jueves, 30 de octubre de 2008

Quémese después de leerse y el humor de los Coen

El Financiero, lunes 3 de noviembre, 2008.
Un reparto inigualable y las sorpresas del humor negro

Vuelven los hermanos Coen —por fortuna— a la pantalla grande, con una producción que incorpora a uno de los mejores repartos que puede haber para desarrollar, como a ellos les gusta, una comedia de humor negro, entre el resto de colores, en donde podemos ver la caracterización inigualable que hace John Malkovich como un agente de la CIA a quien corren por «ciertos problemas con el alcohol», como declara su compañero mormón; o a George Clooney, un agente que masca chicle y se la pasa en el «pisa y corre», como los beisbolistas; Brad Pitt, un entrenador de gimnasio que no tiene nada en la cabeza, en una actuación que no le habíamos visto antes a este galán, acompañado de Frances McDormand, obsesionada por poder hacerse una cirugía plástica compleja y por eso, es la pieza principal que arma el caos en la aparente y apacible Richmond, Virginia.

Los cambios en las condiciones originales se inician con Malkovich y luego, las dos cabezas huecas, arman tal desbarajuste, mientras se burlan y destapan la vida de esa sociedad amoral y la estupidez y burocracia como la que puede haber en alguno de los servicios secretos del mundo.

En esta reciente comedia, los Coen vuelven a poner en práctica su humor que, en este caso, llega al corazón mismo de la parodia y barre con una escala de valores que se han perdido en esa sociedad. El argumento es un poco disparatado y caótico, en el sentido de la matemática del caos, en donde ese pequeño cambio en las condiciones originales, provoca un huracán en el centro mismo de la capital de Virginia, donde se encuentran, entre otras cosas, las oficinas centrales de inteligencia de la CIA.

Es una obra divertida «al estilo Coen». Es una obra que gira alrededor del absurdo; es una obra que pretende ser seria, pero resulta más bien destartalada en donde, casi sin esfuerzo, nos ofrece una buena cantidad de escenas simples, como las que inventan que podrían suceder en la agencia de inteligencia norteamericana como es la CIA.

El agente Osbourne Cox (John Malkovich), espléndido, pelón a rape, con una anacrónica corbata de moño y una bella esposa inglesa, flemática que, por supuesto, le pone los cuernos, una vez que se queda sin chamba, se dedica a escribir sus memorias en el sótano de su casa donde pretende destapar las actividades de la agencia e implicar a ciertos personajes importantes.

Así empezamos a dar de vueltas y en una trama paralela somos testigos que todos se ponen los cuernos —aprovechando el sitio de www.encuentrapareja.com— en un circulo sin fin, en donde Geroge Clooney es el asta bandera que sólo sabe acostarse con quien se le ponga por enfrente y salir a correr, en un clásico «pisa y corre» como los que hubo en la Serie Mundial.

La inglesa desea divorciarse y le aconseja su abogado que copie de la PC de su marido los estados financieros y otros archivos «secretos» de lo que se supone ha escrito. La secretaria extravía el CD, que por azares del destino va dar a las manos de este par de tontos —entrenadores de un gimnasio— que ven la posibilidad de extorsionar al agente Cox. Por eso, Francis McDormand organiza el caos, junto con Brad Pitt, ella por el deseo obsesivo de financiar la cirugía plástica, iniciando así una carrera por las pistas del absurdo.

Joel y Ethan Coen nacieron en 1951 y 1954 respectivamente y siempre han trabajado como una sola persona. Debutaron en 1985 con su película Sangre fácil, con la que tuvieron mucho éxito hasta nuestros días. Para estas fechas tienen a un público —como el que tiene Woody Allen, a su manera— que poco a poco se ha sumando porque nos gusta el humor agrio como el que destilan los hermanos cuando juegan con sus argumentos y tramas, como lo hicieron el año pasado con una de las más violentas películas, en franca competencia con Tarantini, como fue No es país para viejos, en donde debutó Javier Bardem como actor principal y obtuvieron el Oscar al mejor guión, a la mejor dirección y a la mejor película.

Los guiones de los Coen son elaborados y sus personajes, casi siempre, muestran un cierto aspecto extravagante. El humor que manejan es negro y juega entre la violencia y las fronteras del absurdo pero siempre vemos en sus obras cómo cuidan las puestas en escena y mantienen sus gustos por lo clásico.

Cada vez que veo Where are thou Brother —ahora en TV—, no puedo menos que volver a reírme —con un George Clooney genial, expresidiario y mandilón— y cada vez la disfruto en cada uno de sus detalles, por la cantidad de absurdos —en este caso bíblicos, civiles o políticos— con los que está embarrada esta película que, cuando uno termina de verla, parece que se ha salido de una de esas terapias —que no sé si existen— intensivas de risa, sin poder olvidar los contrastes, las situaciones y las salidas todavía más geniales con las que sus protagonistas libran la vida azarosa.

La inversión como paracaídas

El INformador, jueves 30 de octubre, 2008.

A toda acción le corresponde una reacción igual pero en sentido contrario, sostiene la tercera ley de Newton o de la ley de acción-reacción que tiene cierta resonancia en los ámbitos sociales, aunque no siempre la aplicamos correctamente. De vez en cuando, dejamos que los fenómenos nos perturben de tal manera que se produce una secuencia peligrosa de acción y reacción, como una cadena tortuosa y descontrolada dentro de la «física social», cuyas consecuencias se enfrentan más en el plano de lo pasional e instintivo, que en el plano de lo racional.

Aunque los efectos de la crisis financiera son grandes, no dejan de ser temporales y, dentro de esta temporalidad, lo que se ha hecho para enfrentarla son una serie de acciones que actúan en sentido contrario, es decir, que permiten abrir nuevos créditos y crear más empleos, actuando en sentido contrario a los efectos de la crisis.

Esta fue nuestra manera de enfrentarlo, diferente a como lo han hecho en Estados Unidos o en la UE, en donde han preferido apoyar a las instituciones desfondadas con miles de millones de dólares. En México se ha establecido otra estrategia que consiste en otorgar créditos millonarios para los proyectos en infraestructura, tal como lo ha anunciado Alonso García Tamés, en el Banco Nacional de Obras que, como su nombre lo indica, se dedica a financiar obras de infraestructura a nivel municipal.

Banobras está listo para otorgar $30 mil millones de pesos para impulsar el crecimiento y el empleo mejorando la infraestructura y para el cierre de este año, se estima que podrá otorgar más de los $11 mil millones a las llamadas SOFOM o Sociedades Financieras de Objeto Múltiple que ya hayan coparticipado en operaciones con esa institución, para canalizar recursos en carreteras, agua o energía y que habrá otros $19 mil millones de pesos para que inicien obras este último trimestre del año en curso.

Para el 2009 se destinarán más o menos unos $35 mil millones de pesos destinados a esos mismos sectores, para proyectos de infraestructura, incorporando algunos créditos para obras estrictamente relacionadas en el sector de turismo que es otro de los beneficiados.

Ojala que con este tipo de medidas, más las inversiones a nivel federal, como las que ha venido anunciando la SCT o la refinería que se construirá, se inicien pronto para que puedan mitigar los efectos de la crisis en otros sectores, como el automotriz y que actúe como reacción, tal como lo previó Newton en su tercera ley, para que amortigüen la acción de la adversidad de esta crisis, impulsando la mejoría de la infraestructura con créditos y aumentando el empleo como el que se genera en estas obras en las regiones y municipios que participen, como es el caso de mejorar el transporte masivo en las principales ciudades del país, como lo tiene apartado Banobras frente al huracán financiero que azotó por el territorio nacional y, en particular, en las instituciones financieras.

Tirititito en la meta energética

El Informador, martes 28 de octubre, 2008.

Finalmente, cuando los jugadores de la Cámara de Senadores, intentaron meter gol, a pesar de estar amenazados por las huestes callejeras del Peje, resultó más bien un tirititito —como exclama el «perro» Bermúdez— y que sólo va ayudar a revertir la caída de la producción petrolera, aumentar la autonomía del monopolio estatal y para reestructurar los contratos de servicios, basados en tarifas, con la iniciativa privada.

Las señales que mandó el director técnico desde los Pinos no se entendieron, o fueron débiles, pero esta derrota política la ha convertido en victoria, pues los actos de resistencia civil actuaron en razón inversa, para resultar que lo que era una aparente victoria, se transformó en derrota.

No se trata de los equipos de la UEFA, ni mucho menos, y, más bien nos pareció una cascarita de barrio, donde los jugadores, elegidos democráticamente, se la pasan ocultando sus manías y haciendo berrinches con el técnico, en un protagonismo irracional, donde sólo les interesa brillar bajo su propio suelo, más que decidir aquello que se necesita modificar a fondo, en la estructura de esa industria, para que nos permita estar mejor preparados para el futuro.

La reforma fortalecerá las finanzas de Pemex y le permitirá retener los ingresos extraordinarios, emitir papeles de deuda y ajustar sus presupuestos sin la autorización de la SHCP.

Esta reforma, como la comedia de Mucho ruido y pocas nueces, donde Beatriz y Benedicto, los actores principales, se la pasan diciéndose hasta de lo que se van a morir, todo por ocultar sus viejas reclamaciones, sus necesidades y, sobre todo, sus deseos ocultos. Por eso decimos que hubo mucho «bla-bla-bla» durante todo un año, sólo para ocultar esos deseos perversos de que sólo brillen sus personas y sus partidos, ocultando el poco o mucho brillo que, por derecho, pueda tener el partido en el poder.

La Reforma resulta débil y, detrás de ella, se oculta la incapacidad de nuestros políticos para enfrentar la realidad de un futuro en donde podamos entrar con paso firme a una nueva etapa de desarrollo y de progreso. Resultó un trititito en la meta de los cambios y las transformaciones como las que se necesitan hacer para que, en verdad, podamos imaginar avanzar hacia el desarrollo.

Se espera que resulten varias cosas: atraer inversión privada en las áreas de exploración de alto costo, como el de las aguas profundas en el Golfo; establecer una comisión independiente que fiscalice la producción y la exploración petrolera; fortalecer a la Secretaría de Energía para que fije metas de producción —conscientes de que la producción cayó a su nivel más bajo desde 1995 con 2.72 millones de barriles por día—, y que pone de manifiesto la necesidad de invertir en exploración y en producción.

Más que reforma parecen ajustes a la administración de PEMEX que hoy deberán aprobar los diputados en cada uno de los siete capítulos que aceptó la mayoría en el Senado, a pesar de los gritos callejeros.

jueves, 23 de octubre de 2008

Un delirio sin tregua y el deseo a flor de tierra

El Financiero, lunes 27 de octubre, 2008.
La hija de Rappaccini de Paz, dirigida por Antonio Castro

El poeta Octavio Paz sólo escribió una obra de teatro y esto lo hizo en 1956, como parte del programa en la UNAM de Poesía en voz alta, donde, el lugar de poesía, decide mejor narrarnos una historia de amor surrealista, de deseos escondidos, de soledades agazapadas, de perversiones amorosas donde escuchamos a una voz masculina lastimada por una relación amorosa que lo consume y, con todas estas imágenes, construyó, dándole ese surrealista a La hija de Rappaccini, «un delirio sin tregua, semejante al de la sed, un ¡delirio de los espejos», como dice Beatriz en la tercera escena, quien era la hija del Dr. Rappaccini que, de pronto, aislada del mundanal ruido como Miranda en La tempestad de Shakespeare, descubre al hombre y al amor.

En 1956, a iniciativa de Jaime García Terrés, director de Difusión Cultural de la UNAM, se fundó Poesía en voz alta. Se habían previsto dos programas iniciales, uno dedicado a la poesía española (selección de Juan José Arreola, escenografía de Juan Soriano) y otro de poesía surrealista (selección de Octavio Paz, escenografía de Leonora Carrington). En la primera reunión, Octavio Paz y Leonora Carrington propusieron que, en lugar de recitar poemas, se montasen obras de teatro, de preferencia en un acto, ya que se contaba con un notable grupo de actores jóvenes.

La idea se aceptó y así se transformó Poesía en voz alta en una compañía teatral. Los principales animadores fueron Juan Soriano, Octavio Paz, Héctor Mendoza y José Luis Ibáñez. La hija de Rappaccini fue escrita para el segundo programa (que incluía una pieza corta de Ionesco), y fue representada por primera vez el 30 de julio de 1956, en el Teatro del Caballito, en la ciudad de México. Director de escena: Héctor Mendoza; escenografía y vestuario, Leonora Carrington; música incidental de Joaquín Gutiérrez Heras.

«Hace meses, recibí una invitación para dirigir La hija de Rappaccini como parte de las actividades del Homenaje Nacional que se le rinde a Octavio Paz con motivo del décimo aniversario de su muerte —comentaba Antonio Castro, quien es el director de esta puesta en escena que se estrenó en el Festival Internacional Cervantino en Guanajuato, pero que vendrá a la ciudad de México— desde su estreno, hace más de 50 años, la única aventura teatral del gran poeta ha sido objeto de numerosos debates y discusiones. Sus detractores arguyen que no se trata de una pieza teatral, que sus diálogos son irrepresentables, que no hay en ella un sentido de progresión dramática. Al leer la obra, sin embargo, descubrí una extraordinaria galería de personajes que no se comportaban de modo realista, sino que parecían provenir de un mundo más arquetípico que psicológico. Lejos de Chéjov e Ibsen, algunos momentos me recordaban los amantes suicidas de Chikamatzu o las escenas alucinantes del teatro bailado de la India, donde un dios puede arrancar una montaña en un arrebato de cólera. Conforme fui releyendo el texto, se reveló un universo fascinante. La puesta en escena obliga a los participantes a leer obsesivamente una obra, día tras día, docenas de veces. Ha sido una experiencia vertiginosa. Entre los versos de este poema se asoman una infinidad de mundos: Próspero y Miranda en La Tempestad de Shakespeare o el pensamiento de los mexicanos antiguos o Frankestein y el monstruo, o Romeo y Julieta y el existencialismo, es decir, me di cuenta que esta es una historia abreviada de la poesía erótica en este jardín. No hay duda de que La hija de Rappaccini es una gran provocación imaginativa para un director. José Luis Ibáñez ha dicho que su libertad formal rebasó la sensibilidad de la época en que fue escrita. Es probable que aún siga siendo así.»

La obra está basada en Rapaccini’s daugther de Nathaniel Hawthorne quien, a su vez, se basó en algún cuento medieval. Ahora el Festival Internacional Cervantino promovió que se montara como homenaje a los diez años de la muerte de Paz y, además vendrá a la ciudad de México (del 30 de octubre al 2 de noviembre, en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural de Bosque), dirigida por Antonio Castro, con Mónica Raya como la responsable de la escenografía y con música de Manuel Rocha, fieles al espíritu de aquel programa hecho en un jardín de palabras como el que tejió el poeta en su momento.

«Creo que el gran teatro es aquel en donde la acción dramática y el texto están fundidos —dijo Octavio Paz—, cuando el texto se sobrepone a la acción se ofrece una limitante; lo mismo cuando la acción devora al texto. Porque el texto es literatura, los grandes momentos del teatro han sido los que fusionan la acción con la palabra. Yo no creo en estas nuevas adaptaciones donde sacrifican textos. Me horroriza ver que, a veces, sacrifican a Shakespeare y a Lope de Vega personas que son muy inferiores a ellos, que no tienen su grandeza. Yo sí quiero el respeto al texto. Respeto vivo al texto, no a la letra muerta. Respeto vivo al texto vivo.»

La descarada impunidad de Ortega

El Informador, jueves 23 de octubre, 2008.

En junio del año pasado, cuando Carlos F. Chamorro, el conductor del programa de TV Esta Semana en Nicaragua, demostró un caso de corrupción millonaria por parte del gobierno de Daniel Ortega, la respuesta no se hizo esperar: la fiscalía enterró el caso en la impunidad, el empresario que denunció la extorsión fue condenado; el diputado que respaldó la denuncia perdió su escaño y, Chamorro ha sido sometido a una campaña de difamación y es investigado por «lavado de dinero», amenazado de ser condenado a la cárcel.

En julio de este año, docenas de miles de nicaragüenses se manifestaron en las calles de Managua pidiendo la renuncia del presidente Ortega, a quien acusan de haber convertido, a esa frágil e imperfecta democracia, en una dictadura fascista, como la que padecieron los nicaragüenses bajo el régimen de Somoza.

En octubre de este año, el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, denunció a Daniel Ortega por ejercer un gobierno fascista y de haber instalado una dictadura familiar, donde, el poder, está en las manos de la señora Rosario Murillo, la primera dama de ese país gobernando como los nazis; denuncia también que la ley la administra una justicia que se dejó corromper por «los rencores y las envidias del poder», tal como lo declara el poeta.

En el 2007 eligieron a Ortega para ocupar la presidencia, olvidando la catastrófica primera gestión que realizó entre 1985 y 1990, legitimando un pacto mafioso con el ex presidente Arnoldo Alemán, condenado a veinte años de cárcel en el 2003 por haber despilfarrando y tomado $250 millones de dólares de las arcas de Nicaragua, el segundo país más pobre de América Latina después de Haití. Todo parece ser que fue un acto de locura colectivo.

En 1998 Zoilamérica Narváez —hija del primer matrimonio de Rosario Murillo y, por lo tanto, la hijastra de Daniel Ortega —tal como lo relató Mario Vargas Llosa—, acusó a su padrastro de abuso y violación sexual contando la serie de peripecias que vivió que parecen estar tomadas del sádico Marqués. Las acusaciones de esta joven fueron negadas por su madre, el poder tras bambalinas y Coordinadora de los Consejos del Poder Ciudadano que, según Ernesto Cardenal, es quien manda en Nicaragua. Bueno, pues desde entonces, Zoilamérica acusó públicamente a Daniel Ortega de abuso sexual desde que ella tenía solamente 11 años de edad y, amenazada de muerte si decía algo, la mantuvo así durante 20 años de su vida. Con todo, su madre declaró que era una declaración reaccionaria sólo para desprestigiar a su marido y al movimiento Sandinista.

En 1979, cuando Ortega era revolucionario, aprovechaba de su hijastra cada vez que se ausentaba su madre. El relato es escalofriante y revela que Ortega es un enfermo sexual y un solapado político de cinismo patológico.

En pocas palabras: algo sucede en estas frágiles democracias con nuestro «gober-precioso» o el «revolucionario-pedófilo»— impunes, en el poder sin que nadie pueda juzgarlos, mucho menos, condenarlos.

Una de cal, por las de arena

El Informador, martes 21 de octubre, 2008.

El huracán financiero que se formó en los Estados Unidos ha barrido al resto del mundo y, por eso, las empresas han reaccionado modificando sus planes de inversión como un efecto de la fuerza de ese círculo perverso como el que se genera cuando se inicia una recesión.

Si logramos sopesar el pasado y poner las cosas dentro en contexto, tenemos que reconocer que nos encontramos mejor preparado que en otras ocasiones para enfrentar esta crisis. A finales de los 80’s sencillamente no había créditos hipotecarios en México —soy testigo—, cero, nada de nada; y no fue sino hasta que Pedro Aspe y compañía lograron el pacto para estabilizar el peso y reducir la inflación a un dígito, mientras el peso se asentaba flotando; entonces, se abrieron los créditos hipotecarios a un mercado ávido de ellos. Todo bien hasta que llegó el fatídico diciembre del 94, cuando se produjo una de las peores crisis financieras —a escala, hermana de la actual en EUA— y que todavía los inversionistas no le perdonan a Ernesto Zedillo.

Pero la crisis hipotecaria de los EUA empezó hace un año y sus efectos apenas nos han llegado —como algunos caballeros del Apocalipsis pretenden que sea—, junto con un par de buenas noticias en la industria de la construcción de casas de interés social, como la que ha promovido Víctor Borrás a través del INFONAVIT que logrará su meta y podrá otorgar 500 mil créditos este año.

Víctor Borrás ha sido, desde que tomó posesión en el 2000, uno de los mejores directores de esa institución, pues ha podido hacer lo que nadie había hecho antes, para poder llegar a tener una meta como es la este año. Sin dejar a un lado el asunto de la cartera vencida, ha evitado que crezca organizando ferias y esquemas de cobranza social efectiva, de tal manera que, este año, ha logrado el mejor primer semestre en la vida de esa institución, a pesar de que algunas «sofoles» tienen problemas para captar dinero del mercado y, en lo que resta del año, tiene asegurado llegar a la meta anual.

Los 500 mil créditos son un récord que además, impulsa el empleo, las inversiones y, psicológicamente, a los trabajadores que podrán tener por primera vez en su vida una casa mejorando, no sólo la moral, sino su nivel de vida.

En medio del torbellino del Norte, ha dado un paso adelante para avanzar en «la vivienda verde», esas casas ecológicas para trabajadores de menos ingresos. A la fecha tienen registradas 14 mil de ellas, bajo el concepto de «hipoteca verde» y, haciendo los ajustes que se requieran hacer para el año que entra, tendrá un doble beneficio: llegar a los trabajadores con menos ingresos e iniciarlos en la cultura del ahorro del agua y de la energía eléctrica.

Dentro del panorama gris oscuro como el que se despliega en el horizonte, existe luz en este oasis esperanzador aquí en México.

jueves, 16 de octubre de 2008

Obra íntima, llena de luz y color de Claudia Casillas

El Financiero, lunes 20 de octubre, 2008.
Exposición de su obra de pequeño formato, como música de cámara

Desde que Claudia Casillas Fernández del Valle era pequeña, disfrutaba mucho ponerse a pintar, tal como lo acostumbraban hacer en la escuela Kairos, una escuela activa y experimental de los años setenta, que se creo gracias a una especie de mística en la educación abierta y activa, como le decían, respaldada con una serie de teorías psicoanalíticas freudianas, en donde los niños recibían una atención especial y dedicaban un buen tiempo a expresarse, entre otras cosas, a través de la pintura.

Se sentaban en sus bancas, solos o en grupo y, mientras la maestra —Cristina Payán o Lorenza Fdz. del Valle—, les contaban alguna historia entretenida, los niños, con sus hojas de papel, embarraban de colores y hacían figuras o trazos libres en abstracto, como les saliera del alma, con esa inocencia y esa creatividad que tiene cuando se sabe que son muy felices.

Desde entonces, supe que Claudia sería alguna vez en su vida una artista y, tal como resultó, una pintora profesional. Tenía un no sé qué armónico con los colores y las formas como resultado de sus ejercicios infantiles —o tal vez sería el amor lo que nos hacía ver las cosas de una manera diferente—, no lo se, pero hace siete años que decidió irse a vivir a San Miguel Allende, en ese bello y amable pueblo que, por cierto, logró este año su registro en el catálogo de la UNESCO declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Bueno, pues se fue a San Miguel para dedicarse de tiempo completo a pintar. Entre otras cosas, en San Miguel existe una gran actividad artística dentro del mundo de las artes plásticas: hay varios pintores —ellas y ellos— que viven, trabajan y exponen en San Miguel, además de que resulta ser una ciudad con una luz especial, bajo un cielo claro, importante me imagino para los pintores, además de que puede uno vivir en lo que le llama «una escala humana».

Desde que llegó a San Miguel se ha dedicado a pintar y ha hecho varias exposiciones en San Miguel, como en Querétaro y Guadalajara. Ahora tiene la oportunidad de exponer su obra más reciente en el Taller de Luis Barragán (Gral. Francisco Ramírez 17) —taller del arquitecto premio Pritzker en 1980— con una serie de cuadros que, en verdad, son de una belleza única y de formato pequeño que, a primera vista, parece ser un paisaje, sí, un especie de paisaje, pero del universo que está conformado por lo íntimo, un paisaje, con todo y su horizonte en donde hay fuerzas que se mueven, colores que nos señalan —o que nos permite imaginar— las fronteras que van entre los sentimientos, entre aquello que asociamos con el amarillo, lleno de vida o con el dorado, como es el color del trigo cuando madura. De pronto, como si algo nos recordara la primavera de la vida, con unos pequeños trazos rojos, nos señala dónde estaban escondidas unas pequeñas flores que salen de la nada que ondean por el espacio.

Sobre este paisaje y, para complementarlo, encontramos un cielo, que nace de la línea del horizonte y que tienen su propia historia: ahí están las nubes, jirones de blanco que rasgan la tela, cubiertas de los grises, unos menos amenazadores que los otros, como si se confabularan antes de la tormenta.

En ese pequeño espacio, en estas obras casi perfectas, creo que si fuesen piezas musicales, serían de una orquesta de cámara, un cuarteto espacial, en ese formato que nos dan ganas de tenerlos cerca, en la intimidad, como si fuese una confesión entre dos, como puede ser entre las propuestas que nos hace la artista y nuestros propios deseos que, a veces, los vemos reflejados en esa coloratura, en ese trazo sencillo pero contundente, en esas franjas que tratan de limitar el espacio, como si fuesen las fuerzas que se remueven en nuestro interior y que nos va conformando algo que tiene que ver con el amor y con la esperanza.

Pequeñas rasgaduras por ahí, como si jugara a tener una ventana en medio del espacio —como una pieza que ya adquirí para mi estudio—, donde se antoja abrir la ventana y asomarme a ver al majestoso volcán con su corona nevada. Pero Claudia sólo sugiere, en algunos de estos cuadros, esa posibilidad y al sugerirla nos permite jugar, como si pudiera uno olvidarse de esos días nublados y pudiera uno dejar el gris para encontrar el azul de nuestros recuerdos, el azul más marino que hayamos visto algún día en esos paisajes que nos sorprenden por el Bajío por la cantidad de luz que nos hace ver mejor o por primera vez lo que está a nuestro alrededor.

Ahora va a mostrar su trabajo en la ciudad de México, en el Taller de Luis Barragán y como siempre que sucede en las «exposiciones», la artista abre su alma para que los visitantes puedan ver en detalle su trabajo y, al hacerlo, se vean reflejados en esas obras entre estos paisajes sencillos, luminosos y llenos de color con los que Claudia nos hace partícipes de su obra más reciente y de su oficio en su plenitud.

La desesperación

El Informador, jueves 16 de octubre, 2008.

La desesperación es un estado de ánimo que tiene que ver con la sensación de perder la esperanza y que asociamos con el coraje que nos da el no poder hacer nada para lograr lo que se necesita a tiempo, es decir, experimentamos el desánimo que se produce cuando no podemos hacer algo para que las cosas sucedan y, por eso, nos alteramos al considerar los males irremediables que nos acosan, sin que podamos lograr lo que deseamos o lo que se necesita.

Resulta que la democracia imperfecta, como la que tenemos en México, no ha permitido que el Legislativo resuelva, por el bien del país, varios asuntos que ya deberían de haberse decidido a tiempo, como es la reforma energética —que amenazan con que ya viene, como pasaba con el lobo feroz— y, ni hablar de las reformas laborales que no se han atrevido a mencionarlas, para no abrir otro frente más en esta batalla contra el subdesarrollo.

Pero, si queremos seguir jugando este juego de la globalización —aunque hay fuerzas políticas que intentan una regresión brutal— el Legislativo debe de asumir su responsabilidad y actuar oportunamente, para no crear aún más desesperanza.

Hay que conocer la transición que hicieron en España desde la muerte de Carrero Blanco, hasta las primeras elecciones democráticas y, luego, la manera que negociaron los pactos entre el franquismo y la oposición. Hay quien opina —como Ferrán Gallego—, que se trata de un mito y hay otros que opinan —como es Ignacio Gómez de Liaño— que es un ejemplo político mundial. Después de treinta años, vemos, asombrados, cómo se encuentra —con todo y deficiencias— la economía y la práctica democracia en España. Los cambios que realizaron fueron hechos a profundidad y en paz, con lo que lograron ofrecerle a la sociedad oportunidades claras de progreso. Pero, en México, parece que tenemos ese espíritu egoísta, desesperanzador, donde somos incapaces de aceptar que el partido en el poder pueda tener éxito alguno.

Por un lado, los partidos de la oposición tratan de aprovechar cualquier decisión para lucirse y que se sepa que gracias a ellos se ha rescatado al país, negando cualquier reforma razonable, con tal de que, el partido en el poder, no asuma el éxito. Otros más radicales, como el PRD —que ha perdido fuerza frente al PRI, como se demostró en las votaciones recientes en Guerrero— sigue sin reconocer al Gobierno Federal desde el 2006, en donde creo que son ellos los que resultan los más perjudicados, pues aquello de «divide y vencerás» ha funcionado, paradójicamente, en su propio partido, dividiendo a la izquierda que no ha podido montarse sobre el lomo de la realidad del siglo XXI.

Por eso, si comparamos los logros de España, cercana a nuestra historia, sufrimos de la desesperanza, impotentes de ver cómo navega este barco sin lograr su destino y sin que podamos acercarnos a nuestro puerto en donde podemos ofrecerle a la sociedad igualdad de oportunidades para progresar.

martes, 14 de octubre de 2008

El G7 frente a la crisis

El Informador, martes 14 de octubre, 2008.

Uno de los efectos causados por la crisis en los Estados Unidos es el desempleo y, por lo tanto, el regreso inminente de los que habían migrado, creyendo que podrían encontrar trabajo. Cada día los americanos —blancos o negros, como decía Fox— aceptan trabajar en aquello que, hasta hace poco, lo dejaban en manos de latinos. Ahora en noviembre, si gana las elecciones Obama, ha insistido en premiar a las empresas que generen empleos y que usen mano de obra norteamericana, con lo que, los empleadores estarán atentos a cumplir esto, para lograr los beneficios tan cacareados.

Así que tendremos de regreso millones de espaldas mojadas y más que un problema debería de convertirse en una oportunidad para aquellos que saben ver las cosas de otra manera y que saben que podrán contar con mano de obra dispuesta a entrarle a lo que sea.

Por otro lado, las autoridades financieras a nivel mundial han tratado de restablecer la confianza en los mercados financieros y, de ser posible, contener la caída de los índices en las bolsas mundiales, como la baja de medio punto en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de los Estados Unidos, coordinada con otros cinco bancos centrales, entre ellos, el Europeo.

El presidente Bush desea que se calmen los mercados y asegura que las acciones que proponen son las correctas pero que, van a tomar más de tiempo del deseado. A pesar de todas estas medidas, la semana pasada los mercados siguieron cayendo y, uno de los indicadores de la actividad económica en EUA, el crédito al consumo, resultó ser inferior a lo esperado y con esto, se genera una dinámica como la de los huracanes, que se alimentan del calor del mar, ésta se vio acelerada por la preocupación de que la recesión en los EUA será más profunda de lo esperado.

Ahora han salido al aire algunos planes del G7 —donde se encuentran las principales potencias económicas del mundo— para proponer un plan conjunto para devolver la calma a los mercados financieros y poder volver a ofrecer créditos.

Todos cruzamos los dedos para que logren detener esta caída libre sin paracaídas, como la que se inició hace un par de semanas como consecuencia del descontrol en la enorme burbuja creada por hipotecas que usaron para financiarse.

El G7 dará los pasos necesarios para destapar los créditos y que los bancos puedan asegurarse —así como, otras instituciones financieras— de tener liquidez y acceso a fondos; se trata de asegurar que los bancos tengan capital —público o privado—, y que éstos sean suficientes para restablecer la confianza y puedan continuar ofreciendo créditos a las familias, a la pequeña y mediana industria.

El G7 intenta dar confianza a los depositantes —a través de seguros y garantías de depósitos robustos—, y cuando sea apropiado, puedan relanzar los mercados secundarios, para que los bancos compren hipotecas, y logren proteger a los contribuyentes.

domingo, 12 de octubre de 2008

Pablo Sarasate, un virtuoso del violín

Día Siete, no. 426, domingo 12 de octubre, 2008.

Hemos escuchado miles de veces la música de Pablo de Sarasate sin saber que era de él: la Fantasía de Carmen, la tarareamos en el coche, pensando que era mozuela, como si fuese una nueva versión de la ópera de Bizet, más accesible que la misma habanera, mientras tarareamos que «el amor es como un pájaro que vuela»; no se diga cuando escuchamos el Zapateado y casi lo bailamos acordándonos de la esencia de España o cuando escuchamos los Aires gitanos, esos que interpretan cada vez que vemos en la pantalla —chica o grande— a una orquestas de húngaros, con un violín que toca mientras cenamos «románticamente» bajo la luz de la Luna. O su Tarantella, que nos hace llorar, como lo hacían en el siglo XI, cuando la escuchaban en la sala de conciertos, sí, hemos oído mil veces esta música pero hasta ahora, no sabíamos que era de Pablo de Sarasate (1844-1908), un virtuoso del violín. además de ser el amo y señor de estas composiciones.

Por eso nos da gusto saber que este año Pamplona está de fiesta y que no se trata de las famosas «pamplonadas», sino de rendirle un homenaje a uno de sus artistas, al violinista Pablo Sarasate, quien fuera un virtuoso del violín y el compositor de varias piezas con un sello más español que los negros toros que recorren las calles de Pamplona cuando los sueltan.

Ahí fue donde nació y por eso recordé El Balcón vacío de Jomí García Ascot y de María Luisa Elío, donde ella vivió antes de venir a refugiarse en México durante la Guerra Civil. Ella recuerda su infancia, esa fuga de Pamplona, a la edad de siete años, que trastocó su vida... abandonando su niñez para ir primero a la dulce Francia antes del exilio en México y regresar treinta años después, para ver su ciudad natal «como quien ve un álbum de viejas fotos».

Todo este año el cielo de Pamplona vuelve a brillar y tendrá gran actividad alrededor del centenario de la muerte de Sarasate, entre otras cosas, con una exposición de esculturas en el Paseo que lleva su nombre; la reedición de sus memorias publicadas por Julio Altadil en 1909, junto con un álbum como el que los artistas españoles residentes en Roma le obsequiaron a Sarasate en 1882.

No sólo esto, también le publicarán el disco-libro El violín de Sarasate, como parte de la colección Los Paisajes Musicales, en donde relacionan a los músicos relevantes con sus ciudades de origen con textos de Fernando Palacios y la grabación a cargo de la Orquesta Sinfónica de Navarra con la violinista alemana Yuki Manuela Janke, ganadora del IX Concurso Internacional de Violín Pablo Sarasate, además, de otros conciertos que preparan.

De fiesta pues, está Pamplona para celebrar a este virtuoso que nació en la calle San Nicolás en el año de 1844 y que murió en su residencia de Biarritz, en «La Villa Navarra», en septiembre de 1908, justo hace 100 años.

Sarasate fue un virtuoso del violín, concertista y compositor, hijo y nieto de navarros, que vivió en Pamplona los dos primeros años de su vida, antes de irse a vivir a París donde estudió música en el Conservatorio, pero siempre mantuvo una liga emocional con su ciudad natal a la que fue varias veces durante cuatro décadas para ofrecer conciertos y, no podía faltar, pasar con sus paisanos las fiestas de San Fermín. Dicen sus biógrafos que tuvo dos pasiones: la música y Pamplona. Viajó con sus dos stradivarius por toda Europa, Rusia y América. Llenaba los teatros y las salas de conciertos y, por eso, cuando se mencionaba su nombre en el siglo XIX, se sabía que era el de un artista famoso en las cortes europeas, —Napoleón III, la de la reina Victoria de Inglaterra y la reina Isabel II de España—, como en las salas de conciertos en América.

Era amante de las composiciones donde podía brillar su virtuosismo y, tal vez por eso, en sus composiciones aplicaba —dentro de un romanticismo tardío y el folclore popular—, el más puro clasicismo musical y el virtuosismo que dominaba con su instrumento. Llegó a ser un genio irrepetible.

Sarasate compuso varias obras para violín y fue la fuente de inspiración para otros compositores de su época, por ejemplo, Edouard Lalo (1832-1892) quien le compuso y le dedicó su Sinfonía española en el año de 1875 que más que sinfonía, es un concierto en cinco movimientos.

Cuando escuchamos su popular Zapateado o los aires gitanos —Zigeunerweisen, como le llamó a esta obra compuesta en 1878— sabemos que la hemos escuchado mil veces, pues hace referencia a los gitanos y no podemos dejar de pensar que con su música éstos se han convertido en un símbolo; su Navarra o la Jota de San Fermín, son algunos de los títulos más populares de este músico pamplonés del que todavía lo conseguimos versiones en CD’s, con los mejores interpretes del momento.

«Su fuerza como solista —dicen los críticos de su época— radicaba en el toque sutil que le daba a sus interpretaciones, más que el fuego temperamental, como el que caracterizó a Paganini, sin embargo, llegó a trasmitir la pasión, la flexibilidad y su natural facilidad para interpretar las obras con su propio sello como las interpretaba». Fue un virtuoso desde que nació —¡qué envidia!— y, por eso, dominó los aspectos técnicos del violín, con una facilidad natural, fuera de lo común.

Pablo Sarasate tuvo dos violines Stradivarius: uno se lo compró a J.B. Vuillaume y, el otro, a los señores Gand & Bernardel, dos joyas de ese laudero excepcional. Dicen que fue Claudio Monteverdi (1567-1643) quien descubrió las calidades sonoras del violín y desde entonces, lo usó para complementar las voces corales, por ejemplo, de su ópera Orfeo (1607). A partir de este momento, el prestigio del violín fue creciendo y, por eso, comenzaron los grandes fabricantes de violines (llamados luteros o lauderos o luthiers) por toda Italia, pero fue en Cremona donde construyeron los violines más afamados del mundo: ahí salieron los hechos por Andrea Amati y los de Giuseppe Guarneri, y, sobre todo, los de Antonio Stradivari.

El virtuoso de Sarasate tenía dos de estas joyas y tal parece que los tocaba como dios. Por eso, este año Pamplona está de fiesta y nosotros también, desde estas otras latitudes, descubriendo a este portento de violinista y compositor, un hombre poco conocido como tal y que ahora nos da gusto haber descubierto el brilló esta estrella en el cielo de Pamplona que duró desde los finales del XIX y principios del XX.

Sus obras están escritas para violinistas tanto en su digitación como por la firmeza que se requiere en el arco. Temáticamente contempla varios tipos de composiciones que recuerdan el canto y el baile de su tierra como es la Serenata andaluza, los Adioses, Mosaico de Zampa, sus Aires españoles o los ya mencionados Aires gitanos.

Era un aficionado a la ópera y llego a componer varios juegos alrededor de las que le gustaban: como muestra está su Fantasía, como la de Romeo y Julieta, basada en al ópera de Gounod; o la de Fausto; o la de Carmen, basada en la ópera de Bizet y la de Don Giovanni o la Fantasía de La flauta mágica origianles de Wolfgang Amadeus Mozart.

Que brille todo este año en México y en Pamplona este artista que nació con la habilidad y el virtuosismo de interpretar y componer música para el violín y que fue tan famoso en su tiempo, por todo el mundo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Cartelera del FIC en la ciudad de Mexico

Don Juan con L’Eventail; Cañambú con la Camerata Romeu
El Financiero, lunes 13 de octubre, 2008.


El pasado miércoles se inauguró el 36 Festival Internacional Cervantino en la ciudad de Guanajuato con Cataluña y Campeche como invitados de honor. El festival tiene una cartelera desenfrenada y buenísima, aunque cargada un poco a la música, por aquello de que su director, Gerardo Kleinburg, es un declarado melómano. Habrá teatro, danza, música y artes escénicas, entre otras actividades que nos ofrecen durante las próximas tres semanas de octubre tanto en la ciudad de Guanajuato, como los ocho grupos que, por fortuna, hacen escala en la ciudad de México, pues aunque el viaje a Guanajuato se hace obligatorio, algunos hoteleros no les ha caído el veinte de que hay que mejorar el servicio y por otro lado, si llega a uno de los hoteles del centro de la ciudad, puede ser el infierno, pues han dejado que los jóvenes se posesionen, no tanto del festival, sino de las calles para emborracharse y gritar toda la noche. (Imagen: Camerata Romeu).

La semana pasada pudimos ver algo excepcional en la ciudad de México: la puesta en escena de La Orestíada con la compañía Deutsches Berlin Theatre, una obra escrita por Esquilo (525-456 a.E.), el creador de la tragedia griega, ahora en una puesta en escena espectacular, donde las exigencias de los actores es tremenda. Así como existen los deportes extremos, en esta compañía existe «actuación extrema» y toda esa energía que requieren para estar en escena, la logran transmitir sin que se pierda, como pudo haber sido en esta obra, una sola gota de sangre. ¡Fantástica! Una puesta en escena difícil de olvidar, puesta con un respeto tal por los textos originales que pocas veces lo ve uno.

Este lunes 13, en el Teatro de las Artes del CNA, estará la adaptación de Don Juan de Tirso de Molina con la coreógrafa Marie-Genevieve Massé con su compañía de danza L’Eventail, quien rescata la técnica y los movimientos dancísticos del barroco francés para conjugarlos con su propio discurso, adaptando el baile clásico, con la danza creada en 1761 en Austria.

Don Juan es una obra de teatro escrita por Tirso de Molina —como se hizo llamar el fraile Gabriel Téllez, (1583-1645)— y se trata de un personaje arquetípico que es parte de la literatura española y que tiene una larga descendencia en Europa. Este arquetipo del siglo XVI ha sido utilizado por otros artistas: Molière en su Don Juan, (1665); Samuel Richardson y el libertino de Lovelace en Clarisa Harlowe; Lorenzo da Ponte, en la ópera Don Giovanni (1787) de Mozart; Choderlos de Laclos con el libertino vizconde de Valmont en Las amistades peligrosas (1782). Por eso creo, que no estaría de más ver la versión coreográfica de Marie-Genevieve Massé y su Don Juan o el convidado de piedra.

También podremos disfrutar de la música interpretada por la cubana Zenaida Romeu quien en 1993 decidió formar su orquesta de cámara bajo el auspicio de la Fundación Pablo Milanés, reuniendo a un grupo de músicos, cada uno de ellos un especialista en la interpretación de música cubana y latinoamericana, quien ahora ha sido invitada por el 36 Festival Internacional Cervantino como la Camerata Romeu quien interpretará obras de los cubanos Fariñas, García Caturla, Brouwer y López Gavilán y algunas piezas latinoamericanas de Astor Piazolla (argentino) o de nuestro amigo mexicano, el compositor Eduardo Gamboa; además de algunas piezas de Egberto Gismonti (brasileño) y Arturo Márquez (mexicano). Estará en el Teatro de la Ciudad de México (Donceles 36 en el Centro Histórico, mañana martes 14 de octubre, a las 20:30 horas). Ese día podremos volver a disfrutar la obra Cañambú de Eduardo Gamboa, una obra que está hecha libremente sobre la estructura tradicional del danzón cubano, con sus dos grandes secciones que coinciden con la forma clásica del Rondó seguido por el Montuno, que es un Son, en donde pueden exponerse nuevos temas y hay espacio para algunos solos con diversos instrumentos.

Eduardo Gamboa me comentó sobre esta orquesta lo siguiente: «no hay duda que la Camerata Romeu interpreta mi pieza tal como la soñé que fuera ejecutada. Nadie ha interpretado una mejor versión de Cañambú que la orquesta de Zenaida Romeu. Tienen una técnica depurada y una sensibilidad enorme estas mujeres de la Camerata —porque sabrás que ¡todas son mujeres!— y es, sin duda, uno de los mejores grupos de cámara del mundo que, además, ¡tocan todo de memoria!, y, en algunas piezas cantan y bailan, maravillosamente.»

También estará el 23, 24 y 25 de octubre en el Teatro Julio Castillo la versión de Hamlet con la compañía lituana de Meno Fortas —o la fortaleza del arte— una compañía que tiene dentro de su repertorio El Cantar de los Cantares, el Fausto, de Goethe; Las Estaciones, de Donelaitis y la trilogía de Shakespeare con Hamlet, Macbeth y Otelo. ¡Qué gusto poder ver esta versión de Hamlet! Los montajes de este director se caracterizan por sus acompañamientos musicales, la danza y el empleo de sustancias naturales, como el agua, el viento o el fuego. ¡Listos, pues!

Día del imperio

El Informador, jueves 9 de octubre, 2008.

Desde hace tiempo «lo busco, lo busco y no lo busco», como dicen los yucatecos, aquello que inicia el descenso, la descomposición o la decadencia de los imperios. He tratado de leer La historia de la decadencia y caída del Imperio Romano de Gibbon pero, hasta donde he llegado, veía sólo una cara: esa donde los valores desaparecen y domina el capricho de quien gobierna, sin una visión y sin ir más allá que satisfacer sus caprichos.

Ahora, la obra de Amy Chua —mitad china y mitad filipina, cuyos padres emigraron a los EU en 1961— nos ofrece una nueva perspectiva. Su libro se titula Day of Empire. How hyperpowers rise to global dominance —and why they fall, publicado por Doubleday, donde desarrolla una tesis y trata de demostrar su veracidad: dice, por una parte, que los secretos y la clave para que las grandes potencias lleguen a serlo y logren mantener su dominio como superpotencias, se basa en una sola cosa: la tolerancia étnica, racial y religiosa. Y con esta visión, nos asomamos para ver la historia de nuestro vecinos del Norte que, desde hace tiempo, intuimos muestran una cierta decadencia.

Para demostrar esta tesis, Amy analiza la historia universal empezando con el Imperio Persa de Ciro II, el Grande (530 a.E.); pasa por el Imperio Romano, sigue con la Dinastía Tang en China y explica el dominio de los Mongoles; más adelante, revisa los imperios holandés e inglés y concluye con el análisis del norteamericano, hasta nuestros días junto con los retos que está enfrentando.

Sobre la marcha, nos ofrece algunos ejemplos negativos, como el de la España medieval, la Alemania nazi o el Japón Imperial, donde su intolerancia étnica, racial y religiosa actuó a la inversa hasta hacerlos desaparecer.

Define tolerancia como el deseo de aceptar y emplear a la gente, independiente de su origen étnico o de su religión y no tanto con el concepto con el que lo definen los expertos en derechos humanos.

No evita la historia del racismo en EUA, pero considera el intento que hacen para borrar y resolver esos problemas. Está preocupada por los cambios después del 9/11 y el resurgimiento de una hostilidad extrema hacia los inmigrantes. Está horrorizada de ver cómo imponen su identidad sólo como WASP’s, White Anglo Saxon & Protestant y la reducción en la tolerancia que esto implica, asociado con esos momentos donde los imperios estudiados, inician su decadencia.

A corto plazo, los EUA seguirán al frente de sus rivales potenciales —China, la Unión Europea y la India— debido a su atractivo limitado, al régimen autoritario de China, a las políticas que rechazan la inmigración en la UE o el nacionalismo hindú en la India, frenos del desarrollo de su potencial.

Pero también está claro que la decadencia del imperio norteamericano no será fácil revertir y si le agregamos el ciclo de recesión que ha iniciado, más difícil será poder detener su caída relativa como una superpotencia.

martes, 7 de octubre de 2008

El debate

El Informador, martes 7 de octubre, 2008.

¿Servirá de algo el debate que hoy tendrán los dos contendientes por la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica? ¿Podrán cambiar de opinión de aquellos que ya saben por quien votar, después de ver lo que suceda en el debate de esta noche? No lo sé y no estoy seguro de que en verdad, a estas alturas del huracán, sirva de algo el debate, por más dramático que pueda llegar a ponerse.

Los dos estaban de acuerdo con el paquete de financiamiento que, finalmente, aprobaron. Lo que se vio durante la crisis fue, creo, determinante: Obama frío, analista, mesurado, tranquilo y reflexivo, que sabía que era responsabilidad del gobierno en funciones resolver esta bronca. En cambio, vimos a un MacCain que dramatizó su papel, suspendió su campaña, corrió a Washington y se le ocurrió proponer que corrieran a Christopher Cox, el Presidente del Securities Exchange Comission, siendo que no era, ni su papel, ni su función. Por eso quedó claro cuáles son las actitudes de liderazgo frente a una crisis.

Para los Republicanos de hueso colorado, haga lo que haga Obama, votarán por MacCain y, viceversa, como sucede en cualquier país que se ufana de ser demócrata. Pero, para los que no son de ningún partido, lo que ha pasado en las últimas dos semanas, dice más que lo que pueda suceder esta noche.

MacCain nació con el pie izquierdo, pues, no se puede negar, por más dramatismo con el que actúe, que fue en tiempos del «republicano» Bush cuando se dio la crisis financiera más grande desde 1929 y Bush dice ser un honesto republicano, tan honesto que dejó primero que el mercado hipotecario se viniera por los suelos —con la envidia que le teníamos con esas hipotecas baratísimas, a cincuenta años, de unas casas increíbles—, hasta que se pasaron de listos, desconociendo el valor real del bien inmueble y permitiendo que las hipotecas las usaran como fuente de financiamiento. Bush permitió que el globo se inflara hasta que explotó en el aire, ensuciando al resto de la economía, como en 1929 dejaron que se usara la bolsa de valores de Nueva York.

Pero esta noche podremos ver a los dos candidatos en medio de un panorama que, sin ser jinetes del Apocalipsis, se ve feo, como dicen que veía el matrimonio el tío Ugarte de Guadalajara, cuando le preguntaron qué le parecía el matrimonio: «feo», fue todo lo que contestó.

Así vemos el panorama: la gripa del norte nos pega a los vecinos del sur como ya lo hemos vivido, sin olvidar cuando nos dio a nosotros y fue Clinton quien aprobó un paquete con el que nos salvó la vida en 94; pero, el costo de las hipotecas se convirtieron en UDIS para tratar de salvar el incremento bestial en los pagos, aunque los bancos se quedaron con muchas propiedades. Allá se dará el desempleo, el apretón en gastos superfluos y la suspensión de vacaciones en las playas de México.

jueves, 2 de octubre de 2008

La Orestíada embarrada de sangre

El Financiero, lunes 6 de octubre, 2008.
36 Festival Internacional Cervantino

Embarrada de sangre por todos lados desde que empieza con la llegada de Agamenón al principio de la trilogía La Orestíada, hasta el final, con Las Euménides o Las Furias, será la versión que se presenta el lunes 6 y el martes 7 de octubre en la ciudad de México con el Deutsches Theater Berlin, dirigida por Michael Thalheimer, como parte del 36 FIC que ésta semana se inaugura en la ciudad de Guanajuato.

Con eso de que el teatro actual extrae la esencia y se construye con el alma de las obras, ésta seguramente estará pintada de rojo pues ya sabemos cómo Clitemestra, la hermana gemela de Helena la de Troya, quien estuvo primero casada con Tiestes, al mismo que Agamenón mató, junto con los hijos que tenían, para ser perseguido por los Dioscuros (Castor y Pólux), que lo forzaron a casarse con Clitemenstra con quien tuvo varios hijos, entre ellos, la bella Ifigenia, la hija que fue engañada por su padre —le dijo que se iba a casar con Aquiles—, sólo para sacrificarla como borreguito frente a su madre, sólo para que el viento soplara y los barcos griegos pudieran zarpar rumbo a Troya; luego tuvo a Orestes y la pequeña Electra.

En Argos, Clitemestra y su amante Egisto, esperan que llegue el vencedor de Troya para ser sus verdugos y acabar con Agamenón y con Casandra, la princesa troyana, que había traído el general como trofeo, para ser asesinada, tal como lo había predicho.

Formalmente, el próximo miércoles 8 de octubre, se inaugura el 36 Festival Internacional Cervantino, con Cataluña y Campeche como invitados de honor, en donde, Cataluña, trae mucho, bueno y moderno a presentar y Campeche, dos que tres asuntos de interés para los folcloristas, en esto que es una nueva versión del Festival.

Inicia la temporada y habrá una actividad desenfrenada y con una cartelera buenísima, cargada la balanza en el sector de la música, por aquello que su director, Gerardo Kleinburg, es un melómano por excelencia.

Pero sin duda, el teatro, la danza y las artes plásticas, entre otras actividades, que nos ofrecen durante las próximas tres semanas forman una cartelera de primera, a nivel internacional. El viaje a Guanajuato se hace obligatorio, a pesar de que a los hoteleros no les ha caído el veinte de que hay que mejorar el servicio y, por eso, apenas se han notado pequeños cambios. La estancia en el centro de la ciudad, puede ser el infierno, pues la juventud toma en sus manos el festival para emborracharse y gritar toda la noche en la calle.

Los que nos quedamos en la ciudad de México, tenemos la oportunidad de ver uno que otro botón de esta muestra. Hoy lunes 6 y mañana jueves 7 estará La Orestíada en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, donde podremos ver la obra de Esquilo (525-456 a.E.), considerado como el creador de la tragedia griega y el predecesor del resto de la tragedias griegas de Sófocles y Eurípides.

Ejemplo de la calidad y de la modernidad de lo que habrá en la cartelera del FIC en Guanajuato, León y en la ciudad de México, esta obra está embarrada de sangre desde que inicia hasta que termina, estructurada, como decíamos, en una trilogía, que empieza con la llegada de Agamenón y su trofeo llamado Casandra, la princesa troyana que podía predecir el futuro —el caballo de Troya y su propia muerte— pero que había sido castigada por Apolo porque no quiso entregarse a este dios. Por eso, nadie le hacía caso a sus predicciones. Agamenón llega a Argos, con su carro de guerra, delante de Casandra y del botín y, cuando se retira a su palacio, es acompañado por Clitemenstra, mientras que Casandra se queda aparte —sabe de los crímenes que han de ensangrentar la regia morada con la muerte de Agamenón, a quien lo hacen pedazos con un hacha mientras tomaba un belicoso baño de asiento; años después, sigue la venganza de Orestes, quien llega del exilio para matar a su madre —y a Egisto, su amante—, y lo planea hacer junto con su hermana Electra —la del complejo bautizado por Freud— para vengar la muerte de su padre.

Agamenón muera en escena, en cambio, la muerte de Casandra, es en silencio, pero, más adelante, aparece el cadáver de la infortunada princesa troyana. La tragedia fue presentada en la Olimpíada ochenta, en 459 a.E. Esta segunda parte se llama Las Coéforas cuando se reúne Orestes con Electra para vengarse. Las coéforas son las que vierten aceite y vino sobre la tumba de Agamenón. Orestes se venga y enloquece con las Furias o la última parte, Las Euménides donde el enloquecido Orestes sabe que «no son imaginaciones, sino realidades horrendas, perras furiosas que vienen a vengar a su madre». Huye al Partenón para suplicarle a Atenea que intervenga por él frente al jurado que decidirá si es culpable del parricidio.

Una puesta en escena con la fuerza y la furia de la modernidad, tal como lo presentará ahora el Deutsches Berlin Theater. Botón de muestra del FIC.

El nuevo pacto

El Informador, jueves 2 de cotubre, 2008.

Hay paralelismos que no podemos ignorar: en medio de la crisis financiera, la más grande de éste y del siglo pasado, los candidatos a la presidencia de los EUA se enfrentan para conseguir el voto de los ciudadanos entre la espada de su partido y la pared de esta crisis que, tal parece, los ha rebasado y no saben ni para dónde hacerse.

Luchan en medio de una de las más sorpresivas, pero necesarias decisiones del actual gobierno, en donde tratan de aprobar la inyección de un total de $700 mil millones de dólares al sistema financiero para ver si así no se colapsa la economía, mientras sufre un reajuste brutal y una recesión mayor a la de 1929, cuando también Franklin D. Roosevelt, estaba en campaña pronto sería recién nombrado Presidente de los EUA, para proponer un programa de apoyo conocido como New Deal (El nuevo pacto) que se aplicó entre 1933 y 1937, un pacto diferente al propuesto actualmente en donde aquel intentó salvar a los desempleados y reactivar los créditos y, el actual, más bien salvar a las instituciones financieras e impedir caer en la recesión.

Por haber salvado El nuevo pacto la crisis del 29, no estaría de más recordar en qué consistió. El gobierno de Roosevelt primero invierte en obras federales para revertir el desempleo después de una caída espectacular en la bolsa de NY y, de ser posible, volver a los cauces del progreso, crecimiento y consumo.

Había ganado las elecciones con 56% de los votos y, cuando asumió la presidencia, prácticamente se olvidó de lo que había prometido: reducción del 25% en el gasto federal, un presupuesto equilibrado y respaldar el dólar con el patrón oro para evitar manipulaciones y, sobre todo, para acabar con la intervención del gobierno en el sector privado.

El New Deal fue una extrapolación de las medidas iniciadas por el presidente Hoover para la reactivación de la economía vía el consumo y la inversión. Como los consumidores no tenían dinero, se incrementó el esfuerzo fiscal y se aumentó el gasto público reactivando la producción.

Luego, se establecieron los controles bancarios necesarios para evitar otra caída en la bolsa. Las medidas de la política monetaria del New Deal se iniciaron después que la Reserva Federal autorizó varios créditos superiores a los que había en ese momento; en segundo lugar, se incrementó el dinero circulante, se redujeran los intereses y se facilitó el pago de la deuda, con lo cual, finalmente lograrían que se reactivaría el consumo.

En el primer año del New Deal hubo un gasto de 10 mil millones de dólares; los ingresos sólo fueron de 3 mil millones. El incremento de impuestos había resultado insuficiente.

Entre 1933 y 1936 los gastos del gobierno se incrementaron en un 83% pero, finalmente, la economía se recuperó y volvió a su cauce creciendo, a partir de diciembre de 1941, cuando Roosevelt había sido reelecto y decidió entrar a la Segunda Guerra Mundial.