepto de productividad que ahora viene al caso por el apoyo que se podría haber por parte de esos organismos, además de la demanda mundial que habrá en el futuro, buen aliciente para este sector, si es que logran romper el cascarón de las exportaciones tan difícil de romper o la incultura y el egoísmo con el que actúan nuestros campesinos que se niegan a mejorar sus sistemas agrícolas y que se produzca más por hectárea, pues, en esta oferta y demanda agrícola a la que se referían en la FAO en Roma, se estaría compitiendo con los precios y su productividad a nivel mundial.

La ONU pretende darle prioridad a estas medidas con las que puedan ayudar a mejorar la productividad y el hambre de los países en desarrollo donde la sensación es de que «no podemos fracasar —como lo advirtió el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon—, pues es una lucha que no podemos perder, pues el hambre crea una gran inestabilidad y tenemos que reaccionar de inmediato».

Los biocombustibles fue otro de los temas de esa cumbre y que podría profundizar el déficit alimentario. Al respecto, el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Ed Schafer desestimó que esta producción tenga un impacto relevante en la crisis alimentaria y, por su parte, el titular de agricultura en México, Alberto Cárdenas dijo todo lo contrario, al tiempo que anunciaba que México está listo para producir biocombustible obtenido el maíz con tres plantas, una de ellas en Guadalajara que podrá estar lista en un par de años.

Por todo esto, el apoyo al financiamiento para mejorar la productividad alimentaria, por un lado y, la demanda de maíz, por el otro lado, para alimentar a las nueva industrias del biocombustible, producen esa demanda agrícola que debemos aprovechar.

martes, 17 de junio de 2008

El retrato de Schahrasad por Rimski-Kórsakov

Revista Día Siete, domingo 15 de junio, 2008.

CUARTO DE ESTUDIO
El gran viejo de la música rusa

Pararse en la proa al frente del barco para poder oír mejor cómo se abre el mar y escuchar cómo baña con su brisa al mascarón de proa mientras se abre camino por el golfo de Finlandia para navegar por el Báltico era una especie de ceremonia que realizaba todos los días Nikolái Andréyevich Rimski-Kórsakov (1844-1908) cuando fue de joven un oficial de la marina del zar de Rusia hasta que cumplió los veintidós años y pudo dedicarse de tiempo completo a la música en el Conservatorio de San Petersburgo.

Nikolái podía ver el color del viento, podía escuchar las velas de las dos gavias tensas en el palo de trinquete cuando navegaba en su barco velero, cuando estas velas estaban hinchadas y empujaban tangencialmente a la nave hasta llegar a su destino. Esto era parte de la rutina que luego pudo convertir en una composición musical, enamorado como estaba de la música desde que tenía cuatro año, hasta que, mucho tiempo después en 1888, lo convirtió en el primer movimiento de su Suite Sinfónica Schahrasad, Op. 35, un movimiento inolvidable al que le llamó: El Mar y el barco de Simbad, compuesta cuando se encontraba en la cima de su vida, de su carrera y que ya lo consideraban como «el mayor músico ruso de lo fantástico», hasta convertirse en «el gran viejo de a música rusa».

Había nacido en Nóvgorod, una población que está cerca de San Petersburgo y que, desde el siglo XIX, se convirtió en uno de las más importantes centros industriales de la antigua Rusia. Ahí creció, atrapado entre el mar y la música, para después construir una de las más finas orquestaciones del siglo, gracias, tal vez, a la sinestesia con la que había nacido y que le permitía mezclar sensaciones, es decir, podía «oír los colores» o «ver los sonidos» y hacer las correspondencias entre uno y otro sentido sin problema alguno, percibiendo cómo el rojo se hacía más intenso si escuchaba un sonido agudo, como sucede cuando se ingieren las drogas psicodélicas.

«Dios no bendice las lágrimas de la tristeza —decía a sus amigos del Grupo de los Cinco— Dios bendice las lágrimas de la alegría» y esto era lo que cantaba Fevronia en la ópera Kitge, antes de que se convirtiera en el lema de la obra de Rimski-Kórsakov.

Fue parte del paisaje artístico de la segunda mitad del siglo XIX en la Rusia zarista como el paisaje que había en Europa durante esa misma mitad de siglo, en donde lo exótico era sinónimo del Oriente —medio o extremo— cuando Antonio Galland había publicado en francés Las mil y una noches arábigas, esas noches en Bagdad que ahora, no podemos pensar en ellas y el exotismo que implican por el maldito terrorismo.

Fue durante la misma época en la que Víctor Hugo escribió Las orientales, Delacroix pintó el exotismo, Bizet compuso Los pescadores de perlas y Flaubert soñaba con hacer un viaje donde «pudiera ver las olas azules, el cielo puro y la arena de plata; donde pudiera sentir el perfume de los océanos templados del mediodía; y luego, bajo una tienda, a la sombra de algún áloe de largas hojas, soñar que estaba con una mujer de piel morena de mirada ardiente, para que lo rodeara con sus brazos y le hablara en la lengua de los huríes», mientras Rimski-Kórsakov componía varias óperas rusas tomadas del folclor ruso allá en San Petersburgo.

Llegó a soñar con las historias de Las mil y una noches que leía en la versión francesa de Galland y como Rimski-Kórsakov había sido primero marinero y luego compositor, director —no tan bueno—, maestro en el conservatorio de San Petersburgo con alumnos como Stravinski, por ejemplo, había trabajado con Bordin y Mussorgski, y fueron ellos los que representaron la música rusa de finales de ese siglo XIX. Fue contemporáneo de los grandes escritores rusos como Tolstoi, Dostoyevski y Chekhov, nada menos.

Pero el exotismo de las historias de Schahrasad (o Scheherazada), y la manera como salva su vida, contando sus mil cuentos de amor, tragedias, comedias, poemas, parodias y leyendas musulmanas de las que no podemos olvidar Aladino y la lámpara maravillosa, Simbad el marino o Alí Babá y los cuarenta ladrones que agregó Galland después de haberlas escuchado del cuentero Alepo de Siria.

Es una de las obras más conocidas del compositor ruso, pues transforma sus recuerdos del mar y las aventuras de los marinos en una Suite Sinfónica dividida en cuatro movimientos: El Mar y el barco de Simbad, ese marino que viajó siete veces y en cada ocasión resultaba más emocionante; luego viene La historia del príncipe Kalendar y las historias de El joven príncipe y la joven princesa para concluir con el Festival en Bagdad, el mar y un barco que encalla en un acantilado superado por el guerrero de bronce. Es una fantasía musical de altos vuelos y es el estereotipo de la música fantástica rusa donde logra personificar a la sensual Schahrasiad en el solo de violín, acompañada a por el arpa y la orquesta.

Rimski-Kórsakov es el creador de la orquesta moderna, y fue el mago de las sonoridades y un experto en la estructura musical —que era lo que más le importaba—, un especie de arquitecto de las melodías que las convertía en dramas psicológicos musicales. El compositor se hizo su paraíso terrenal donde se encerró para, desde allí, traducir sus fantasías en imágenes musicales.

Amante de la historia rusa, dejó un tesoro compuesto por un buen acervo de obras sinfónicas, y el muy conocido Capricho Español —un modelo a seguir— que todavía las podemos chiflar, como sucede con la suite de Shahrasiad que evoca tantas imágenes de la Arabia exótica que por eso nos fascina y el la audiencia se deja llevar por las impresiones de una narrativa oriental, con todo y sus cuentos de las mil maravillas.

De algo sirve leer —pensamos, después de escuchar esta Suite de Rimski-Kórsakov— y nos imaginamos perfecto cómo fue que esta bella mujer —que había leído miles de libros— pudo contarle a su marido, el rey Schahriar, cuentos durante mil noches y una noches, evitando morir como estaba amenazada. Cuando terminó su primer cuento, el rey pensó:

— Por Alá que no la mataré hasta no oír el final de este cuento —y por eso Schahrasad siguió viva y Rimsky-Kórsakov la interpretó cortando el hilo de sus encantadoras palabras cuando veía cómo se tendía por el cielo los mantos de la Aurora.

A los dos años y nueve meses Schahrasad le mostró al sultán a sus tres hijos —concebidos entre cuento y cuento: uno, caminaba, el otro lo hacía en andandera y, el tercero, era de pecho.

—¡Ye Schahrasad, por Alá, que ya te había perdonado la vida... —y dicen que Nikolái Rimski-Kórsakov escuchó la última de estas historias antes de morir en Lyubenski la noche del 21 de junio de 1908, mientras se espantaba a los moscardones y su vuelo atarantador y sonreía frente a su propio dolor con esa melodía paradisíaca de la Schahrasad, viendo más intenso el rojo de los tapices, cuando el sonido de la orquesta se hacía más agudo.

El Mogote

El Informador, martes 17 de junio, 2008.

En todas partes se cuecen habas y por eso no nos extrañó lo que se dice de Leonel Cota Montaño (1958-) allá en La Paz, Baja California Sur, donde estableció su feudo desde hace tiempo.

Aprovechó a las mil maravillas su ingreso al PRI y más cuando fue diputado de este partido que abandona en 1998, para ser el candidato a gobernador por el PRD donde ganó las elecciones para ser Gobernador del 1999 a 2005.

Desde entonces es amigo político de López Obrador a quien lo llevaba a ver a las ballenas. Antes de concluir su sexenio dejó el cargo de gobernador para iniciar su campaña por la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRD y ganarle a Camilo Valenzuela.

Uno de los mayores síntomas de la grave enfermedad del poder es la corrupción y tal parece que lo aprendió desde que estuvo en el PRI. Era el único mecanismo posible de hacerse de una fortuna que le permitiera ejercer su vida política. Otro síntoma es crear una red de cómplices en la carrera por el poder, como la que estableció en su ciudad natal, como Gobernador primero y luego con sus parientes en la Alcaldía que, entre otras cosas, le permite el manejo de los documentos que amparan justamente el objetivo primero.

La Paz, Baja California Sur es una ciudad que ha crecido lentamente. Ahora tiene 260 mil habitantes, cuenta con un puerto a donde llegan los barcos de PEMEX para la termoeléctrica y los transbordadores de Topolobampo. Recientemente puede haber un polo de desarrollo, paralelo al de Los Cabos, con la Marina de Costa Baja.

Enfrente de la bahía de La Paz hay un especie de islote inhabitable al que le dicen El Mogote, que tiene dos o tras características extrañas: una, la mejor manera de comunicarse es vía marítima; dos, la temperatura en ese territorio sube varios grados más que en La Paz, lo que lo hace sofocante; tres, en invierno, sopla del norte justo en ese terreno un viento helado, cuando nadie lo desea.

Pero ahí hizo su gran negocio el señor Cota Montaño que, como Gobernador logró comprar 165 hectáreas a $1 dólar el metro cuadrado ($1 millón 650 mil dólares), para venderlo a un presta nombres a $9 dólares y que ahora construyen varios edificios —en un especie de Infonavit para gringos— con lo que hace un negocio del 800% o sea de $13.2 millones de dólares de utilidad en la primera etapa mientras que ejercía el poder —sin que nadie diga nada abiertamente, tal como se veía en Guadalajara en los años ochentas— y que le ha servido para bombear de las arcas de la nación, a las suyas propias y a las de su feudo, para poder luego quemarlos en su actividad como político. Pero este es un hombre que dice estar al servicio de las causas populares que abandona primero al PRI porque era la única opción y tenía el monopolio del poder.

miércoles, 11 de junio de 2008

Irina Palm, la diosa del «Mundo Sexy»

El Financiero, lunes 16 de junio, 2008.

Una dama sin pudor o cómo se ilumina una comedia oscura.

Irina Palm debió de haberse ganado la «palma de oro» en el Festival de Berlín y no sólo la merecida ovación que le ofrecieron a la actriz principal del film con el mismo título, a Marienne Faithfull (1946-) que causó un cierto furor. En español la tradujeron como Una dama sin pudor y resulta ser una película sorprendente, basada en un guión y una estructura sencilla, donde la actuación resulta bastante elemental con pocos diálogos, pero que con esos elementos, el director y guionista, Sam Garbarski (1948-), logró iluminar una comedia oscura, una comedia, digamos, con clase, como dicen por ahí, al estilo de las que hacen los hermanos Coen, como fue Fargo (1996), la película con Frances McDormand (1957-) —esposa de uno de los hermanos Coen— en el papel de Marge Gunderson, la policía embarazada que captura a un violento asesino, mientras su marido, desempleado, pesca y concursa pintando acuarelas de patos volando, para la impresión en los timbres locales.

A la sencillez del guión y de la actuación, hay que añadirle otro ingrediente, con el que le dieron más sabor al caldo de esta obra, que tiene que ver con los mitos de la antigüedad para que con ellos pudieran levantar —digamos— este modesto edificio.

Por ahí, observamos a Gea, la Gran Madre, la protectora de sus hijos, una matrona de pocas palabras que demuestra su amor con hechos, que es confiable, ayudadora y afectiva y que, en esta película, actuada por Marienne Faithfull es, como su nombre lo indica, «fiel», aunque no teníamos el gusto de conocerla.

Esta viuda llega a conocer a Miki, el Zeus del bajo mundo, actuado por el serbio Miki Manjolovic (1950-) como dueño y señor del «Mundo Sexy», un escenario laberíntico y oscuro, con luces rojas como anunciaban los burdeles en Guadalajara o como el infierno, donde se lleva a cabo la trama y donde pasean, como si nada, unas bellas y blancas inglesas despechugadas que sirven tragos o le menean las petacas de cerca a sus clientes.

Por eso, entre la sencillez de la trama y el fundamento de los mitos, le seguimos los pasos a esta mujer que decide —como la abuela Gea— proteger la vida de su nieto. Necesita conseguir £6 mil libras esterlinas ($120 mil pesos) en menos de seis semanas para salvarle su vida, sabiendo que sus padres no pueden hacerlo.

No tiene edad, ni conocimientos, ni especialidad alguna para conseguir, lo que sería un trabajo «digno», como suponen sus amigas —celosas—, viudas y moscas negras que pululan con su té de las cinco de la tarde, en un pueblo cerca de Londres, menospreciando a nuestra Irina Palm, ninguneándola, como si no fuera capaz de nada. Pero que ni saben.

Del fondo de sus raíces, surge la Gran Madre, la matrona para ser entrenada en un oficio como hetaira y a las primeras de cambio, aprende a satisfacer a los hombres que acuden al «Mundo Sexy», como buena Aspasia en la época de Pericles, tal como lo sabemos por la obra de Taylor Cadwell.

Por eso, a Irina Palm, la asociamos con las hetairas del siglo XXI. Más callada que el resto de las mujeres, acepta, sin decir agua va, trabajar en el bajo mundo de las tiendas londinenses de sexo, cuyo dueño es el Zeus de ese universo: Miki el griego, quien le ofrece pagarle hasta 800 libras a la semana (unos $ 16 mil pesos), si trabaja en el departamento de masturbación, en un trabajo que debe hacer detrás de una delgada pared —y aquí está el recuerdo de las comedias de los Coen— donde termina instalándose en lo que es una verdadera pocilga. Como buena mujer, no deja de adornar su espacio y trae de su casa un pequeño paisaje, su mandil, como buena ama de casa y un termo para su té, mientras sus clientes, del otro lado de la pared, colocan su instrumento en un boquete hecho a propósito, mientras la estrella, desconocida por sus clientes pero anunciada como «Irina Palm», hace su tarea, uno tras otro, resultando un éxito y atrayendo más clientes que nadie, pues tiene una «palma suave» y sabe del ritmo en este extraño oficio por puro instinto como buena hetaira. Es la más exitosa en sus labores manuales.

Pronto se convierte en la estrella del «Mundo Sexy», comprobada la calidad de sus oficios por el mismo Zeus que, en poco tiempo logra su confianza para que le adelante las £6 mil libras que necesitaba para que su nieto libre la vida. Y nosotros, entra la espada de su protección y la pared de su oficio, vemos cómo hace su trabajo, sin pudor alguno, con éxito hasta que, de pronto, su vida tiene significado, aunque padece del equivalente «tenis elbow» que, en este oficio, se llama «penetitis».

Gea, la Tierra o Irina, la diosa de ese mundo, trabaja sin pudor y sin pena ni gloria conquista a Zeus, salva la vida de su nieto y la suya propia en esta comedia oscura que se ilumina con su presencia, en contra de todos los perjuicios, hasta encontrar la amistad, el amor y una razón de vivir.

El ángel de la consideración

El Informador, jueves 12 de junio, 2008.

Lograr vivir mejor es parte de la visión del Ejecutivo y para lograrlo tiene como objetivos lograr mantener una solidez económica, que haya mayor seguridad en las calles y una mayor transparencia en el manejo de los recursos, que se logre una igualdad de oportunidades y que podamos vivir en un medio ambiente limpio.

Esto fue parte del discurso a sus funcionarios que les dio la semana pasada donde fue claro y propositivo: les pidió hacer a un lado el egoísmo y que «consideraran» a quienes sirven, es decir, que se pusieran en el lugar de los otros y, haciéndolo, poder servirlos mejor.

Este discurso lo asocié con algunas de las lecciones que están detrás de Enrique V de Shakespeare (1599) y que ha servido como plataforma para el taller sobre «Liderazgo que inspira y motiva», que imparto en el ITAM en la ciudad de México, después de haber estado con Richard Olivier en West Sussex, Inglaterra y de haber conocido la estructura de los cursos que ofrece para lideres para tropicalizarlos y ofrecerlos en México en este encuentro de dos culturas: el teatro de Shakespare y los negocios.

Enrique V empieza evaluando el pasado —cosa que niega Felipe Calderón— y por eso se confirman los cambios definitivos de aquel frívolo príncipe Hal que se la pasaba en la taberna con Sir John Falstaff y sus amigotes, para transformarse en rey desde el mismo día que expiró su padre, cuando «se le apareció el ángel de la consideración, como si hubiese descendido para expulsar de su alma el pecado de Adán, dejando a su cuerpo como un paraíso reservado para los espíritus celestiales». Sí, después de esa epifanía, cambió por completo, como sucede de repente en nuestra vida, acompañada del cambio.

Por eso Calderón cuando habla de «considerar», lo hizo en el sentido de «pensar y ponerse en el lugar de los otros», indispensable para que haya un cambio y una transformación: «yo quiero pedirles —dijo Calderón— que al tomar decisiones se pongan en los zapatos de la gente… imagínense al que está del otro lado del mostrador; pónganse en su realidad…» Ojala los funcionarios lo entiendan, les caiga el veinte y con ese cambio de actitud, empiece un cambio sustantivo en sus personas y que sea de beneficio para la sociedad.

Calderón expresó su misión desde el primer día de su gobierno: lograr una mayor seguridad en las calles y para eso tuvo que declarar una guerra frontal —como nunca antes se había visto— al crimen organizado y al narcotráfico, donde está intentando ver si puede como Hércules, acabar con la hidra de Lerna y logra cortarle las mil cabezas a ese monstruo en lo que parece una misión imposible, pues cada vez que corta una vuelve a nacer otra, hasta que a Hércules se le ocurrió quemar un bosque y, con los tizones, sellar las heridas imposibilitando que se reprodujeran. Tal vez, habría que considerar esta estrategia herculeana.

martes, 10 de junio de 2008

Barack Hussein Obama Jr.

El Informador, martes 10 de junio, 2008.

Barack Hussein Obama Jr. (1961-) es el primer afroamericano que pude ser el próximo Presidente de los Estados Unidos. Hijo de Shirley Ana Dunham, doctora en antropología por la Universidad de Hawai y del kenesiano Barack Obama, doctor en economía por la Universidad de Harvard, ha triunfado como candidato por el Partido Demócrata para contender por la Casa Blanca.

Su motor ha sido el cambio y una visión que habla de la esperanza. Con ese combustible ha convencido a los jóvenes que han votado porque desean el cambio en su país. Hillary Clinton, por su parte, terminó apoyando su candidatura en un acto de solidaridad, aunque, traiga el alma partida, el bolsillo con sus buenos boquetes y sus sueños se hayan evaporado.

Fue el cambio su principal argumento de esta larga y agotadora campaña donde Obama ha hecho hincapié en poner fin a la guerra de Irak, incrementar la independencia energética a través de la aplicación de la energía alternativa y apoyar la prestación de la asistencia social universal como las tres patas sobre las que se sostiene la plataforma con la que se ha lanzado por la presidencia.

Sin duda el hecho de que sea afroamericano es el mejor ejemplo de que sí puede haber un cambio en ese país y quienes voten por él, podrán transformar el país hasta donde los otros poderes se lo permitan.

Es desparpajado, valiente y con una aparente inocencia ha logrado convencer. Bien debe conocer a los que están en contra de su proyecto y de su persona para ganar el cierre de campaña. Por lo pronto le calló la boca al párroco de su iglesia que se decía su amigo y, así, debe cuidarse de los que quieren su cabeza, los fundamentalistas «blancos, anglosajones y protestantes» (WASP, por sus siglas en inglés) que dominan las cumbres del poder.

John MacCain se va a enfrentar a un joven afro americano que en esta nueva batalla tiene la ventaja de la sorpresa —nadie creía, a principios del año, que sería el ganador. El republicano lo acusa de inocente e inexperto que desconoce la realidad mientras ondea la bandera del cambio y las nuevas ideas. Creemos que Barack está tocando las fibras de los síntomas que se presentan al inicio de la decadencia de un imperio como el de EUA que ha querido y no deja de insistir, en controlar al mundo entero como los nuevos Alejandros que, con la fuerza militar, reordenan los usos y costumbres de algunas naciones que se niegan a cambiarlas, aunque no entendamos cómo es que viven tan alejados del siglo XXI.

«Utilizar nuestra energía y nuestra pasión para que Obama sea el próximo presidente de EUA», fue lo que dijo Hillary apoyando a este hombre el sábado pasado en lo que creemos ha sido una buena lección de urbanidad y civilización política.

Después de diecisiete meses de campaña, la senadora se ha caído de la cama y Obama despierta con un buen sabor de boca, imaginando que «¡Sí, podemos!» llegar a Washington.

jueves, 5 de junio de 2008

Francesca da Rimini, el poema sinfónico

El Financiero, lunes 9 de junio, 2008.

Temporada de la Orquesta Sinfónica de Minería, 2008

Francesca, la hija de Guido da Polenta, gobernador de Ravena, se casa con Giovanni Malatesta da Rímini —Malatesta en verdad— en el año de 1275, en lo que fue un matrimonio arreglado. La joven Francesca se acostumbró a leer historias —a media voz— con Paolo, el hermano menor de Giovanni y, un día, cuando estaban leyendo el Galeoto —la historia de amor entre Lancelot y la reina Ginebra—, los jóvenes lectores provocados por el amor, sufrieron de una caída al vacío y, de golpe y porrazo, llegaron hasta el segundo círculo del Infierno.

Como sabemos, Dante estaba perdido en la selva oscura y no encontraba la salida, hasta que apareció Virgilio —de parte de Beatriz— para que le mostrara los reinos eternos. Por eso, viajó por esos círculos guiado por el poeta de Piétole —que luego Tchaikovsky interpreta, en un poema sinfónico con las cuerdas enloquecidas, girando y dando de vueltas entre las llamas. Cuando Dante llega al segundo círculo, ahí «donde el dolor arranca unos desgarradores quejidos», desfallece cuando ve a los dos amantes caminando juntos, más ligeros que el viento y le pregunta a Francesca:

— ¿Cómo es que permitieron que el Amor se metiera entre ustedes y les diera a conocer sus turbios deseos?

— No hay mayor dolor que acordarse del tiempo feliz cuando está uno en la miseria —le contesta Francesca—, bien lo sabe tu maestro. Pero, si tienes tanto deseos de conocer la primera raíz de nuestro amor, te lo diré mezclando la palabra y el llanto: leíamos un día, por gusto, cómo fue que el amor hirió al caballero Lancelot. Estábamos solos y sin cuidados. Nos miramos muchas veces durante aquella lectura y nuestro rostro palideció; pero fuimos vencidos en un pasaje. Cuando leímos que la deseada sonrisa fue interrumpida por el beso del amante, éste, que ya nunca se apartará de mí, me besó temblando en la boca... Aquel día ya no seguimos leyendo.

Y con esta narración, la melodía vuelve a girar, como si buscara una salida, mientras el dolor se repite en otros círculos musicales o llega el silencio —piannisimo— que intenta desahogar la pena hasta que el ritmo del poema musical se apacigua, como si los amantes soñaran, antes de morir en manos de Giovanni Malatesta, el amor que se había despertado en ellos.

Esta será una de las obras con las que la Orquesta Sinfónica de Minería inaugurará el sábado 27 de junio la Temporada 2008 interpretando varias obras de Peter Ilyich Tchaikovsky (1840-1893) durante los diez conciertos que ofrecen este verano en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural de la UNAM.

El primero de los conciertos estará bajo la batuta de Carlos Miguel Prieto, director artístico, quien comparte la temporada con José Areán, director adjunto. La Academia de Música de Minería está presidida por Carlos de la Mora Navarrete quien es responsable, también, de celebrar el XXX aniversario desde que Javier Jiménez Espriú, en 1978, era el director de la Facultad de Ingeniería y decidió retomar el legado musical de Minería desde el siglo XVIII; por eso creó la actual Academia y la Orquesta para fomentar la cultura musical entre los universitarios y la sociedad en general que, cada año, durante el verano y tiempo de aguas, nos ofrece su temporada de música clásica.

El sábado 27 de junio se inaugura con esta versión musical, entre otras obras, de esa historia que todavía nos conmueve. Es el poema sinfónico Francesca da Rimini, víctima del amor, como lo narra Dante en La Divina Comedia —Canto V del Infierno (108-142)—, después de hablar con ella en el segundo círculo del infierno y que Tchaikovsky la transforma en música.

Nos podemos imaginar perfecto, si leemos la historia, cómo es que logró hacer esta transformación pues era un compositor ruso de un lirismo desbordante y cuando leyó este texto medieval, lo convierte en un poema sinfónico. Tchaikovsky era un niño dotado: a los cuatro años leía perfecto francés e italiano por eso pudo leer este canto y sufrir como Dante que, por piedad —como lo narra— sintió un tal desfallecimiento antes de entrar al tercer círculo, ese de la lluvia eterna, maldita, fría y densa, pertinaz y constante, que nunca cambia. Sí —pensamos—, habrá lluvia cuando salgamos del concierto cuando inauguren la temporada: es tiempo de aguas, sí, pero ¿no será el tercer círculo infernal?

Tchaikovsky, ocultaba su homosexualidad y, por eso, sufría de una crisis nerviosa constante, lloraba a la menor provocación y con todo ese bagaje, convirtió esa historia en un poema sinfónico que la OSM interpretará para que nos conmovamos y temblemos si es que nos dejemos llevar por la historia y su música que está entre los límites de lo permisible.

Discovery hoy

El Informador, jueves 5 de junio, 2008.

Sólo los que eran niños de pecho o no habían nacido, no recuerdan la emoción que sentimos el 20 de julio de 1969 cuando vimos por TV, en tiempo real, cómo alunizaba el Apolo 11 y Neil A. Armstrong se bajaba por la escalerita, en la primera misión tripulada que llegaría al sur del Mar de la Tranquilidad allá en la Luna, con la transmisión que hicieron desde el observatorio de Parkes, utilizando la señal de la estación Honeysuckle Creek, cerca de Canberra en Australia.

Para el 24 de julio, los tres astronautas estaban de regreso en la Tierra, habían amerizando en las aguas del Pacífico y daban por concluida esa misión con un éxito que lo hace inolvidable.

Ahora, el terrorismo, la guerra contra el narcotráfico, la amenaza de la inflación, la APPO —otra vez— destruyendo Oaxaca sin que alguien pueda hacer algo, ha destruido nuestra capacidad de sorpresa y han hecho moronga la capacidad emocional por cosas como esas que afloraban en aquellas ocasiones cuando podíamos comprobar la obra de arte es el hombre! —capaz de construir esas maravillas—, lo noble de su razón y sus infinitos dones, lo expresivo y maravilloso que es su movimiento; sus acciones, casi angelicales y su inteligencia, semejante a la de un dios. Sí, él es la gloria del mundo y el modelo del reino animal, como decía Hamlet.

Hace días lanzaron desde Caño Cañaveral el transbordador espacial Discovery con siete astronautas incluyendo a una mujer, Karen Nyberg, para cumplir con una misión de catorce días y, nosotros, nos quedamos como si nada mientras que el comandante Mark Kelly dirige la misión para que Greg Chamitoff sustituya al estadounidense Garret Reisman en la Estación Espacial Internacional (EEI) que este hombre llevaba tres meses en el espacio y por fin regresa a su casa para desayunarse un par de huevos fritos con su tocino, que le sabrá a gloria después de haber comido espumas, con sabor a lo que usted quiera y de haber masticado pastillas con concentrados de vitaminas, minerales y vaya usted a saber qué más de productos sintéticos.

Ya sacaron de la nave la segunda parte del laboratorio espacial japonés Kibo (Esperanza) —la primera parte se instaló en marzo con la misión del transbordador Atlantis— para que el austronauta Akihiko Hoshidelo lo hay instalado ayudado por el brazo robótico en la estructura de este complejo de 15 toneladas que estará en órbita hasta el 2010.

El laboratorio japonés tiene de 10 metros de largo y ha costado mil millones de dólares. Tiene 23 plataformas para investigaciones médicas espaciales, biología, observaciones a la Tierra, producción de materiales, biotecnología y comunicaciones.

Las actividades extra vehiculares, así como el paseo por el espacio, como el que harán Michael Fossum y Ron Garan a quien le dijo el primero «disfruta la vista, pero no voltees abajo», para regresar a casa, antes que inicie el verano, excepto Chamitoff que se queda en medio de la negrura espacial.

martes, 3 de junio de 2008

El desabasto y la inflación

El Informador, martes 3 de junio, 2008.

La inflación es el peor enemigo de una sociedad: ataca a la base de la pirámide y la deja, de la noche a la mañana, con pocas posibilidades de mantener su ritmo y nivel de vida, así como, desanima a la sociedad por la pérdida en los ahorros que se hacen humo.

La inflación es provocada por varias causas y una de ellas es el desabasto, como aquel que provocó la caída de Coriolano a principios de la república romana y que se repite -ahora que vemos la serie en TV dirigida por Sofía Coppola sobre María Antonieta- que, antes de perder la cabeza, por no haber considerado el desabasto de trigo para el pan en París.

Coriolano de Shakespeare empieza con unos ciudadanos amotinados, armados con palos y picas y uno de ellos provocando a sus compañeros diciéndoles: «¡escúchenme, antes de seguir, escúchenme! ¿Están dispuestos a morir que a pasar hambre?» Cuando le contestan que sí, «entonces —les dice el ciudadano-líder—, sepan que Cayo Marcio (después Coriolano) es el mayor enemigo del pueblo… matémosle y así tendremos el trigo al precio que queramos, ¿estamos?» Sí, acusaban al general de ser como son esos intermediarios que guardan el trigo —barato— en sus bodegas clandestinas, para tensar el arco con la oferta y la gran demanda esperando que suban los precios para hacer su agosto.

El líder ciudadano se aprovecha de la situación e intenta derrocar a quien cree es su enemigo: por eso dice que «nosotros — en su discurso en aquel Zócalo de la Roma antigua—, siempre hemos sido los pobres y los patricios (los nobles), siempre han sido los ricos. Con lo que a ellos les sobra nosotros quedaríamos saciados… hasta con las sobras, antes de pudrirse. Pero piensan que ni siquiera eso nos merecemos y el hambre que nos aflige y el espectáculo de nuestra miseria, no es sino el catálogo de su abundancia… Los dioses son testigos de que yo digo esto por hambre de pan y no por sed de venganza… Nuestra causa la conoce el Senado… pues cuando los pobre claman, lo hacen con fuerza». (Coriolano, 1.1. 1 a 45)

Pero el pueblo no estaba tan seguro de los argumentos de este personaje, pues Cayo Marcio era, por otro lado, el héroe que los había defendido del ejército de los volscos, dirigidos por el general Tulo Aufidio, quien deseaba destruirlos y dominarlos.
De volada en nuestro siglo, el gobierno decide abrir las fronteras para que el tenso arco del desabasto y la inflación reciba un golpe frontal y pueda desarmar a los intermediarios que buscan ganancias con altos precios con lo luego se destruye cualquier patrimonio y hace más pobres a los pobres.

Cuando se quiso acabar con ese dragón de las mil cabezas a principios de los 90’s, Pedro Aspe enfrentó el fantasma del desabasto controlando las existencias para que hubiese suficientes productos para el consumidor. Años de fatigas, de pactos y alianzas, hasta que logró domar a la bestia de la inflación cortándole la cabeza.