miércoles, 28 de octubre de 2009

Dos amores tengo sin culpa alguna

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 30 de octubre, 2009.

Ilustración: Lisa (Laura Linnay) y Rafe (Antonio Banderas)

El amante o The Other Man es la película dirigida por Richard Eyre (1943-) y escrita por él y Bernhard Schlink (1944-), el autor del cuento original, que está recientemente en cartelera. Es una obra que nos sorprende y nos deja colgados de la torcida brocha moral, pues demuestra que sí es posible tener dos amores —al marido y al amante—, amarlos con intensidad, sin culpa, ni detrimento en sus relaciones familiares.

El guión altera la cronología de la narración y nos pasa a la reina de corazones a inicio y al cinco de bastos antes del jockey para que así nos mantengamos ocupados sopesando el debe y el haber de esa relación amorosa.

Nada que ver con las historias decimonónicas como la de Flaubert en Madame Bovary que empieza desde el principio con el niño Bovary entrando a clases en la primaria, luego como doctor y, finalmente, como el esposo y viudo de Emma, en donde los sucesos se narran en función del tiempo hasta que se les apaga la luz.

Schlink altera el orden y nos cuenta una historia reciente —aunque no nos damos cuenta— y, el resto, en retrospectiva, intercalando un suceso intermedio antes del final para mantener nuestras expectativas sopesamos la posibilidad de que una esposa ame a su marido y a su amante, desde hace años, sin que con eso se quebrante la relación matrimonial, sin detrimento en la vivencia de sus aventuras, ni que se resienta tanto el amor que ofrece como el que recibe de sus dos amores, planteándonos las dudas con las que vivimos durante y las que vamos a vivir después de la película.

Dos amores tengo, escribió el Bardo, haciendo alusión a una situación parecida, pero diferente a la que vive Peter (Liam Neeson, 1952), quien se aprovecha de la ausencia de Lisa (Laura Linnay, 1964) su esposa para invadir su privacidad, leyendo sus correos y abriendo el archivo Love —con todo y password— para asombrarse cuando la ve feliz de la vida con su amante, los dos semidesnudos, violando así el espacio íntimo y los principios básicos de la vida privada, como esa de los sueños. Por supuesto que enloquece al saber que tenía un amante desde hace años, un tal Ralph o Rafe, como le dicen por ser español (Antonio Banderas, 1960), a quien Peter decide conocer, enfrentar y, de ser posible, matar en la ciudad de Milán donde él vive y ella fabrica sus zapatos de moda.

Trata de entender cuál fue la razón, si es que existe la razón en el amor y trata de aceptar qué poco la conocía o que poco le dejó ver la vida que llevaba entre sus dos amores sin que la relación se resintiera alguna vez, ni la moral se desplomara, ni sufriera la familia, ni hubiese grietas en la pared, sino que, tal parece, complementó su vida amorosa y sexual, sin detrimento alguno para él o para Abigalil (Romola Garai, 1982), la hija que ya es una joven amorosa, libre e independiente.

Nadie percibió que Lisa tuviese dos amores y viviera en perfecto equilibrio y, nosotros, los espectadores de esta historia, nos sorprendemos la noche que Lisa le hace unos comentarios a su marido como que no vienen a cuento, diciéndole que si algún día se acabara el amor, ella se iría sin llevarse nada, sólo lo que trajera puesto y esta confesión, que no entendemos en el momento, después se acomoda como se acomodan las calabazas cuiando arranca la troca.

Peter es un ejecutivo inglés, experto en software y Rafe, un español elegante, chaparrito pero guapo el condenado, que usa zapatos Gucci y que, más bien, resulta una caja de sorpresas o de Pandora, como ese regalo que nos mandaron los dioses, para desgracia de todos los hombres.

Bien estructurada, con un reparto de primera, disfrutamos de este rompecabezas que finalmente toma forma y nos deja clavada la duda sobre la posibilidad de que una mujer sea feliz y viva sin culpa sus dos amores.

La Catrina

El Informador, jueves 29 de octubre, 2009.

(Ilustración: La Catrina de Posadas)
Se acerca el día de muertos cuando la gente va a visitar los cementerios, limpia las tumbas de sus familiares, pone sus zempasúchitles y dejan algo de comida para los difuntos, mientras recuerdan la parte buena de sus muertitos, mientras los niños, que nada saben de la muerte pero que la intuyen, corren de un lado pare el otro entre los pasillos del cementerio, atascados ese día por tantas visitas.

Sólo recuerdo haber estado dos veces: la primera vez, hecho un mar de lágrimas, fue en 1974 en el Panteón de Mezquitán, donde fuimos a enterrar a mi padre, no me acuerdo en qué lugar precisamente, creo que fue donde pudimos conseguir su lugar, al lado de un mezquite en cuyas ramas me sostenía. La segunda vez fue cuando murió mi madre en 1990, ese fue en otro cementerio, uno que estaba a la salida de la carretera de Tequila. Ahora, inhumada, sus cenizas están bien cuidadas.

Nunca más he vuelto como vuelven la familia completa tan campante, año tras año, hasta abarrotar los cementerios y llevar a cabo, de alguna forma ese rito que nos viene desde la prehistoria, como las Coéforas que fueron a libar con Electra sobre el túmulo de Agamenón y que el vino derramado penetrara en la tierra al sediento difunto.

Recordar la muerte y bromear con La Catrina es el juego que jugamos en México, en donde hay pueblos donde esta celebración tiene más sustancia que en las metrópolis, como sabemos que sucede en Pátzcuaro, en donde se ha convertido en toda una atracción turística: los poblados de la ribera de ese lago y sus islotes son, por excelencia, los lugares donde año con año celebran su fiesta de muertos. Aunque los ritos cambian así como la manera como lo celebran, esta se iniciaba el día 31 de octubre con la cacería de patos —ahora los patos están en peligro de extinción dentro de su hábitat lacustre—, luego, preparaban sus platillos que llevaban como ofrenda.

Un día después, se coloca el altar de los angelitos —para los niños muertos— y el día 2 de noviembre se llevan a cabo las celebraciones de los difuntos adultos, mientras los vivos beben a la salud de sus ausentes y, de pasada, liberan la angustia que produce la muerte o la culpa que sienten al recordar a los difuntos que ya han pasado a mejor vida, desapareciendo mágicamente sus defectos para que sólo queden sus buenos recuerdos, sin que nadie quiera recordar cómo los hicieron sufrir en vida, mucho menos, la avaricia o la brutalidad con la que convirtieron la vida en un infierno.

Cada año celebran el día de muertos y no sabemos si los vivos lo celebran para confirmar que efectivamente los difuntos siguen enterrados o para verse en ese espejo por un día y confirmar que así como los vemos, nos verán, como decimos botella en mano, mientras La Catrina nos seduce con su sonrisa desdentada bien pasada la noche.

martes, 27 de octubre de 2009

350 partes de bióxido por millón

El Informador, martes 27 de octubre, 2009.
Durante toda la historia de la humanidad —hasta hace 200 años más o menos—, la atmósfera contenía 275 partes de dióxido de carbono por millón, es decir, que esa era la proporción del número de moléculas de dióxido de carbono en relación con otras moléculas que tiene la atmósfera. Esas 275 partes de bióxido son útiles, pues sin ellas y sin las otras moléculas de gases, se produce el efecto invernadero que permite concentran el calor en la atmósfera para que la Tierra no sea tan fría. Pero el límite, según los científicos de la NASA, es de 350 partes de bióxido de carbono por millón (ppm) y, por desgracia, ahora la han medido y sabemos que existen 387 ppm, sin poder retener el sobrecalentamiento del planeta y sus caóticos efectos.

Los Estados Unidos parecen no estar listos para comprometerse oficialmente y reducir la emisión del bióxido. Cuando David Leterman entrevistó a Barack Obama, éste propuso una solución para los desempleados : si estos se entrenaran y pudieran dedicarse a convertir los millones de hogares que tenemos en este país y las convirtieran el uso de una energía en una más limpia (“a clear energy”), además de mejorar el ambiente, habría trabajo para todos.

R. K. Pachauri, Premio Nobel y Presidente del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático en la ONU (PICC) a cargo de la próxima conferencia en diciembre en Copenhagen, señaló que se debe producir un acuerdo multilateral que aborde este problema urgente para que todo el mundo se movilice frente al cambio climático que ya es una realidad inequívoca, más allá de cualquier duda científica.

Este año en Viena se brincaron el otoño y el invierno entró de golpe y porrazo y en el mundo, los expertos registran mayores niveles de lluvias en el hemisferio Norte y menores en las regiones tropicales y la impresión que tenemos es que cada vez hay más lluvias extremas y que éstas se han generalizado, así como, que cada vez hace más calor, hay más inundaciones y, en otras latitudes, las sequías aumentan y la región ártica se calienta a un ritmo tres veces mayor que el resto del planeta.

Es un problema global y hace falta que se resuelva como un todo y que adoptemos medidas específicas —todos y cada uno de nosotros— para contribuir a la disminución de las emisiones de bióxido de carbono para que ojalá se estabilice en 350 o en 275 partes por millón para tener el efecto invernadero que necesitamos.

En México deberíamos usar energía más limpia usando racionalmente la energía eléctrica, usar calefacción solar y consumir menos agua. En diciembre Barack Obama recibirá el Premio Nobel de la Paz dos días antes de la reunión en Copenhagen y no se sabe si asistirá a la Conferencia, pues no ha logrado el apoyo de las fuerzas económicas y políticas para comprometerse al cambio. Por lo pronto, ha hecho una propuesta “informal” en donde intenta incrementar el empleo y usar una energía más limpia.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Los planetas y su mitología en la suite de Holst

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 23 de octubre, 2009.

Marte es el primero de los siete movimientos de la suite Los planetas, opus 32 de Gustav Holst (1874-1934) que este fin de semana interpretará la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) en la sala Nezahualcóyotl, bajo la dirección de Alun Francis. Es una obra conocida porque ha sido utilizada como tema musical en esas películas de ciencia ficción donde Holst logró trasmitir, más que otra cosa, la mitología detrás de esos vagabundos celestes.

Holst compuso esta suite orquestal durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y con razón, empieza describiendo al dios de la guerra, en una bitonalidad donde se enfrentan brutalmente —como en la guerra los imperios—, varios acordes que no están relacionados entre sí tonalmente hablando.

¡Ah, quien tuviera una musa de fuego para poder ascender al más radiante universo de la invención! ¡Un reino por escenario, príncipes por actores y monarcas que contemplen estas brutales escenas! Entonces, veríamos aparecer al príncipe Hal como es, con su porte de Marte y, atados a sus pies como perros, el hambre, la guerra y el fuego, listos para ser contratados, como señala el Prólogo al subir la cortina de Enrique V de Shakespeare, describiendo a este dios de la guerra con el hambre, la guerra y el fuego, atados a sus pies, como resultan ser la Guerra que vivió Holst a principio del siglo XX.

Pero resulta que Marte es también es el dios de la juventud y de la primavera (marzo en su honor) y que era un dios que guiaba a los sabinos que emigraban para fundar otras ciudades en la bota itálica.

También se le cantaban sus bodas con Venus —como resulta en el segundo movimiento de esta obra—, un matrimonio con la diosa del amor y de la paz, como dice Lucrecio en De Naturaleza: Venus, engendradora del pueblo romano, placer de hombres y dioses: debajo de la bóveda celeste, por donde giran los astros resbalando, has poblado el mar que soporta a las naves, y has fecundado las tierras fructíferas; para que todo animal sea concebido y, a la lumbre del sol, abran sus ojos... prendidos del hechizo de tus gracias diosa, mueren los seres por seguirte a donde quieres conducirlos... con tal que las especies se propaguen.

Mercurio —el Hermes griego— mensajero alado, corre-ve-y-dile del Olimpo, Holst lo coloca en un tercer movimiento bitonal pero, a diferencia del anterior, ahora lo expresa de manera hábil y ligera, como son los mensajeros, de tal manera que nos de la sensación de estar en movimiento continuo aunque se mantenga la misma tonalidad. Como mensajero de Júpiter es cómplice de sus aventuras amorosas, elegantemente vestido con sombrero de ala ancha, unas sandalias aladas y una bolsa, símbolo de las ganancias de los comerciantes a quien protege.

Júpiter —el Zeus de Atenas—, junto con Mercurio, los podemos considerar parte del scherzo o broma —como quiere decir en italiano—, indicando a los músicos cómo debe tocarse ese cuarto movimiento: de manera juguetona, como imaginamos a este dios de los dioses, tratando de escapar siempre de los celos de su mujer, disfrazándose, entre otros, de cisne, con tal de hacer el amor con Leda para que luego de a luz a la bella Helena: ¿Es este el rostro que dio impulso a los mil navíos y puso fuego a las altas torres de Troya? ¡Dulce Helena, dame con un beso la inmortalidad! —como le pedía Fausto en la obra de Marlowe.

Holst gira por el espacio musical y Saturno lo describe con un carácter serio, circunspecto y triste, como se imaginaba que era ese planeta. Para terminar, describe a Neptuno y para eso utiliza un coro femenino lejos, detrás el escenario en una habitación contigua, cuya puerta debe quedar abierta hasta que termine el movimiento hasta que todo quede en silencio, como resulta estar el espacio sideral.

Camacho reorganiza a la izquierda

El Informador, jueves 22 de octubre, 2009.

(Foto: Carlos Payán, Héctor Vasconcelos y Manuel Camacho Solís)
Manuel Camacho Solís, aquel político que en tiempos de Salinas fue el Regente de la Ciudad de México que supo estructurar los flujos millonarios que entraban sin registro a sus arcas constante y sonante proveniente de las cuotas especiales a los informales, es el mismo que en 1994 cuando creía iba ser ungido por el dedo divino de Salinas como su sucesor, quedó decepcionado de la vida política en el PRI hasta que logró pasarse al PRD y convertirse en asesor de AMLO en su campaña para el DF y, luego, en su carrera como candidato de ese partido para la Presidencia de la República, bueno, pues este mismo experto en teoría del juego, es ahora quien diseña el nuevo programa para la izquierda que busca aumentar su influencia en las próximas elecciones, con la mira puesta en el 2012.

La estrategia ha sido apuntalada por Marcelo Ebrard, responsable del enclave perredista de la ciudad de México que, junto con el PT y el partido de Convergencia pretenden sumar votos, crear una nueva imagen y competir con los dos gigantes: el PRI que avanza en las encuestas y en la realidad conforme pasa el tiempo y el PAN que ha perdido las oportunidades que el poder les ha dado desde antes del 2000, cuando Fox fue huésped de Los Pinos, el mismo partido donde varios gobernadores han demostrado una incapacidad tal para gobernar que han provocado que la alternancia sea pendular, sobre todo para los votantes no partidistas que se mueven de un lado al otro.

Camacho Solís vuelve a la carga con un plan que implica hacer a un lado a López Obrador, como desde hace tiempo algunos viejos miembros del PRD vienen negociando con él, tratando de que siga siendo un líder moral de la oposición, que combate y señala los errores del partido en el poder, como vigía de los derechos de la clase media baja y de la base de la pirámide, pero que no pretenda volver a ser candidato a la presidencia sino que actué como lo viene haciendo —a favor de la izquierda— extendiendo esa red que ha creado, señalando las metidas de pata, como lo hace, sin propuesta ni solución alguna, mucho menos con planes congruentes, sino simplemente rechazando lo que propongan hacer o reformar, sobre todo si viene del gobierno en el poder, pero que deje a otros políticos, como por ejemplo, a Marcelo Ebrard, para sean ellos los que contiendan en el 2012 como candidatos de una nueva izquierda unida con propósitos más claros.

Así que, la posibilidad de apoyar las ideas que tengan patas y negociar con la actual legislatura en aquellas modestas reformas que mejoren el futuro a largo plazo, queda en manos del PRI y del PAN, sin que los miembros de la izquierda participen. Siguen demostrando su necedad sin saber que son la ocasión de lo mismo que acusan a los demás, como lo sugería Sor Juana.

Los monopolios y otras calamidades

El Informador, martes 20 de octubre, 2009.
Las reformas necesarias para aprovechar mejor lo que tenemos, el histórico fracaso de los monopolios estatales, la lucha por el poder, el análisis racional o eso que nunca se encuentra en el diccionario político, el deseo de mejorar los servicios, los compromisos políticos, todo esto y más, provocaron que la semana pasada se liquidara a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro que, por ser el proveedor de energía principalmente de la ciudad de México, puede ser que en Guadalajara estén ajenos a esta calamidad de la que somos víctimas en la ciudad de México.

No son sólo los apagones constantes —antes en y después del tiempo de aguas—, los que suceden al día sin razón alguna, hasta que uno de ellos logró descomponer todo lo que estaba conectado: TV, non-break y el gigante de la refrigeración tres aparatos que hubo que reponer sin poder chistar, ni demandar al monopolio como causante de los desperfectos, sino todo lo contrario.

La prepotencia de ese monopolio y su desorden administrativo resultaba en cuantas bimestrales que de pronto eran cinco veces mayor que el anterior y, con los recibos en mano, había que pasar la prueba kafkiana de perder la mañana sin poder lograr nada, por supuesto en colas interminables como la que había en una de las oficinas de esa compañía en donde, finalmente, nos amenazaron con ir a checar los contadores y si estaban bien, nos cobraría mil quinientos pesos por haber ido y si estaban mal, vaya usted a saber lo que harían. Nunca lo hicieron y recibimos recibos tachados y modificados a mano por una cantidad menor.

Hostigados por la prepotencia de los monopolios, ineficientes por definición, da gusto observar cómo el gobierno federal los liquida para integrarlos a la CFE y de esta manera acabar con la corrupción, decadencia, falta de actitud de servicio y abuso desmedido.

Como es sabido, el análisis objetivo no se conoce en la política, las fuerzas vivas y el protagonismo de ya saben quien, propusieron marchar por las calles porque la Cia. no se apaga, defendiendo esos territorios del abuso y del exceso de confianza, como si fueran intocables, que no sólo toman, sino arrebatan lo que pueden sin importarles la ineficiencia ni el subsidio millonario, al tiempo que se enriquecen sus líderes y se sigue aplicando el vale-madrismo por el servicio como botones de muestra de una de esas empresas que por más que hacemos, sigue agobiando.

La decisión fue oportuna —sabadazo— para acabar con el corporativismo que durante setenta años recibió privilegios otorgados por los políticos de esa empresa tenía para el 2010 un presupuesto de $117 mil millones de pesos, de los cuales el 91.5% son para gasto corriente, sin importarles un demonio las pérdidas de hasta el 30% por los diablitos que permiten que existan sin control alguno y todo esto, en contraste con una CFE que no requiere subsidio alguno.

Un estira y afloja de las fuerzas políticas con vista a corregir una de nuestras fallas históricas.

jueves, 15 de octubre de 2009

En Guanajuato, de todo para todos

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 16 de octubre, 2009.

(Ilustración: Danièle Desnoyers y su obra Là où je vis)

Qué difícil debe ser programar el Festival Cervantino que año con año se lleva a cabo en la ciudad de Guanajuato no sólo por las diferencias entre los potenciales públicos, sino por los lugares disponibles y las diferentes expresiones artísticas que entran dentro de un presupuesto apretado que trata de satisfacer el gusto y la demanda de un público que está representado en casi toda la escala cultural y que va de lo popular y frívolo, pasando por las expresiones callejeras y el arte alternativo —cada vez más atractivo—, pasando por esos eventos más sofisticados o de vanguardia en lo musical, la danza o artes escénicas. (Ver: www.festivalcervantino.gob.mx)

A partir del pasado miércoles 14, cuando se inauguró el Festival, hasta el domingo 1º de noviembre, durante dos semanas y media, habrá actividad de todo tipo y para todos los gustos. Sin duda, se sufre por las noches con los jóvenes que toman los callejones como si fuese el patio de sus cantinas, sin considerar a los demás que desean descansar, como si durante el festival estuviese prohibido hacerlo o fuese sólo para los rucos. A este Festival lo han subtitulado “Galileo y el Telescopio 400 años” y han invitado a Québec como región cultural y a Zacatecas como Estado.

Como muestra, podemos ver lo que sucederá mañana sábado: por un lado, estará el Théâtre Sans Fil en la Explanada de la Alhóndiga, en donde Andrè Viens nos muestra cómo se mueven unas figuras fantásticas con la música de Ravel.

Ese mismo día, a las 12:00 estará en la Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera el grupo de jazz Euterpe, interpretando su música de fusión que explora nuevas formas de expresión. Al mismo tiempo, justo para otra audiencia, en el Mercado de Guanajuato estarán los Jaraneros de Nochistlán tocando esos jarabes tan alegres, con su letra ingeniosa y plena de doble sentido.

Por la tarde, La Troppa, una compañía de teatro chilena, ofrecerá un espectáculo hecho con el rigor intelectual que se requiere hasta que encontró su propio lenguaje dentro del ámbito de la excelencia con la obra Sin sangre, basada en esas historias de venganza como las que escribió Alessandro Baricco, donde podremos ver si es posible que la belleza triunfe sobre el horror del crimen, con un montaje en forma de trilogía “para explorar y sumergirse en los tres planos de mayor trascendencia en la vida humana” donde se indaga el lado oscuro del hombre en medio del dolor, la violencia y el deseo de vengarse.

También por la tarde, seguirá palpitando el Cervantino con una presión más alta con Danièle Desnoyers y su obra Là où je vis que, aunque parece una coreografía para atletas, no lo es y la historia viene desde 1989 cuando fundó su compañía Le Carré de Lombes y cuando parecía que había inaugurado una antesala del vértigo, sobre todo, por la idea que tenía de mostrar una danza multidisciplinaria que al mismo tiempo era intimista, convirtiendo el espacio alternativo en una especie de arquitectura para la danza en donde los bailarines son parte de ese juego plástico que dibuja, manipula y subraya todo lo que expresas como parte del lenguaje coreográfico. Por eso, dos décadas después Danièle Desnoyers sigue siendo una gran artista que ha sido capaz de renovar el lenguaje escénico con esa interacción, nunca antes realizada, entre la danza, la música y las artes visuales.

Por la noche se presenta en el Teatro María Grever El otro Einstein de Andrés Roemer, una obra en donde hablan las dos mujeres “formales” de Albert Einstein y su secretaria particular para ventilar sus relaciones y configurar —o más bien, desfigurar— al físico genial, construyéndolo y destruyéndolo ofreciéndonos la parte oscura de un hombre tan difícil de iluminar.

Es un Festival de contrastes, que va de las marchas zacatecanas, pasando por el arte alternativo hasta llegar a la vanguardia del teatro, danza y música.

Heredero de otro Nobel

El Informador, jueves 15 de octubre, 2009.
Este año, el comité que otorga los premios Nobel de la Paz ha sido criticado por haber decidido dárselo a Barack Obama por sus “esfuerzos extraordinarios en fortalecer los procesos diplomáticos internacionales y la cooperación entre las personas.”
Por ser Obama el primer presidente de color que ocupa la Casa Blanca lo asocio, como si tuviese algo que ver, con ese otro premio Nobel de la Paz de aquel hombre que vivió y murió soñando que en ese país hubiese igualdad, tal como parece que lo han logrado en la persona de Obama.

Martin Luther King recibió el premio en 1964, cuatro años antes de que lo mataran por dedicarse a promover el fin de la segregación y discriminación racial a través de medios no violentos. Este hombre decía que tenía un sueño arraigado a la vida de los americanos, un sueño basado en esa verdad que conocemos donde todos los hombres son iguales: “hoy tengo un sueño —decía— sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de los esclavos, se podrán sentar juntos en la mesa de la hermandad... Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad... ¡Hoy tengo un sueño!”

Cincuenta y cinco años después cuando vemos al presidente Obama sentado en la Casa Blanca, pienso que ese sueño se ha hecho una realidad, y que este hombre es el responsable de negociar el desarme nuclear y “que ha logrado captar la atención mundial y le ha dado esperanzas al hombre para un mejor futuro. Su diplomacia está fundada en los conceptos que están basados en sus valores y actitudes que comparten con la mayoría de la población” —como justifica la comisión del Premio Nobel de la Paz.

Las bases para otorgarlo están establecidas en el testamento de Alfred Nobel, donde dice lo siguiente: el premio “será otorgando a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz".

Será entregado en la ciudad de Oslo, la capital de Noruega, a diferencia de los otros premios Nobel de Economía, Literatura, Medicina, Física y Química, cuya ceremonia es en Estocolmo, Suecia, tal como recibió Octavio Paz en 1990 el premio de Literatura.

El Nobel de la Paz lo han recibido 95 personas y 20 organizaciones desde 1901, entre ellos, la Cruz Roja internacional en tres ocasiones, (1917, 1944 y 1963); la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, en 1954 y 1981. En 1952 fue para el médico Albert Schweitzer, quien dio su vida en África.

Ahora es Barack Obama quien lo recibirá como digno heredero de ese otro premio Nobel de la Paz, como fue Martin Luther King.

La ópera platónica

El Informador, martes 13 de octubre, 2009.

Desde hace un año que disfrutamos en la ciudad de México de la transmisión en vivo de la ópera del Metropolitan Opera House (MET) de Nueva York, que se proyecta en alta definición (HD) en la pantalla del Auditorio Nacional en donde, para nuestra sorpresa, asisten más de tres mil almas felices los sábados a las 12:00 horas para disfrutar de estas obras como si estuviéramos en NYC. Siempre me preguntaba por qué no se transmite en Guadalajara.

Pero ahora que recién me entero que ya las están transmitiendo en el Teatro Diana, les prometo que me dio tanto gusto saber que tienen la oportunidad de ver estas obras que, en su temporada, pasan en directo esas producciones millonarias que, prácticamente, ningún otro país —por lo menos en América— podría costear, obras que cuentan con un reparto de los mejores, con voces de los circuitos operísticos de primer nivel, con las mejores escenografías y los mejores vestuarios posibles.
Platón tenía razón cuando explicó su “mito de la caverna” en donde aclaraba que la especie humana sólo es capaz de conocer la realidad a través de las sombras que se proyectan en la pared de esa cueva donde las vemos sentados —sin poder movernos— pero que, la realidad-real, se encuentra en otro mundo, en ese que él le llamó “el mundo de las ideas.”

El sábado pasado pudieron comprobar los ochocientos tapatíos que asistieron al Diana, como los tres mil chilangos en el Auditorio que esa teoría es una realidad, pues bien que vimos esas sombras —perfectas—, moviéndose, hablando, actuando y cantando, mientras que en Guadalajara estaban sentados en la cueva del Diana donde se proyectaba en la gran pantalla de alta definición y con un sonido perfecto, el “mundo de las ideas” que, en este caso, sabemos está localizado en el MET de la ciudad de Nueva York, para que, desde nuestro asiento, pudiéramos también entrar trasbambalinas —como buenos voyeurs— antes de brincar al escenario donde se representó la versión moderna de Tosca, una versión tan criticada por el New York Times, sobre todo por aquellos que no aceptan las versiones vanguardistas que intentan contextualizar estas obras en un ámbito moderno.

Qué gusto saber que en Guadalajara ya tienen esta oportunidad para cultivar un poco ese jardín porque, sin duda, las óperas del MET son como un ramo de flores que podremos cultivar en nuestro jardín, el más bello del mundo, adornado con estas producciones.

Ahora estas óperas platónicas las podrán disfrutar en el Diana, en esa «morada subterránea», y ver a la rusa Olga Borodina o a la famosa joven Elina Garanca, la consentida del momento quien desde ese otro mundo de las ideas —y las artes— la vemos cómo canta y actúa para nuestro placer.

Como aseguraba Mario Vargas Llosa que las artes nos enriquecen la vida y la intensifican, sensibilizándola de manera profunda y transportándonos a unos niveles de comprensión que, además de hacernos gozar, nos vuelve más lúcidos respecto a las imperfecciones de las que estamos rodeados.

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Quieres que te lo cuente otra vez?

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 9 de octubre, 2009.


(Teatro El Globo en Londres)
Las obras de teatro se escriben para verlas en escena y viéndolas, deberíamos de quedar satisfechos como sucede con las obras superficiales, pero resulta que las buenas obras —como las treinta y siete de Shakespeare (1564-1616)— que tiene citas y metáforas por todos lados, como Macbeth cuando nos dice que:

La vida nos es más que una sombra que pasa
un pobre actor que se pavonea y gesticula
una hora en el escenario
y después no se le oye más;
es un cuento contado por un idiota,
pleno de sonido y furia
que nada significan
.

Obras que deben estar al lado de la Vida es Sueño de Calderón de la Barca (1600-1681) o Semíramis, la hija del aire que vimos hace años y todavía no se nos olvida porque la tenemos a la mano o Las tres hermanas de Chejov (1860-1904) que tanto nos ha conmovido —aterrados— al reconocer ese drama en nuestra casa, con mi madre obsesionada por su Moscú —la ciudad de México— sin poder aceptar el cambio a Guadalajara; o las comedias y enredos del Enfermo imaginario de Moliere o, para empezar por el principio, de las tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides, el origen del teatro en Occidente.

Bueno, pues son esas y muchas otras más las que nos han llegado al fondo del alma —como el Peer Gynt de Ibsen—, que debemos tenerlas cerca para volver a leerlas con calma y que nos las cuenten otra vez.

Asombrados de la belleza de los parlamentos, soliloquios o monólogos —poemas de primer nivel—, o de las metáforas y sus personajes en medio de la acción, hombres y mujeres que adquieren vida propia, para que volvamos a ellas, a través del libro, cuantas veces queramos y recordar lo que dijeron en aquel momento o para intentar descubrir si Cleopatra traicionó o no a Antonio en la última batalla naval contra César Octavio frente a las costas de la antigua Alejandría o por qué Otelo no pudo darse cuenta a tiempo del manejo —genial— que hace Yago, gracias a que este villano intuye los complejos que alimentan esos celos del Moro, enloquecedores hasta que destruye todo lo que más quiere o, regresar y releer, frase por frase, lo que dice Ivanov —tan necio como nosotros, a veces—, incapacitado de disfrutar la vida que corre como el agua entre su manos o, todavía mejor, con el corazón apachurrado, sólo escuchar los hachazos que están dando los nuevos dueños del Jardín de los cerezos.

Para surtirnos de esos libros de teatro que tanta falta nos hacen, podemos ir este fin de semana a recorrer los estantes de la Feria del Libro de Teatro —entre ellos, los Libros de Godoy o Paso del Gato—, en el Centro Cultural del Bosque, donde, seguramente, vamos a encontrar el libro que andábamos buscando, pero no nos atrevíamos a tenerlo.

Tiene razón Mario Vargas Llosa cuando escribió, después de haber ido a ver en Londres El año del pensamiento mágico con Vanesa Redgrave, la importancia del (buen) teatro como experiencia o como espejo para vernos de cerca: probablemente ninguna otra experiencia artística tenga un efecto tan poderoso sobre el ánimo y la conciencia como una buena representación teatral. Porque éste es el mejor simulacro que existe de la vida, el que más se le parece, pues está hecho de seres de carne y hueso que, por el tiempo que dura esa otra vida que transcurre en el escenario, viven de verdad aquello que hacen y dicen, y lo viven, si tienen el talento y la destreza debidas, de una manera que nos fuerza a nosotros, los espectadores, a vivirlo con ellos, saliendo de nosotros mismos, para ser otros, también mágicamente, que es la mejor manera que se ha inventado para vernos mejor y saber cómo somos. Gracias Vanesa.

Novelas para los turistas

El Informador, jueves 8 de octubre, 2009.

(Ilustración: Amos Oz, periodista y escritor nacido en Jerusalén)

No cabe la menor duda que en tiempos de crisis lo mejor es hacer todo lo posible por promover el turismo, tal como lo han hecho en Jalisco con el programa de “Viva México” con esos grandes espectáculos al aire libre en Vallarta y en Guadalajara o a más profundidad con estrategias de mediano y largo plazo, como la de haber logrado que Guadalajara fuera la sede de la Convención Anual de los Escritores de Turismo de la Sociedad Americana (SATW), unos trescientos escritores que van a estar este fin de semana en la Perla Tapatía gracias al liderazgo de Aurelio López Rocha, el Secretario de Turismo.

Ahora, los escritores de viajes, podrán acercarse y observar lo que puede haber en Jalisco y conocer mejor a su gente para tener todo esto en la mente cuando escriban, algún día, sobre esta región promoviendo así el turismo que sigue siendo una fuente importante de empleos y divisas.

En las revistas de viajes que he visto recientemente, me di cuenta que sólo mencionan los edificios, plazas, palacios, ruinas, así como la comida y la bebida, los “spas” disponibles, pero, en ninguna de ellas, pude leer algo que estuviese relacionado con la gente de esos lugares que, muchas veces, hacen toda la diferencia. Sin duda, la gente en Guadalajara es uno de sus activos más valiosos.

Por eso estoy de acuerdo con Amos Oz en lo que dijo en su discurso cuando recibió el Príncipe de Asturias en el 2007, donde propone que los turistas lean novelas de los países que visitan: si no eres más que un turista, quizá tengas ocasión de detenerte en una calle, observar una vieja casa del barrio antiguo de la ciudad y ver a una mujer asomada a la ventana. Luego te darás la vuelta y seguirás tu camino. Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza. Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños.

Se antoja que hubieran leído El llano en llamas de Juan Rulfo —en inglés, The Burning Plane and other stories—, como es el cuento de “Luvina” en donde dice que en ese pueblo, sólo quedan los puros viejos y las mujeres solas, o con un marido que anda donde sólo Dios sabe dónde... Vienen de vez en cuando como las tormentas de que le hablaba; se oye un murmullo en todo el pueblo cuando regresan y uno como gruñido cuando se van... Dejan el costal de bastimento para los viejo y plantan otro hijo en el vientre de sus mujeres, y ya nadie vuelve a saber de ellos sino al año siguiente, y a veces nunca, y conocer San Gabriel a través de este cristal.

Lula, el Pelé de la política

El Informador, martes 6 de octubre, 2009.

(Fotografía: Luiz Inacio Lula da Silva, 2009)

Fue impresionante ver al presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva hecho un mar de lágrimas frente a las cámaras de TV cuando conoció el resultado a favor de Río de Janeiro como organizador de las Olimpíadas del 2016. Mucho se habla de la suerte de este político, pero más que suerte es el liderazgo que tiene este hombre con el que, finalmente, ganó esa batalla en contra de los gigantes y con eso, pudo acercarse a su visión, inyectándole a ese país y a esa ciudad —de contrastes sociales— millones de dólares para mejorar su nivel de vida y cumplir lo prometido en su campaña, reduciendo la pobreza extrema del 35% (2001) al 24.1% (2008) y que otros cuatro millones se movieran del umbral de la pobreza para integrarse a la clase media representada por el 52% de su población.

Por eso, la imagen de los dos mitos vivientes brasileños —Pelé y Lula— bañados en lágrimas, nos obliga a hacer un breve repaso de su liderazgo que, tal parece, incluye los cuatro papeles que debe representar, cubriendo esos aspectos que, en su momento, confirman que es un buen actor y líder del siglo XXI.

En esta ocasión, Lula mostró sin pena alguna que, como le resto de la humanidad, es un hombre sensible que se atreve a mostrar sus emociones sin que eso sea en detrimento de su liderazgo sino, todo lo contrario: ahora su popularidad —en el ámbito nacional y en el extranjero— se ha incrementado, uno, por los resultados obtenidos y, dos, por su capacidad histriónica.

Esta capacidad se le conoce desde los años de campaña, cuando flotaba el aura de un liderazgo bien alimentando y desarrollando con sus logros sindicales y las tres derrotas electorales. Pero, desde que asumió la presidencia, este hombre que había crecido en la universidad de la calle con los trabajadores, ha demostrado tener el nivel que merece ese país logrando, entre otras cosas, que el ritmo de crecimiento económico aumente para pasar del 2.7% que tenían entre 1984 y 2003, al 4.6% entre 2004 y 2008, cosa que “el país más grande del mundo” y sus habitantes lo reconocen en sus bolsillos y, por eso, están más que dispuestos a agradecérselo a pesar de que quedan todavía muchas cosas por hacer.

Ha demostrado ser un líder que actúa bien sus diferentes papeles: como el estratega que ha mostrado ser eficiente; como un hombre carismático, como las curanderas, que sabe improvisar con toda naturalidad; cuando triunfa, sabe que hay que celebrar con cierta humildad y aclara “que no han vencido a Obama, sino que los del comité decidieron que Río era una mejor opción”; como buena madre ha cuidado a sus hijos, sacando algunos de ellos de la pobreza y, finalmente, ha demostrado ser un buen guerrero que ha logrado, entre otros, este nuevo éxito que beneficiará a mediano y largo plazo al país y a Río de Janeiro, para que se mejore un poco más su economía.

jueves, 1 de octubre de 2009

Satélites, como las parejas que dan de vueltas

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 2 de octubre, 2009.

La primera mención que se ha registrado en el mundo de la ficción sobre un satélite artificial en órbita dándole de vueltas a la Tierra, fue en 1869 en La luna de ladrillos de Edward Everett Hale. Ahora, hasta los niños saben lo que son estos objetos, no digamos el gran Julio Verne, maestro de la ciencia ficción quien, en el siglo XIX le daba de vueltas —¿así se dirá?— a la exploración del espacio y el lanzamiento de unas extrañas naves espaciales rumbo a la Luna, con cohetes que necesitan lograr una velocidad de 8 km/seg y que puedan desprenderse en etapas, antes de dejar flotando por el espacio a unas aladas criaturas que dan vueltas per secula seculorum.

También sabemos que hay parejas —que son como los satélites— que se la pasan dándole de vueltas a su relación creando unos extraños triángulos amoroso en donde uno de ellos le da de vueltas a ella que gira alrededor de otro que, finalmente, sólo gira alrededor de sí mismo como si fuese esta la ecuación espacial entre los seres humanos.

Con estas dos ideas en la cabeza, Alonso Ruizpalacios y Gibrán Portela armaron la estructura de una obra de teatro que titularon Satélite 2012 para ponerla en escena en el Teatro Santa Catarina de Coyoacán, dirigida por Alonso como parte del Proyecto 2012 que promueve Luis Mario Moncada y que podremos ver los domingos, hasta el 15 de noviembre, a las 18:00 horas.

Hacía tiempo que no veía una obra tan bien estructurada, limpia, original, inteligente y divertida como esta. Hacia tiempo que no veía una obra tan bien dirigida. Hacía tiempo que no veía un reparto —novedoso y genial— con Sophie Alexander-Katz, Gastón Yáñez y Pedro Izquierdo. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un escenario hecho con una video-proyección en vivo y, para terminar, hacía tiempo que no la pasaba tan bien, riéndome como debe uno hacerlo, sin trampas, ni fingimientos, entendiendo el trasfondo forrado de humor —negro, pero humor, sobre todas las cosas—, en los dos planos que trazaron y que nosotros completamos para integrar la trama: una pareja que, finalmente y con dolor, se separa, para ya no seguir dándole de vueltas a su relación agotada antes de que caiga a tierra debido a la fuerza de gravedad de esa decadencia amorosa.

Dos historias en paralelo: la de los satélites y la de los hombres que se supone recogen algunos restos del material satelital —homeless del desierto—, que nos relatan la tierna y trágica historia de Laika (la que ladra), el primer animal vivo en orbitar la Tierra a bordo del Sputnik 2, en 1957, una perrita que murió siete horas después de estar encapsulada en el espacio y hasta ahora, sigue dando de vueltas, ya sin poder asomarse a la ventanita.

Dos obras por un boleto en el Proyecto 2012: antes de Satélite 2012 vemos Catalina de Gabino Rodríguez y las Lagartijas Tiradas al Sol de Luisa Pardo, con una historia del verismo del XIX, envuelta en correos, graffiti y celulares, donde Gabino cuenta su historia de amor —con Catalina— hasta una reversión de personalidades en menos de una hora.

Después del intermedio podremos disfrutar Satélite 2012 y confirmamos la trayectoria de Alonso quien años después de estudiar en RADA de Londres, actuó como Edgar en Rey Lear —dirigida por Rodrigo Johnson, con una escenografía de Mónica Raya quien, por cierto, acaba de recibir la medalla de oro como Outstanding Scenographer en el World Stage Design 2009 en Seúl, Corea— y luego, dirigió otras obras y produjo para TV hasta llegar a escribir y dirigir esta obra tan exitosa, como lo pronosticamos ahora.

Si se animan a verla, pueden merendar en Las Lupitas de la esquina, donde ofrecen el atole más rico del universo, tal como lo promueven en la carta.

Las fiestas de dos vírgenes

El Informador, jueves 1 de octubre, 2009.

De las lunas, la de octubre es más hermosa, como la que saldrá por los cielos el día 12, cuando la virgen de Zapopan —La Generala—, regrese a su Basílica, después de haber paseado por todos los templos de Guadalajara y de haber reposado en la Catedral, unos días antes de hacer este viaje de regreso acompañada por miles de feligreses que cantan, llevan flores y rezan, aunque ya no haya dónde pernoctar.

Con el desempleo como se encuentra a estas alturas del partido, seguramente habrá muchas mujeres como una tal Ana María, que van a pedir para sus maridos como ella lo hizo para el propio: que pronto encuentre trabajo y que todo esté bien para que salga de sus depresiones, como publicó su petición en la red.

Las fiestas de octubre mueven la economía de la ciudad y al mismo tiempo confirma el prestigio y el cariño que le tienen a esa virgen, esa delicada figura que va cargada sobre los hombros y acompañada desde hace siglos.

En Confesiones de Maclovia publiqué la historia de una de las cuatro vírgenes parecida y con el mismo diseño que la de Zapopan, mandadas hacer en Michoacán por fray Antonio de Segovia, en donde una de ellas se venera como la Virgen de la Candelaria, una virgen que Manuel Calixto Cañedo colocó como la patrona en la Hacienda del Cabezón en Ameca, donde había mandado hacer su capilla —que todavía existe—, a Francisco Eduardo Tresguerras (1759-1833).

Había escrito que la Candelaria es una figura de unos treinta y tantos centímetros de altura, fabricada con cañas de maíz no molidas y batidas, sino yuxtapuestas y pegadas con engrudo hecha en tiempos de la conquista, bajo la dirección de ese fraile. La Virgen estaba de pie, pisando una tosca media luna y de cada orla de su túnica, asomaban dos pies calzados; la túnica estaba pintada de rojo y el manto de azul oscuro, fileteado de oro; las manos eran de madera y las tenía juntas en el pecho y los ojos estaban pintados, con unos labios un poco gruesos y cerrados; ella era de un moreno apacigüado por la pátina de los siglos y unos años después, Manuel Calixto decidió protegerla con un vaso de plata en forma del ropaje, adornado con sobrepuestos de finas perlas y turquesas del que sólo dejaba asomar las manos y el óvalo del rostro.

En febrero es cuando se celebran su fiesta en la Hacienda, como ahora lo hacen en octubre con la virgen de Zapopan, cuando podía la gente demostrar su devoción, siguiendo a los hombres que la cargaban en una procesión.

Una de las cuatro imágenes que hubo desde los primeros años de la Colonia en Nueva Galicia, cuando la gente disfrutaba mucho los días de sus fiestas. Había mucha algarabía y se quemaban castillos con unos cohetones que intentaban alcanzar el cielo. Maclovia sólo se acordaba cómo andaba esos días por el huerto de los naranjos, enamorada, coronada por las Pléyades.

Avances y tiempos del G-20

El Informador, martes 29 de septiembre, 2009.
Una y otra vez hemos aprendido que en el siglo XXI las naciones del mundo comparten sus intereses y, por eso, esta reunión representa una nueva etapa en cuanto a su participación y los resultados reales para nuestra gente, declaró Barack Obama en Pittsburg durante la Tercera Reunión Cumbre del Grupo de los 20 representada por los líderes de los países más ricos del mundo que comparten una ideología y ciertos deseos para que se mejore el nivel de vida del resto del mundo.

Por su lado, Luiz Inacio da Silva del Brasil, calificó el encuentro como uno de los más importantes que se ha tenido hasta ahora y si se oye el río, es que trae agua, como dicen y aunque sabemos que son frases políticamente correctas que corresponden al ámbito del optimismo —pocas veces visto o leído—, parece que la crisis ha provocado a las sociedades y sus líderes para que saquen lo mejor que tienen, como si la sensación de estar cerca de la muerte, del fracaso o del naufragio, los incita a valorar lo que han logrado y lo que tienen en casa.

Por lo pronto empezaron por darles un mayor plazo a las instituciones financieras para que puedan implementar mejor la supervisión financiera reduciendo gastos y dándoles un poco más de tiempo para efectuar sus reformas; por otro lado, proponen que se aumenten las cuotas de los países emergentes y en desarrollo para que sigan siendo parte de los organismos internacionales, como el FMI; apoyarán el crecimiento económico, sobre todo de aquellos que demuestren tener un crecimiento sustentable y equilibrado, ayudando así el logro del desarrollo verde.

En cuanto a los asuntos laborales que tanto preocupan en el mundo, sobre todo ahora como efecto de la crisis, salió un documento donde se reivindica su importancia y se acepta que sea uno de los instrumentos para abordar y salir de la crisis.

En particular, México expresó su deseo de que las instituciones financieras apoyaran de una manera más efectiva la recuperación en los países más pobres en donde es importante garantizar la seguridad alimentaria —como las hambrunas que suceden en algunos países de África—, además de resolver los problemas de la pobreza energética, así como, tener mayor acceso al financiamiento mundial.

En estas reuniones los políticos sueñan y tratan de mejorar sus relaciones con una agenda de reuniones ajustada y prioritaria. México trató de vender la idea para establecer un Fondo Verde que permitirá mitigar el cambio climático en base al principio de las responsabilidades comunes diferenciadas.

Al final de la reunión, el G-20 declaró, en conjunto, estar satisfecho de su intento por detener la declinación peligrosa y pronunciada de la actividad global, así como, de intentar estabilizar los mercados financieros, tal como lo declaró Ben Bernanke la semana pasada, en donde detectó un modesto crecimiento en la producción industrial y el inicio de la recuperación del comercio. Sin embargo, la percepción de que todo se normaliza no debe de llevarnos a ser autocomplacientes.