jueves, 29 de enero de 2009

Correlación de fuerzas

El Informador, jueves 29 de enero, 2009.

Como sabemos, este año habrá de elecciones parciales y los resultados pueden ser un espejo claro para el 2012 de la correlación de fuerzas que hay entre los tres principales partidos y en los diferentes capítulos del ejercicio del poder. Aunque estos datos se pueden proyectar en los planos de la geometría euclidiana donde podemos ver una cierta tendencia en los distritos ganados en las tres últimas elecciones del 1991, 1997 y 2003. El PRI pasó del 90% de los distritos en 1991 a sólo el 54% en el 2003; en cambio el PAN pasó del 3% al 27% y el PRD, que empezó con cero, pues recién se había fundado en 1989, pero para 1997 había dado un brinco para lograr un 23.3% y de ahí caer al 18.6%.

Pero en esto de las elecciones, aunque se puede ver una cierta tendencia, esta puede cambiar en cualquier momento, pues depende de una variable llamada alternancia, como la que se ejerce en las democracias. Por eso debemos encontrar la o las justificaciones de esos cambios y el comportamiento de los políticos, pero es imposible proyectar la tendencia como si fuesen una serie de acciones en el continuo del tiempo.

En las correlaciones de la fuerza en el Legislativo Federal es el PAN quien lleva una ventaja con más de 15 puntos con un 46.8% en la Cámara de Senadores y un 47.5% en la de Diputados. Ahora el PRI le está apostando a tener la mayoría y lo justifica diciendo que sus candidatos —los que sean— están mejor preparados para ese trabajos; la perspectiva de PRD parece que no es muy halagador que digamos, pues si alguien sufrió y sigue sufriendo de la grieta producida entre las huestes de López Obrador y las de Ochoa, así como el apoyo que el primero a sus candidatos, provoca a que ese partido recoja escombros.

Desde el punto de vista del federalismo, en la base de pirámide del poder están los municipios donde la correlación de fuerzas está a favor del PRI con el 42.7% de los puestos ocupados a la fecha, seguido por el PAN con el 38.8% y por último, el PRD con el 18.5%. Esta correlación es clave, pues los presidentes municipales impactan al elector, quien vive en carne propia su capacidad administrativa y el ejercicio del poder, en donde se supone gobiernan para todos. La excepción a esta regla es el gobierno del Distrito Federal en donde el PRD ha sentado sus bases desde hace más de una década y ha ejercido el poder poniéndose al tú por tú con el gobierno federal, así de grande es la vanidad de Marcelo Ebrard quien parece estar más concentrado en su responsabilidad que su antecesor, pero que no termina de madurar, encaprichado sin tratar de reconocer al Presidente, sin saber gobernar para todos dando preferencia a los perredistas y, si esta actitud persiste, será un autogol para llegar a la competencia del 2012.

martes, 27 de enero de 2009

Lo más legalito que se pueda

El Informador, martes 27 de enero, 2009.

Hacen bien los analistas políticos en señalar y remarcar el cuidado que debemos tener para estructurar esos argumentos que le den una mayor solidez a las discusiones que pueda haber relacionadas con el TLCAN pues, los Estados Unidos se encuentra como un animal herido por la flecha de la recesión —como esa clavada con los cinco mil empleados que Microsoft que han suspendido— y que está generando una histeria colectiva por el desempleo que les está llegando al 7.2% pero que, dicen, puede llegar hasta el 10%. Al mismo tiempo, el gabinete de Barack Obama está armando varias propuestas salvavidas para que la crisis no dure más de los cinco años que es lo que hasta ahora han calculado que va a durar antes que se revierta.

Se sabe que Obama va a establecer premios para las empresas generadoras de empleo con mano de obra nacional, lo cual va a pegar a la esperada Inversión Extranjera Directa (IED), como se empieza a notar ahora que es subproducto de la crisis, pero, más adelante, será por los beneficios que reciban, propuestos por el gobierno demócrata para que las nuevas inversiones, como la ropa sucia, nada más se lave en casa.

Nuestros analistas sugieren tener cuidado y conocer bien si aplican subsidios disfrazados y que no jueguen una competencia justa en el mercado, tal como sucede en las competencias deportivas, como dice Colin McGinn en su libro Sport: «los beneficios de ganar o perder es proporcional al juego limpio». Igual debe suceder en las competencias comerciales en donde uno puede competir para ganar mercados, siempre y cuando se juegue lo más legalito que se pueda.

Los expertos en el comercio exterior deben de estar preocupados por esa ambigua definición en las declaraciones que ha hecho Obama cuantas veces ha podido hacerlo aunque la comitiva mexicana que estivo en la reunión el 12 de enero declaró que «nunca se habló de reabrir o revisar el Tratado sino de mejora lo establecido.»

Auque ambos nos hemos beneficiados del TLC desde que entró en vigor en 1994, si vemos cómo la curva de las exportaciones con nuestro principal socio tomó altura exponencial, cuadruplicando en una década el valor del comercio exterior con los EUA que representa el 90% de nuestras exportaciones.

La diversificación de exportaciones es un esfuerzo que no ha resultado ni con el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (TLCUE), que entró en vigor en el 2000, pues representa entre el 3.5 y el 4% del total de las exportaciones.

Por eso, hay razones suficientes para señalar la importancia real del TLCAN por lo que no hay que permitir que el viento cambie el sentido de las velas que han cruzado las fronteras con fluidez y que traten de darnos a cambio espejitos por los lingotes de oro, como sabemos que lo hicieron las huestes españolas después de la conquista.

Hay que intentar jugar lo más legalito que se pueda.

jueves, 22 de enero de 2009

Lo prometido es deuda

El Informador, jueves 22 de enero, 2009.

Barack Obama llegó a la Casa Blanca después de una ceremonia civilizada y acompañada, dicen, por dos millones de ciudadanos que aguantaron las temperaturas de Washington de menos grados centígrados, más los otros millones de televidentes. Pero a partir de que entró a la Sala Oval de su nueva casa y leyó, protocolariamente, la bienvenida que le dejó por escrito su antecesor, el señor Bush, empieza a funcionar ese reloj de arena que va junto con su agenda, para que vaya demostrando el movimiento andando y esa sociedad norteamericana que, desde ahora es su responsabilidad, recupere su nivel económico, vuelva a tener créditos hipotecarios o de los que sean y se levante de la lona donde ha caído golpeada por la recesión, el desempleo -del 7.2%-, el déficit comercial y el del presupuestario para que ojala maneje correctamente la gigantesca deuda externa.

Ahora tendrá que demostrar que tiene buenas ideas y esos deseos de cambio, se pueden convertir en realidades, utilizando esa energía como la que tienen estos líderes, para salir adelante y cumplir esas expectativas que se crearon cuando blandió la bandera del cambio y la esperanza, no sólo en las formas, sino en el fondo.

Cuenta con un gabinete multicultural, tal vez como no lo habíamos visto antes con los republicanos que estaban más interesados en otras cosas. De entrada, propone cambios en la generación y consumo de energía para ir resolviendo los problemas de las reservas y su dependencia con los países productores de petróleo, así como, con el calentamiento global producido por la emisiones del bióxido de carbono provenientes del petróleo. Por eso, ha nombrado como Secretario de Energía a Steven Chu, —norteamericano de origen asiático—, Premio Nobel 1997, doctor en física por la Universidad de Berkeley y especialista en energía solar.

Otro miembro que ha propuesto es a Hillary Rodham Clinton como Secretaria de Estado y que, por una objeción republicana, no sería sino hasta ayer que el Senado votaría para confirmar su cargo en esa difícil labor diplomática que tiene que ver con mejorar la imagen de los EUA en el mundo. Hillary tendrá que salir de gira por el mundo y proponer alternativas en Irak en donde su jefe ya declaró que «comenzarán a dejarlo en manos de su pueblo», y luego, revisar el cuento de nunca acabar entre Israel y los palestinos, sobre todo después del ataque a los Hamás en la franja de Gaza. Obama declaró que pretende con el mundo musulmán «buscar intereses mutuos y la paz» y tendrá que analizar, ver y proponer alternativas con Hugo Chávez en Venezuela —un tema complicado por el protagonismo al que se enfrenta—, pero que seguramente ya consideró lo que declarado por su jefe Obama en relación a este presidente, cuando considera que «ha impedido el progreso de América Latina», sin dejar de reconocer su importancia en el desarrollo regional.

Con razón, en la toma de posesión Obama les pidió a los norteamericanos que consideraran su pasado, a ver si así, pueden convertir las esperanzas en uns realidad.

jueves, 15 de enero de 2009

Los privilegiados

El Informador, jueves 15 de enero, 2009.

De manera excepcional, el candidato electo por los Estados Unidos de Norteamérica aceptó recibir, el pasado lunes, al Presidente de México una semana antes de mudarse a la Casa Blanca. Ningún otro presidente lo podrá hacer y esto es, como se ha comentado hasta el cansancio, políticamente hablando un plus para Felipe Calderón, para el embajador de México en EUA y para la señora canciller, pero, sobre todo, para los mexicanos que nos sentimos, de alguna manera, privilegiados y parte de los cambios que tanto prometió en su campaña Barack Obama, esperanzados de lograr una mejor alianza para el progreso.

Es política, sí, pero es una señal que nos distingue y que se traduce en la buena disposición para mejorar las relaciones y recibir más apoyo para combatir el narcotráfico y el contrabando de armas, así como mejorar las política migratorias e instrumentar los mecanismos para que puedan ocupar la mano de obra mexicana en ese país, esperando que no recuerde aquello que dijo el Zorro plateado de Guanajuato cuando soltó una de sus frases célebres, políticamente hablando, cuando el 13 de mayo del 2005 declaró que los migrantes mexicanos hacen trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá en los Estados Unidos, para que se nos cayera la quijada para quedarnos con la boca abierta. Dos años después, Barack Obama, el primer afro-americano —como debió de haberse referido—, competía por la Presidencia y, en menos de lo que canta un gallo, se irá a la Casa Blanca.

En manos de Calderón estamos más tranquilos en ese sentido, pues es infinitamente más cauto que su antecesor, aunque le falta expresar su visión política con algo más de esa pasión que mueve las montañas.

Todo es cuestión de contrastes. Ahora vemos cómo se mueven de bien en términos diplomáticos —sin que haga falta que defendamos al mundo—, buscando que no nos metan goles o, como estábamos acostumbrados y por eso cada vez que había un viaje nos tapábamos como los changuitos que no quieren ven, oír, ni hablar, para no ver, ni oír, ni leer, los autogoles que acostumbraba meter el Ejecutivo de a tiro por viaje.

En el lenguaje político, tanto Obama como Calderón, aprovecharon para declarar lo que a cada quien le importaba: el del norte —de madre africana—, declarando que estaba listo para darle la vuelta a la página a la Historia. El de Morelia, Michoacán, proponiendo una alianza estratégica para mejorar la seguridad, ser más eficientes y tener una mejor competitividad.

Buenas noticias y un primer contacto privilegiado, sin parafernalias rancheras ni frivolidades cuando sólo presumían de sus botas. Ahora fue un viaje más al estilo de a lo que te truje chucha y listo. No más sobresaltos y un buen pretexto para desatar cabos y mejorar relaciones en medio de una agenda apurada en resolver la crisis, a una semana de empezar a despachar en Casa Blanca, donde se esperan ver señales de humo para poder salir del hoyo.

martes, 13 de enero de 2009

El político y el comediante

El Informador, martes 13 de enero, 2009.

Alguien me preguntaba el otro día en qué se parece un buen comediante a un político y todo lo que se me ocurrió contestar fue: cuando los dos actúan en el momento oportuno. Tal vez el Presidente Calderón es un buen político, pues parece que ha anunciado a tiempo un acuerdo para enfrentar la crisis y, como los buenos comediantes el timing fue correcto.

Digo que lo soltó y lo amarró de tal manera para que fuese visible su compromiso, anunciándolo junto con su gabinete para comprometerlos, de tal manera que su impacto fuese contundente.

Falta saber si fue el que se necesita, aunque tal parece que por los cinco elementos que está construido, podrá evitar que nos hundiésemos en el agua, pues geográficamente somos como los esquiadores que van sobre el agua, detrás de esa lancha rápida como es la de nuestros vecinos y que hasta el año pasado ha tenido, históricamente, una buen motor que nos podía jalar con todos sus caballos de fuerza —como son las lanchas que consumen grandes cantidades de exportaciones. Por lo pronto, mientras ajusta su motor, ha disminuido su velocidad y “nos”, los esquiadores —aunque nos me suena a mucha gente—, tendremos que aguantar, dejar de salirnos de la estela y ya no brincar las rampas que nos hacía sentir por los cielos.

Tendremos que esperar que vuelva a tomar esa velocidad que se necesita. Mientras es buena noticia si nos mantenemos a flote o si nos quedemos un rato flotando de muertito, con el agua al cuello, sólo lo necesario para que no irnos hasta el fondo.

Por eso el gobierno ha lanzado este salvavidas de cinco flotadores para diferentes sectores: el del empleo, que intenta mantenerlo a flote o si no, que haya la capacidad de defenderse con los ahorros en el desempleo; el de los costos de energía congelando los precios de la gasolina y reduciendo el precio del gas LP; el de los costos de las industrias reduciendo el precio de la electricidad y asegurando que las compras oficiales sean más con las Pymes; el de la infraestructura, acelerando el gasto del programa y prometiendo que van a gastar el 40% del total de los $370 mil millones de pesos, a principios de este año; el de los créditos que abrirán dos bancos de segundo piso, para otorgar créditos a estos proyectos de infraestructura y, por último, la llanta transparente del flujo de egresos para la confianza pública de estas promesas.

Como a veces se cae la sopa del plato a la boca, Calderón ofreció ejercer que el gasto público sería como la actuación del comediante: en el momento oportuno. Por todo esto, se dice que, si con este acuerdo el Presidente puede detener la inflación y mantiene a flote la economía —aunque el crecimiento sea cero—, es posible que tenga un efecto secundario positivo para su partido en las elecciones parciales de este año y en la carrera a los Pinos.

jueves, 8 de enero de 2009

La Quinta de Beethoven

Día Siete, domingo 22 de diciembre, 2008.
A doscientos años del estreno

Como era de esperarse, para el estreno de su Quinta Sinfonía, Ludwig van Beethoven (1770-1827) tuvo problemas con los músicos de la orquesta de Viena para dirigir los ensayos de esta sinfonía que se estrenaría el 22 de diciembre de 1808.

La prematura sordera hizo que su carácter se amargara y se desesperaba con los músicos. Una vez confesó que sentía una gran humillación cuando alguien que estaba a mi lado oía desde lejos la flauta mientras yo, por el contrario, no podía oír nada… esto me llevaron al borde de la desesperación y faltó muy poco para que acabara con mi vida. Ese año había cumplido los 38 años de edad y sólo deseaba que la orquesta interpretara su obra tal cómo él se había imaginado que era.

En uno de los ensayos, estaba tan nervioso que no sabemos si fue a propósito o por accidente, pero el hecho es que tiró al suelo a un joven del coro que sostenía las velas encendidas. Por eso, los músicos se enfurecieron y aceptaron tocar en el estreno sólo si el maestro se abstenía de dirigir los ensayos. No le quedó más al maestro que irse a un salón al lado y desde ahí escuchar cada uno de los cuatro movimientos. Al término de cada uno, le comentaba al primer violín sus puntos de vista quien a su vez, diplomáticamente, se los hacía llegar a los músicos.

El programa era maratónico: la pieza principal era el estreno de la Quinta Sinfonía en Do menor, Opus 67, seguida de la Sexta Sinfonía, más conocida como Pastoral y, en el último momento, se le ocurrió incluir el Tercer Concierto para piano —que él interpretaría—, ademá de una obra vocal que compuso apresuradamente y que se conoce como la Fantasía para Piano, Orquesta y Coro o la Fantasía Coral, con la que tuvo otro tipo de problemas —graves— el día del estreno y que casi fue una pesadilla: como estaba recién compuesta, los músicos no habían tenido tiempo de entenderla bien en detalle, pues no hubo tiempo para ensayarla, así que, cuando empezaron ciertas repeticiones, unos músicos las hacían y otros no. El resultado, se lo pueden imaginar, fue un caos: desde el podio, el maestro Beethoven les gritó a los músicos, golpeo el atril con la batuta y lo hizo que se detuvieran, obligándolos a comenzar, una vez más, desde el principio.

A pesar de todo esto, la Quinta Sinfonía ha resultado ser una de las obras maestras del repertorio orquestal y pronto se convirtió en la sinfonía más interpretada hasta nuestros días. No se sabe por qué, aunque se especulan varias cosas: una, que tal vez el éxito se debe al sensacional y pegajoso motivo inicial que tiene esos acordes que, en español, nos suenan onomatopéyicamente hablando —como se define al grupo de palabras que, al pronunciarlas imitan el sonido de lo que describe— y que, en este caso son: ¡para papá! y, luego, se repite, para papá, para papá, para papá.... para papá, para papá, para papá... para papá... para papá.... para papá, papá y, luego de una pausa, vuelve a repetir este motivo y lo hace durante toda la obra. Tal vez por eso la recordamos, ¿o no?, y, al recordarla, la tarareamos.

En realidad —aquí entre nous—, en el siglo XX, la gente lo asocia con el sonido del código Morse para la letra V y, por eso, al final de la segunda Guerra Mundial se le asocia con la V de la Victoria.

Beethoven decía que ese motivo inicial era como el destino que golpea la puerta. Luego, el crítico Heirich Schenker, decía que seguramente, el destino la golpeó muchas veces, porque también lo usa en el Cuarto Concierto para Piano, Opus 58. Por eso se preguntaba: si había sido el destino que golpeó esa puerta o es que había alguien más llamando a la misma puerta.

Otra elemento del éxito de la Quinta Sinfonía es que fue la primera vez que había unos trombones en una orquesta sinfónica en toda la historia de la música y por eso había logrado un tono más grave que el de los cornos, lo cual, a los vieneses los tomó de sorpresa, pues el compositor logró darle una sonoridad más fuerte, enfatizando el ánimo extrovertido del final y el cierre dramático que tiene, con unos resultados únicos, pues el ánimo de la audiencia crece en el movimiento impetuoso —como si lograra hacer realidad sus esperanzas. Más adelante se convirtió en un cliché para algunos músicos del XIX, sobre todo para Tchaikovsky y Dvorák.

El romanticismo de este compositor fue francamente exacerbado y, entre otras cosas, se debe a la relación amorosa y apasionada que tuvo con la bella Bettina Brentano quien decía llamarse Catalina Isabel Ludovica Magdalena, pero vulgarmente me dicen Bettina. Fue una bella mujer que conoció a Beethoven en una época en la que estaba decepcionada de su esposo y, por eso, había ido a Viena hospedándose —como luego le escribió a Goethe—, en la casa del difunto Birkenstock, entre 20 mil grabados y 27 dibujos hechos a mano, cientos de urnas antiguas y lámpara etruscas...

Estando en Viena iba al teatro y ahí fue donde conoció a este personaje quien le había expresado, a las primeras de cambio, un amor tan fiel y ardiente como el que siente la persona de la que voy a hablarte —le decía a Goethe—, y cuando lo hacía, entonces, me olvidaba del mundo entero y la tierra desaparecía al recordarlo, sí, desaparecía y el horizonte se abría a mis pies, curvándose sobre mí.

No cabe duda que el maestro cayó frente a esa alemancita de buena facha y ella sabía —según le escribió al poeta—, que Beethoven ejercía un hechizo a través de su arte. Es pura magia y cada línea forma parte de una estructura que pertenece a una existencia más alta. El mismo Beethoven sabe que es el fundador de una nueva sensibilidad de la vida espiritual. Se trataba del romanticismo inaugurado en el siglo XIX y sus obras eran la expresión más pura del momento, por eso, la música que componía, fueron catalogadas como las composiciones de uno de los gigantes de la música, uno de los tres B musicales: Bach, Beethoven y Brahms.

El amor entre Bettina y Beethoven se dio más o menos por la fecha en que había compuesto su Quinta Sinfonía, cuando el compositor tuvo su lado angelical y amoroso, y aprovechó para estar cerca de Bettina y decirle lo que él pensaba de su música: cuando abro los ojos —le decía Ludwig mientras caminaban por las calles de Viena—, no puedo evitar suspirar, pues veo que todo está en contra de mis principios. ¿Cómo no he de desdeñar a un mundo que no presiente que la música es la revelación más alta que la ciencia y la filosofía? Ella —la música—, es un vino que inspira nuevas creaciones y yo soy un especie de Baco que escancia a los hombres este vino exquisito hasta que los embriaga. Cuando están sobrios, ponen en un lugar seguro las conquistas que hicieron durante su borrachera.... y los que logran comprenderla, podrán liberarse de las penas como las que nos arrastran a los seres vivientes.

Él sabía que su Quinta Sinfonía era una buena receta contra la penas y cuando Beethoven la acompañaba a su casa, decía ella que hablaba con tal pasión y de un modo tan sorprendente, que se le olvidaba que estaban en la calle... y, por su entusiasmo, era capaz de crear cosas inconcebibles...

Su Quinta Sinfonía se convirtió, desde hace doscientos años, en la más popular de todas las sinfonías que se interpretan en nuestros días.

La alternancia

El Informador, jueves 8 de enero, 2009.

Los partidos políticos sacan punta, afilan el lápiz, preparan sus campañas y buscan alianzas o lo que sea, unos para mantener su registro y seguir recibiendo el maná que les cae del cielo y, otros, para ver si llegan a tomar el poder en el nivel que corresponda.

Habrá renovación de gobernadores en seis de los Estados: Campeche, Colima, Nuevo León, Querétaro, Sonora y San Luis Potosí; como en la Cámara de Diputados Federal para que ocupen quinientos curules en San Lázaro; en trece Estados habrá que escoger a quienes ocupen más de mil cargos locales, así como a los diputados estatales de Jalisco, Guanajuato, Morelos y en la asamblea del DF. Como los Virreyes en la Colonia duran sólo tres años: «para no darles tiempo a la ambición de urdir sus tramas», como decía Octavio Paz.

La votación es el próximo mes de julio, pero las campañas ya están empezando, aunque algunos ya se han adelantado con sus graffiti y otros con sus banderas flotantes y unos retratos dignas de su ambición.

Aunque si hay diferencias básicas en su manera de aplicar su política, en otros aspectos han resultado iguales: fanáticos como los hay en el fútbol; intransigentes, apasionados y capaces de cualquier cosa con tal de defender a su partido e incapaces de aceptar objetivamente la realidad.

Cada uno de los tres partido principales tienen vigorosas corrientes internas. En el caso del PRD parece que son irreconciliables como lo han demostrado públicamente hasta en los actos sociales, como fue cuando Marcelo Ebrad los invitó para que fueran a ver la ópera Santa Anna en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris: plana de perredistas, todos se cambiaron de lugar con tal de no estar juntos unos con los otros, es decir los obradorcistas y los chuchos.

Siguiendo el principio de la campana de Gauss, resulta que el 20% son extremistas. Así los encontramos en el PAN con los llamados miembros del Yunque; el resto de los que están bajo la campana, son como esos jugadores individualistas que sólo tratan de meter su gol y remar agua a su molino.

El PRI, esperanzado de lograr tener una mayoría en las cámaras y demostrar cómo la paciencia de los dinos paga buenos dividendos, están a punto de lograr el triunfo de la alternancia, pues también sus juventudes están ávidas de llegar al poder en una aparente unidad y disciplina como saben hacerlo.

Pero es tiempo de la alternancia y de cobrar a nivel federal la ineficiencia y frivolidad de Fox y su Lady Macbeth; y, a nivel estatal, como sería Jalisco, por haber desaprovechado los quince años que han estado en el poder y que se cumpla lo que decía el Gatopardo, en donde todo cambió, para que no cambiara nada, como es, entre otras cosas, la corrupción —sin importar el partido—, la inseguridad y el gasto superfluo y caprichoso. ¡Ah!, pero esta democracia imperfecta castiga a los que hicieron mal su tarea, cambiando de estafeta.

martes, 6 de enero de 2009

La vocación turística

El Informador, martes 6 de enero, 2009.

Ahora que regresamos de vacaciones, queda uno más convencido de que la verdadera vocación de México es el turismo, más que cualquier otra industria. No importa dónde vaya uno si al Caribe o a una de esas playas de la larga costa del Pacífico con sus 7,828 kilómetros de longitud, en donde podemos observar ciertas diferencias según la latitud de la que estemos hablando —que van de los 86º 42’ al Oriente en la Isla de Mujeres, a los 118º 27’ en la Isla de Guadalupe— así como, el tipo de servicio que recibimos. O las playas del Golfo, con ese mar tan diferente a los otros dos que parece que limita a otro país pero que sumando su litoral con el Caribe dan unos 3,292 kilómetros haciendo un total de unos 11,122 kilómetros, más que suficiente para hablar de vocaciones.

La curva de los turistas es notable pues casi se duplica entre dos décadas, pues pasó de los 5.5 millones en 1990 a 10.6 millones en el 2000, pasando de ingresar unos $4 mil a $6.5 mil millones de dólares.

Todo es relativo en esta vida, y por eso, no tengo que recordar que tanto el clima —sobre todo si las comparamos con los nevados estados de Norteamérica—, como la belleza de sus suaves playas arenosas —si las comparamos con las europeas—, así como, el paisaje —de la selva tropical al seco desierto con sus cactus al norte del Pacífico—, hacen de estos lugares algo verdaderamente antojadizo.

El servicio varía de un lugar a otro: los mayas lo hacen a su manera, así como los oaxaqueños a la suya y, ni hablar de los guerrerenses y de los jalisciences o los mazatlecos y bajacalifornianos, pero entre todos se ocupan más de 2 millones de empleos, una buena cifra, que es de llamar la atención.

Uno espera que dada su importancia hubiese, detrás de esta industria, una correlación más o menos directa con la enseñanza de las especialidades dentro de su abanico de oficios y opciones que hay en esta industria, pero por desgracia esto no han sido notable. Excepto el campus de Universidad de Guadalajara en Vallarta, que tuve al oportunidad de conocer hace un par de años, donde me quedé bien sorprendido de la calidad y variedad de carreras que ofrecen —hotelería y administración— y, más recientemente, en ese desplumado abanico de servicios, hemos visto algunas escuelas para preparar a los chef de cocina, como las que hay en la ciudad de México y que van logrando cierto prestigio, sobre todo, porque sabemos que es otra de las ventajas en términos de nuestras latitudes, pues el peine de la calidad de la comida mexicana —que han intentado registrarla en la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad—, es uno de los más floridos y variados que puede uno encontrar si lo comparamos con otros países, pues va desde la comida yucateca, hasta la sencilla del norte, pero con mucha proteína.

sábado, 3 de enero de 2009

Puras buenas noticias

El Informador, jueves 1 de enero, 2009.

Es imposible contener el deseo de hacer una lista de propósitos a principio de cada año nuevo, propósitos que van desde ese de hora sí voy a dejar de fumar, a que por fin haya paz en el Medio Oriente —algo imposible de lograr—, o que se acabe la corrupción —imposible también en estas y otras latitudes.

Poco de esto se cumple a los pocos días de iniciado el amenazador 2009, año en el que las estructuras empresariales que vivían de crédito y el sector financiero, han sido sacudidas por la hecatombe y tendrán que ajustarse a una nueva realidad que nos hacen recordar el temblor del 85 en la Ciudad de México que provocó un cambio de vida y una estampida a provincia.
Pero como es año nuevo, creemos firmemente que los propósitos se van a cumplir. Entre ellos hay uno que tiene que ver con las noticias en los medios, pues tal como somos testigos, ahora sólo están salpicadas de sangre —como si el papel sólo sirviera para envolver la carne de la carnicería.

Se ha impuesto la moda y hay competencia —sangrienta—, para ver quién le pone más salsa a sus tacos, tanto, que acuden al morbo destrampado y compiten para ver quién publica la más mala de las noticias.

Un amigo proponía sugerirle a la prensa que, así como la semana tiene un día de descanso —como en la Creación—, por qué dedicar un día a la semana para dar puras buenas noticias: nada de crisis, ni de asesinatos, ni vendettas, ni accidentes, ni antimilagros —como los peregrinos rumbo a la Guadalupana que mueren aplastados en su intento—, ni los malos pronósticos de la economía o el incremento de la deuda externa y el posible aumento en la inflación, en fin nada de todo ese sinnúmero de malas, negras y oscuras noticias que empañan la visión de la vida.

Por eso proponemos que un día, —el domingo estar acordes con las costumbres—, lo dediquen a dar puras buenas noticias, por ejemplo: que este año habrá más de medio millón de créditos hipotecarios para que la gente compre su casa de interés social o que habrá créditos para las desarrolladoras y sus buenas consecuencias, como son, la creación de empleos y las facilidades del Infonavit para cambiar de lugar sin detrimento del crédito.

Ilustrar la primera plana con una foto del obrero sonriendo porque por fin tiene una casa. Habría que sacarla antes que se ponga el sol y después de que sus hijos hayan reconocido su entorno.

Esa, entre cientos de otras buenas noticias: el bendito clima que tenemos; las inversión nacional o extranjera; la idea de crear granjas-escuelas; el arte, el teatro y la cultura que siempre son buenas noticias o el cambio de cultivo —y no los subsidios de nunca acabar— que puedan mejorar el nivel de vida; la integración de las tecnologías para un mundo sustentable, en fin, tantas que hay, que ya se me acabó el espacio.

Esto es el capitalismo

El Informador, martes 30 de diciembre, 2008.

Esta no es la crisis final del capitalismo; esto es el capitalismo: desordenado e imperfecto, creador de un enorme bienestar y riqueza que, de vez en cuando, se tropieza ya sea porque tomó un ritmo demasiado rápido y vertiginoso o porque temporalmente equivocó el camino. Este es el capitalismo que cae, se golpea y retrocede temporalmente. Lame sus heridas, mientras se prepara para volver a ponerse en movimiento con una enorme fuerza creativa y con su eficiencia, escribió Sebastián Edwards (1953-) sobre «El colapso anunciado», en un artículo que se publicó en Letras Libres de diciembre.

Tal vez por su claridad y porque lo conozco desde 1990, cuando lo invité como el orador principal en el primer aniversario del periódico El Economista y luego, estuve en Los Ángeles con este exitoso maestro de economía en la UCLA quien, desde que lo conocí, ha estado escribiendo y comentando y criticando a los sistemas de gobierno y a las políticas económicas de Latinoamérica.

Desde la óptica de la academia y del Banco Mundial, donde fue economista en jefe para América Latina y el Caribe, ha podido conocer a cada uno de estos gobiernos en el tiempo, de cerca y de lejos. Ahora en ese artículo explora los efectos de la crisis en esta región del sur de América.

En esta lectura aprendí cuáles son las dos claves para el desarrollo dentro del capitalismo: la eficiencia —que tal como lo dice Marlow en El corazón de las tinieblas, la novela de Joseph Conrad: lo que nos salva es la eficiencia, la devoción por la eficiencia, sí, ya el novelista había observado estas variables mientras penetraba al corazón de África y pasaba por sus tinieblas para anotar todo lo que veía.

Es la eficiencia y el progreso social bien aplicado, tal como lo ha hecho Chile, diversificando sus exportaciones, con un sistema financiero sólido y sus recursos invertidos en monedas duras, con buenas políticas sociales y varios programas en contra de la pobreza durante estos gobiernos democráticos —de una izquierda pragmática, no demagógica— que le aseguran que la crisis va a tener un efecto menos devastador que en el resto de América Latina.

Sebastián Edwards escribió una novela que, como las historias de Conrad el navegante, trata sobre sus paseos por el corazón de estos países que, sistemática y periódicamente caían en una crisis profunda para ser curados por falsas promesas, más que con realidades, como la de buscar ser más eficientes, hasta desarrollar una devoción para lograrla.

Ahora, confirma que habrá una mayor regulación en el mercado financiero —que tanta falta hacía—, pero no se verán impuestos excesivos, ni trabas para la inversión real para que los emprendedores sigan adelante con nuevos Silicon Valley’s donde van a desarrollar nuevas tecnologías que puedan enfrentar los desafíos del medio ambiente y del consumo de energía.

En 1939 Schumpeter predijo que el capitalismo producía una destrucción creativa y que, cada veinte años, se produciría una crisis profunda: la última fue en 1987.