miércoles, 24 de febrero de 2010

Entender mejor la música gesticulando

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 26 de febrero, 2010.


(Phillippe Quint al violín. Cartel del Festival) La Academia de Música de Minería no deja de crear nuevas opciones para que disfrutemos el placer de la buena música en vivo. Por lo pronto, la semana que entra se lleva a cabo el primer Festival de Música de Cámara de Minería organizado por Philippe Quint, quien ha invitado a doce músicos para ejecutar los conciertos que se llevarán a cabo del 4 al 13 de marzo en diferentes salas de la ciudad de México.

El Festival está estructurado en seis conciertos con dos programas musicales: uno, con obras de compositores de hispanoamericana como la del zacatecano Manuel M. Ponce (1882-1948); los argentinos Alberto Ginasterra (1916-1983) y Ástor Piazzolla (1921-1992); y el español Joaquín Turina (1882-1949) y, un segundo programa, con obras de Johannes Brahms (1833-1897) y Robert Schumann (1810-1856). Para ver los detalles pueden hacerlo en http://www.mineriafest.org.

La intimidad que nos provoca la música de cámara es una experiencia única pues son obras donde sobresale el talento de sus intérpretes, así como, su coordinación exacta en el tiempo que puede ser notable en el sentido de que la audiencia se da cuenta de los detalles y cuando es perfecta, se abre la puerta del jardín de las imágenes y de los sentimientos que vagan dentro de cada uno de nosotros.

Es casi imposible explicar la música en sí misma, es casi imposible escribir sobre cómo entender la música. Por eso, evadimos esa responsabilidad y mejor contamos anécdotas, biografías o las intenciones de sus compositores. Pero hay una experiencia que a lo mejor sirve de algo. Se trata de ese día cuando entendí que el Quinteto en Do para dos violines, viola y dos chelos, D956 de Schubert era mi fiel retrato, con todo y los ciclos emocionales que reconozco durante mi vida. Por eso, siguiendo esa obra, me ví reflejado en sus partes y, aunque parece una locura —y seguramente lo es—, ahora que Roger Scruton escribió Understanding Music. Philosophy and Interpretation, descubro que hay otra manera de entender la música.

Dice que es muy parecido a interpretar el gesto de otra persona y lo que hay que hacer, es imitarlo, porque de esa manera entendemos mejor lo que la otra persona está sintiendo en ese momento: tristeza, dolor, angustia, enojo, ocio, gusto, alegría, buen humor, duda, etc.

Scruton dice que, aunque la música siempre se ha comparado con otras artes, cuando queremos interpretarla, lo único que hay que hacer es tomar la partitura y los instrumentos que se requieren y ejecutar las indicaciones que hizo el compositor. Pero, los que no somos músicos, ¿cómo podemos hacer para entender la música y disfrutar así de su interpretación?

La analogía que hay entre la expresión musical y la expresión facial es la que el autor propone para que la música pueda impulsar a la imaginación como lo hace el lenguaje corporal en una expresión facial que nos comunica lo que puede estar sintiendo quien lo hace y, cuando tratamos de hacerlo nosotros mismos, nos imaginamos lo que está sintiendo el otro con un gesto parecido.

Así encontré una solución y les propongo ensayarla durante el Festival de Música de Cámara de Minería para que veamos si funciona: la interpretación la iremos asociando con algún gesto que haremos en ese instante con lo cual sabremos cuál es su intención y, por ejemplo, si se trata de un inicio vigoroso, entonces frunciremos el seño y entenderemos lo que el compositor deseaba expresar, pero, si suba la escala y la melodía la asociemos con la esperanza, imitaremos ese gesto poniendo el rostro plácido y tal vez con una modesta sonrisa, como viéramos la luz al final del túnel y soñáramos una vida mejor. Así, en este Festival, la gente nos verá actuar como mimos pero nosotros sabemos que hemos entendido mejor la música hasta el final de cada concierto cuando imaginemos que lo demás es silencio.

La generación del NO

Elñ Informador, jueves 25 de febrero, 2010.

Con gran peso moral el martes pasado apareció en la prensa nacional el manifiesto titulado NO a la generación del NO firmado por varios escritores, académicos e intelectuales, instando de una manera clara, la pérdida que significa para México el subdesarrollo democrático cuyo origen pueden ser las ambiciones y la vista corta de los legisladores y de los líderes de los partidos políticos que creen que negando todo se logra algo y, de esta manera, desde hace más de una década no han permitido que se inscriban las reformas que tanta falta nos hacen para adecuarnos, para poder crecer y para mejorar en nivel de vida.

Por alguna razón lo asocié con el famoso Yo acuso que publicó Emilio Zola el 13 de enero de 1898 en L’Aurore, después de haber pensado que debía publicarlo como folleto hasta que se dio cuenta que podría tener una mayor resonancia en ese periódico: desde entonces —dijo—, L’Aurore se convirtió en mi refugio, en la tribuna de la libertad y de la verdad, donde podía decir todo y, para los que defendemos el derecho a la inocencia —se trataba de Dreyfus— o, como es en nuestro caso, el derecho a mejorar la calidad de vida, ésa resultó ser el alma de los periódicos. De esa edición de L’Aurore se vendieron 300 mil ejemplares —cosa inédita en el siglo XIX y en el XXI nacional— y supuso un cambio en la idea de la prensa como un espacio de opinión. Esta semana lo volvemos a confirmar.

Hace días que Héctor Aguilar Camín comentó que era necesario volver a diseñar las cosas de tal manera que pudiese haber una mayoría en el Congreso de la Unión. Que sea una mayoría clara, una mayoría absoluta de 50 más uno, pues lo que hemos visto desde 1997 es que, al no haber una mayoría absoluta, las fuerzas de oposición bloquean persistentemente al gobierno en turno. No quiere decir que no legislen, sólo que no legislan las leyes fundamentales que el país necesita transformar.

Regresando al principio clásico de que el gobierno democrático es el gobierno de la mayoría, necesita —decía Aguilar Camín— que se rediseñen las cosas desde el punto de vista institucional para que suceda y por eso, se ha pronunciado a favor de las reformas políticas propuestas por el presidente de México.

En este manifiesto reclaman, con razón, a la generación del no sistemático, del no porque no es de mi partido, del no porque entonces el partido en el poder se lleva la gloria y por eso, tienen detenido a México y quien se opone a todo, está a favor de nada y reclamarles que la generación de políticos de todos los partidos han hecho improductiva nuestra democracia.

Tendrían que leer este manifiesto los legisladores y no solamente mandarlo por un tubo, como acostumbran hacer con la crítica externa y ojala que tengan en consideración este reclamo, pues, finalmente son ellos los responsables de lo que no ha ocurrido en México.

martes, 23 de febrero de 2010

Tiger: un caso de estudio

El Informador, martes 23 de febrero, 2010.



(Tiger Woods y su esposa Elin Nordengren) ¿Cuál fue su opinión frente a la humillación de Tiger Woods en la TV? ¿Acepta usted sus disculpas? ¿Qué opina frente a este caso público de infidelidad donde un deportista y, por lo tanto, un hombre público, ha caído una y otra vez siendo un mito, una leyenda un ejemplo de conducta? ¿Cree usted que el caso se agrava por tratarse de la infidelidad de un hombre de color frente a una mujer blanca como la nieve?

En fin, la moral, la discriminación, la ética profesional y la lujuria de un hombre público ha movido el tapete a una sociedad que se ha visto reflejada en ese espejo el problema moral en el que vive. Algo huele a podrido en Florida después de haber removido otros casos, como el de Bill Clinton cuando dejó con la boca abierta no sólo a Hillary, sino a su partido y a la sociedad en general; o la del gobernador de NY, Eliot Spitzer, que lo agarraron con todo y las muchachas que regenteaba —y que ahora es TV tema en A Good Wife.

¿Qué tanto nos parecemos, en términos morales, con nuestros vecinos los puritanos protestantes y los fundamentalistas católicos que considera la infidelidad y la lujuria como una gran falta.

Por lo pronto, Tiger pidió disculpas disculpas y se humilló cabizbajo con su familia, prácticamente destruida y separada; pidió perdón a su fundación que ya no consigue fondos; a sus socios que prácticamente quieren rematar sus acciones; a sus patrocinadores que le cerraron la chequera y pospusieron sus apariciones en cuanto supieron de las aventuras sexuales y, finalmente, a los jóvenes que tanto lo admiran en el mundo.

La moralina se puso en ejercicio así como las diferentes reacciones, en donde unos opinan que fue una mala puesta en escena, un monólogo en un solo acto en donde un hombre público, un héroe, un mito, una leyenda moderna, aunque no necesariamente un dios —gracias a que su madre nos lo aclaró—, se presenta a disculparse públicamente después de haber sido ventaneado. Ahora, frente a las cámaras hace su esfuerzo pero, a pesar de los ensayos, parece que no logró convencer a nadie, excepto a su propia madre.

Humillado frente a la mayoría silenciosa que se veía reflejada en ese espejo sin atreverse a lanzar la primera piedra. Por no ser hombres o mujeres públicos, simplemente cargamos nuestras infidelidades en lo profundo de la conciencia y elaboramos la culpa en los sueños o En terapia o en la confesión mientras andamos por el mundo como los malabaristas, tratando de que no se caigan las bolas donde hemos envuelto a los sentimientos de culpa que llegan a pesar como el demonio.

¿Quién en este mundo no le ha sido infiel a su esposa ya sea en obra o en pensamiento? Por eso, frente a un Tiger humillado, nadie dijo de esta agua no beberé y se quedaron tomando su cerveza impávidos, mientras Tiger hacía el ridículo en el Hoyo 19 de Florida.

jueves, 18 de febrero de 2010

Nostalgia y actualidad de la Feria de Minería

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 19 de febrero, 2010.


(El flautista de Hamelin, ilustración). Al atardecer, un flautista tocaba frente al estante donde exponíamos los cuatro títulos publicados hasta ese momento. Había mucho entusiasmo. Era la segunda Feria y había grandes expectativas e ilusiones. Era el mes de febrero de 1981 cuando Pepe Taylor, un amigo y promotor de libros, nos invitó a participar a pesar de tener un acervo mínimo. Un año antes, había convencido a Javier Jiménez Espriú, el director de la facultad de ingeniería, para que se llevara a cabo la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, un palacio que es una obra maestra del escultor y arquitecto valenciano Manuel Tolsá, terminada en 1813 como sede del Real Seminario de Minería.

Los cuatro primeros títulos publicados eran: Los animales de Chapultepec de Eduardo, “el Pelícano” Martínez; la Disertación sobre las telarañas de Hugo Hiriart; todo lo que usted quería saber sobre las tortugas de Silvia Molina y Accidentes, unos cuentos de María Luisa Puga. Estaba imprimiéndose uno de los sucesos editoriales del momento: Parejas, la novela de Jaime del Palacio, ganadora de varios premios.

Con esos cuatro títulos montamos un stand diseñado por la artista Maria José Lavín. Todos los días salíamos en la prensa con alguna nota relacionada con todo eso que estábamos haciendo y para incrementar el número de visitantes, invité a este flautista que tocaba por las tardes —como el de Hamelín— y, a los amigos que se acercaban, les ofrecíamos un tequilita —a escondidas—, para ver si así se animaban a comprar Los animales de Chapultepec.

Nos divertíamos mucho y la pasábamos soñando, entre las brumas de los nuevos amores y los deseos de mantenernos como editores independiente hasta que el cuerpo aguantara, como lo hizo hasta 1985, cuando las devaluaciones y la inflación galopante de López Portillo, no nos permitían ponerle precio a los poemas de Fernando Sampietro —¡descanse en paz!— con su Marilyn Monroe y yo.

Ahora es otra cosa. Desde hace años que está a cargo de la feria con muy buenos resultados, nuestro amigo Fernando Macotela que el pasado miércoles 17 inauguró esta versión XXXI de la feria y que va a durar dos semanas, hasta el próximo domingo 28 de febrero.

Por supuesto que las cosas han cambiado para bien: el número de visitantes es impresionante; los estantes cada vez más apretujados; creo que hay algo así como mil conferencias, homenajes, presentaciones de libros y lecturas dramatizadas como esa que hicimos hace un par de años con las locuras de Leontes tomadas del Cuento de invierno de Shakespeare, donde la gente se divirtió y conoció esa obra, imaginando esas locuras.

Este año hay celebraciones de todo tipo y su programación puntual está en Internet. Por ejemplo, se celebra el nacimiento de Manuel Payno con lecturas de La esposa del insurgente por el grupo de Poesía en Voz Alta (26 de febrero a las 17:00 horas).

O, el centenario del fallecimiento de Juan de Dios Peza, donde se leerán sus poemas Fusiles y muñecas ese día, pero a las 13:00 horas.

Van a celebrar a José Rubén Romero y, para eso, Alejandro Danel leerá Algunas cosillas de Pito Pérez que se me quedaron en el tintero de ese autor famoso por su sentido el humor tan mexicano.

También podremos escuchar a Jennifer Emery-Davison en su conferencia Navegando con Mark Twain en las corrientes de las letras estadounidenses (domingo 21, a las 12:00 horas) o el sábado 27 a las 15:00 horas, podremos acompañar a nuestro amigo Alejandro Páez Varela con La guerra por Juárez y, a las 16:00 horas, a Eugenio Aguirre con su novela histórica sobre Hidalgo.

Pero aún hay más, mucho más, miles de actividades durante las dos semanas de la Feria para que ustedes escojan los libros que les interese entre los estantes y aprovechen las ofertas en este hervidero del Palacio en ebullición virtuosa, gracias al quehacer editorial.

Ciudad Juárez como Medellín

El Informador, jueves 18 de febrero, 2010.



(Medellin, Colombia). No conozco Ciudad Juárez, pero conozco Tijuana al Oeste cerca del Pacífico y Piedras Negras, al Este y cerca de las minas de carbón. Las veces que he estado por ahí han sido para cruzar la frontera y pasar al otro lado no sin sufrir un shock por los contrastes entre la infraestructura carretera, los espacios, la limpieza, los jardines, los árboles sembrados y bien cuidados que nos cuesta trabajo poder asegurar que somos orgullosamente mexicanos, cuando, estamos confirmamos que esas ciudades fronterizas están tan subdesarrollas que se parecen real y metafóricamente, al basurero del traspatio.

Por fin el Presidente hizo acto de presencia y enfrentó esa realidad con toda su complejidad social y política como implica ser una ciudad fronteriza en medio del tráfico de drogas y armas vapuleadas por los mismos narcos que siempre se benefician del caos.

Colombia es un país que ha vivido bajo el narcoterrorismo, las guerrillas y el crimen organizado que han mantenido a ese país en un estado de crisis permanente. Dada la colombización que hemos sufrido, creo que es conveniente ver cuáles han sido las estrategias que han implementado, por ejemplo en Medellín y que, nos dicen, le han dado la vuelta con éxito, para seguir su ejemplo y conocer cuáles han sido las inversiones que han hecho y que parece ser tienen que ver con infraestructura, cultura y educación.

Unamuno escribió que la fe no es creer en lo invisible, sino crearlo, y basados en esta frase, en Colombia se imaginaron un país libre de drogas, donde se pudiera vivir en paz y parece que ser insisten que eso es posible —como nos gustaría que pensáramos que igual se pude en Ciudad Juárez— y para eso realizaron diez estrategias para conseguirlo: se llama Plan Colombia y está dirigido a la lucha frontal contra el narcotráfico, la elaboración de planes de cultivos alternativos, para darle una ocupación lícita a los campesinos de la coca; a la modernización del Estado y al perfeccionamiento de la justicia, así como, las inversiones sociales para mantener una buena economía.

Parte de ese plan es la de tener un plan económico que genere empleo y que fortalezca la capacidad del Estado recaudando impuestos, de tal manera que se tenga una fuerza económica que contrarreste con la del narcotráfico.

También hay que expandir el comercio internacional para que no sea una limitante; hay que crear una estrategia fiscal y financiera que adopte medidas de austeridad y que fomente la actividad económica, así como, otras estrategias de paz que logre acuerdos basados en la integridad territorial, la democracia y los derechos humanos, impulsando la cultura en las ciudades claves.

En fin, han considerado llevar a cabo diez estrategias como la que con el tiempo, Ciudad Juárez y las otras ciudades fronterizas se conviertan en polos de desarrollo de las artes y del teatro, como se ha avanzado en Tijuana y, por eso, a Ciudad Juárez hay que convertirla en un jardín donde se puedan cultivar las bellas artes para tener una vida digna.

martes, 16 de febrero de 2010

El voto por la persona

El Informador, martes 16 de febrero, 2010.

La resistencia al cambio es una de las características del ser humano: por un lado, queremos que todo sea como ha sido hasta ahora y, por el otro, deseamos que las cosas cambien, sobre todo, si los cambios nos permiten mejorar la calidad de vida.

La manera de hacer política ha sufrido cambios por varias razones: la vulgarización de los principios, el crecimiento de la población, los medios de comunicación —inimaginables en otras épocas—, como es el Internet, la telefonía móvil y las redes sociales como Facebook, Buzz o Twitter, con miles de personas que se comunican en vivo y en directo para dar su opinión, reportar sus observaciones y compartir ideas a una velocidad nunca antes imaginada.

Los cambios implican tener la capacidad de adaptarse y la de poder entenderlos para aprovecharlos o, al contrario, de una manera chejoviana, quedarse inmóviles y melancólicos son poder aceptar el cambio, mucho menos, provocarlo tal como sucede en Ivanov en esa obra de teatro en donde lo marcamos como el representante de este tema dentro de las obras del escritor ruso que nos muestra, de una manera dramática, la incapacidad de cambiar y dejar el pasado enterrado en su tumba para poder seguir caminando hacia adelante y encontrar la manera de enfrentar el futuro.

Viene a cuento por los cambios en la manera de hacer política y en las maneras de enfrentar los retos. Aquel que entienda mejor el contexto social y sepa escuchar lo que la gente dice, estará mejor preparado para gobernar en el futuro.

Por lo pronto, en las elecciones por una presidencia municipal, la gente vota por una persona en específico, más que por el partido al que pertenece. Por eso, se está viendo una mayor movilidad del votante y una alternancia en esos ámbitos donde la persona es la que importa porque uno la conoce o cree que vale la pena según se diga en el municipio.

Esta experiencia en el cambio del voto y la alternancia que hemos experimentado, nos ha permitido encontrar los factores comunes entre los políticos, sobre todo si son negativos: la corrupción se ha mantenido, sin importar el partido —en las delegaciones del GDF o en los gobiernos Estatales o Municipales—; sigue la manipulación de la gente, para el beneficio individual; existe una falta de visión a largo plazo, sobretodo si los planes rebasan sus tiempos políticos, así como, la vulgarización de las ideologías sustituidas por el deseo de poder.

Cuando no se dan los cambios que se esperaban en la alternancia, observamos ahora a las personas que pretenden el poder y, si cumple con nuestras expectativas, votaremos por el. Por eso, las recientes alianzas pueden sonar incongruentes para los fundamentalistas de los partidos, pero responden a los cambios en el ámbito electoral, ahora que la gente cree más en las personas que en las plataformas políticas que sustentan los partidos.

Por eso, ahora votarán por la persona, sin importar tanto el partido representa con o sin alianzas.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Arte Actual de diez jóvenes artistas

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 12 de febrero, 2010.


(Acapulco, vista panorámica de la zona hotelera. Obra de Pablo López) El programa de Arte Actual impulsado por Itala Schmelz, la directora del Museo de Arte Carrillo Gil, trata de responder al fenómeno de la diversidad y de la multiplicación de las expresiones artísticas, como las que encontramos en México por estos tiempos con una estrategia que está dirigida a darles vida y que dejen de ser una especie de cementerio, participando activamente en la promoción y el desarrollo del arte actual con un programa de becas que abarcan unos talleres de experimentación y la promoción individual y en grupo de las diferentes expresiones del arte contemporáneo.

La Fundación Cultural BBVA-Bancomer y el Museo de Arte Carrillo Gil se han embarcado en un programa que merece una mención ahora que han logrado que un primer grupo de diez artistas seleccionados hace un año por sus ideas y propuestas de trabajo, fuesen apoyados con una beca para que pudieran llevar a cabo la investigación conceptual, los viajes necesarios en México y en el extranjero para ver lo que se está haciendo en otros países, llevando a cabo reuniones en grupo hasta que, finalmente, presentaran sus obras en esta etapa de su carrera como artistas.

El jueves pasado se inauguró el trabajo de los diez artistas en el Museo de Arte Carrillo Gil (Av. Revolución 1608) y los resultados están a la vista: los jóvenes muestran sus trabajos en un lugar que bien los merece.

Entre los diez artistas está la obra de Edgardo Aragón (Oaxaca, 1985-) con el video Matamoros, 2009 basado en el recorrido realizado por su padre de Oaxaca a Tamaulipas, cuando traficaba droga a los Estados Unidos: fuera de la moralina, combina en los paisajes, como los sueños, la dureza del camino y su resignación frente a un panorama poco alentador. Un video en vertical sobre la mesa proyecta la orilla de un lago donde coloca su camisa sobre una “T” de madera que flota, antes de sacar un revólver y darle un par de balazos y ahí está todo.

Diego Berruecos, (Ciudad de México, 1980-) vuelve a poner el dedo en la llaga del PRI corporativo y nos muestra el aeropuerto privado en la tierra de los Salinas; una Casa Club del Sindicato de Taxistas en Ciudad Madero y un campo de golf, frente a la refinería tamaulipeca, así como las 780 esquelas que salieron en la prensa cuando, por desgracia, murió Mónica Pretelini Sáenz, quien era esposa del joven Gobernador del Estado de México.

Pablo López (Ciudad de México, 1979-) retoma al Puerto de Acapulco de los años cincuentas y recorre sus construcciones hoteleras y las casas que muestran, como joyas, las albercas azules que contrastan con la paja de los techos que las rodean. La vida al estilo de Mauricio Garcés, en donde el recuerdo y la realidad se mezclan en las fotografías aéreas donde nos muestra las cicatrices de un urbanismo sin planes ni contenciones, desbocado por el oportunismo y la corrupción.

Omar Barquet (Chetumal, 1978-) hace una instalación con el diseño de unos módulos de madera, como zancos en el humedal, colocados para formar un laberinto. Al cruzarlo se produce un efecto espejo, reproduciendo los vacíos que se reflejan a sí mismos mientras la claustrofobia nos agobia cercados por esas patas infernales.

Sergio Gutiérrez (Ciudad de México, 1982-) trabaja alrededor de formas que concibió como si fuera un ojo por su circularidad, como si tratara de ver el mundo exterior y lo que lo rodea a través de sus dibujos, de las sombras, de los perfiles y así, traza en unos círculos grises, dejando siempre la pupila abierta, para ver a los que se acerquen a verlo.

Lo importante no son los criterios estéticos, sino la oportunidad que tuvieron estos jóvenes artistas para expresar lo que les interesa ahora y luego mostrarlo en un museo y una fundación que les ha dado oxígeno a diez artistas durante un año.

Levantarse de la lona

El Informador, jueves 11 de febrero, 2010.

Aprender de los errores del pasado es señal de inteligencia, ignorar el pasado es negar la realidad, tal como les sucede a los enfermos mentales. Pero tal parece que en la política, por extraño que parezca, hay protagonistas que tal parece han perdido la memoria y estos son Santiago Creel y Andrés Manuel López Obrador que se levantaron de la lona para anunciar, cada uno por su lado y a su manera, sus pretensiones para ser precandidatos por la Presidencia de la República en ciernes dentro de un par de años.

Nos extraña mucho que Creel no haya aprendido nada después de haber caído a la lona dos veces: la primera, cuando contendió por el Gobierno del Distrito Federal contra Andrés Manuel López Obrador, y la segunda, con una caída más dramática en el 2006 en la contienda interna del PAN por la candidatura para la Presidencia en contra Felipe Calderón después de haber nadado de muertito en Gobernación creyendo que era suficiente el apoyo de Vicente Fox desde Los Pinos.

Fueron tan malos los resultados que pensamos, equivocadamente, que había aprendido la lección y que la política no es lo suyo, pero vaya usted a saber qué es lo que se imagine que vuelve a creer que tiene posibilidades, cuando las encuestas muestran todo lo contrario.

Mientras, refugiados en las trincheras del poder están varios Secretarios de Estado, como Lujambio & Co., que desde que llegaron se están preparando para salir en el momento necesario con su bandera desplegada a los cuatro vientos.

Andrés Manuel se levantó de la lona y rectificó hace un par de días, de una manera más racional, que será candidato siempre y cuando las encuestas de opinión lo muestren que está por encima de sus competidores de una manera objetiva.

La caballada está tan flaca, como decía aquel viejo político, pero ya hay dos viejos contendientes que no les queda mucho aire que digamos, pero en donde el maestro LO sigue dando guerra sostenido con los hilitos de unas redes sociales que le siguen funcionando y le responden cuando lo necesita.

En cambio, Santiago Creel lo único que ha hecho es salir en las portadas de esas revistas socialitos, en donde se aclaran sus escándalos y los niños que ha concebido entre los medios artísticos cuando el poder y la lujuria van de la mano.

Así es este deporte, sobre todo cuando lo embadurnan de ambiciones enloquecedoras y se es adicto a la política tenga o no popularidad. Cada vez que nos levantamos de la lona, nos cuesta más trabajo, pero, imaginarse volver al ring de los Pinos o del Palacio Nacional para cruzarse la banda tricolor es suficiente para negar la realidad y pensar que ahora sí les toca, sobre todo, si sus allegados vuelven a sacar la chequera o paguen las facturas pendientes y vean la zanahoria como la que les pusieron a la vista en pasadas ocasiones, porque ahora creer que sí podrán recuperar con creces lo invertido.

martes, 9 de febrero de 2010

Señales de humo

El Informador, martes 9 de febrero, 2010.


Desde siempre hemos sabido que las señales de humo que mandaban los indios en esas películas de vaqueros que tanto nos gustaban en la infancia, llevaban un mensaje y anunciaban a distancia los sucesos, la ubicación de las carretas con los colonizadores del Este, tal como lo hacían los washoes o los walla walla cuando los Prescott decidieron trasladarse de Nueva York al Oeste o anunciaban la llegada de los uniformados montados en sus caballos y armados para apoyar a la colonización.

Con otro tipo de señales, ahora damos a entender lo que más nos interesa, por ejemplo, si México cierra su representación ante la UNESCO en París para concentrar esa función en la oficina del embajador de México ante la República Francesa de tal manera que la Secretaría de Relaciones Exteriores pueda ahorrarse esos gastos, en verdad, la señal que estamos mandando tiene más que ver con la importancia que le damos a la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Es bien conocido que los gobiernos panistas no han podido entender la importancia que tiene en un país, región o Estado, desarrollar e impulsar esos tres sectores y, desde que tenemos memoria, hemos visto de cerca cómo fue que Alberto Cárdenas Jiménez a partir de 1994 pisó los territorios de la cultura como Atila lo hacía para que no volviera a crece nada por donde pasara.

Ahora, la cultura en Jalisco, si les va bien, es, cuando mucho, la del mariachi, coincidiendo con lo que decía Carlos Monsivais, oponiéndose a lo que opinaba Octavio Paz, diciendo que el mambo también era cultura.

Desde entonces acabaron con una de las mejores orquestas sinfónicas que había en la república mexicana y desde entonces, durante los siguientes quince años de gobierno panista en ese Estado, la promoción de la cultura no está dentro de sus objetivos y prácticamente ha desaparecido, excepto la FIL.

Por supuesto que no ayudó para nada tener a un representante en la UNESCO como era Homero Aridjis, un hombre con tan mala fama en el medio diplomático desde que fue embajador de México en los países bajos, allá en los años noventas, sin que podamos entender todavía cómo fue posible que lo nombraran en este sexenio Embajador de México ante la UNESCO, excepto por que es nativo de Michoacán y sólo por eso el Presidente, sin considerar lo que se sabía de él en el ámbito de las relaciones exteriores, donde corren los rumores como las ráfagas que destruyeron la semana pasada los árboles en el sur de la ciudad de México y nos dejaron sin luz en Tlalpan por tres días seguidos: todos en el mundo diplomático sabían de su pésimo comportamiento como embajador en fechas pasadas.

Por eso, es ilusorio pensar que este gobierno pueda retractarse, nombrar a una persona capaz de promover la educación, la cultura y la ciencia frente a las Naciones Unidas para que, con esas señales, nos consideren como un país que tiene en su raíces intereses en esos tres sectores.

sábado, 6 de febrero de 2010

Los fantasmas de Ugarte en la Casa Barragán

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 5 de febrero, 2010.



(Taller en la Casa Barragán) Hace una década conocí la obra de Francisco Ugarte (1973-) en la Galería de Arte de Enrique Guerrero de la ciudad de México y, desde entonces, cada vez que hace algo estoy seguro que me vuelve a sorprender, como ahora que ha intervenido la Casa Luis Barragán.

En aquella ocasión me equivoqué de todas, todas, con la obra que ocupaba un muro de tres metros de ancho por cinco de altura, con unos cuadros de colores tenues. Era una composición abstracta y el título era algo como: Madona con el niño de Boticcelli. Después de leerlo, solté la carcajada, pues cualquiera podría llamarle a eso como se le antojara, total, los cuadritos de colores, podían ser de una madona o cualquier otra cosa o persona.

Al rato llegó Francisco con sus veintiocho años de edad y me explicó, con calma y la modestia de los buenos artistas, para aclararme que se trataba de una foto digital de la Madona con el niño de Boticelli, a la que simplemente la había amplificado para que ocupara el muro, así que, los cuadritos eran los pixeles gigantes. El factor sorpresa y la realidad convertida en arte abstracto: los pixeles guardaban en su seno, de alguna manera, a la Madona cargando a su hijo.

Ahora ha intervenido la Casa Luis Barragán (Gral. Fco. Ramírez 14, Col. Ampliación Daniel Garza, 5515-4908) bajo la curadoría de Viviana Kuri que nos explica cómo de un tajo desvanece la carga emocional y física de los contenidos de la casa y ahora es otro lugar, pero, al mismo tiempo, es el lugar profundo que subyace detrás de las apariencias inmediatas.

¿Cómo podríamos cambiar los objetos reales para convertirlos en fantasmas? ¿De qué manera podríamos maquillar al padre de Hamlet o al Invitado de Piedra de Don Giovanni en la obra de Mozart?

Una posibilidad es hacerlo con una varita mágica y después de hacer los conjuros necesarios, que queden pálidos como los muertos una vez que les deja de circular la sangre roja que nos hace sonrojarnos cuando nos emocionamos.

Ahora Francisco Ugarte se ha convertido en brujo y ha llegado a la Casa Barragán con su varita mágica para desaparecer los objetos reales y, en su lugar, dejar a sus fantasmas que sean los que adornen el interior de la casa catalogada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Ahora sí podrán decir que la casa está encantada y si se escuchan voces por la noche, tal vez sean los efectos secundarios de esta intervención y conjuro de esta obra de arte que, seguramente, va a lograr un mayor flujo de visitantes como lo hizo Maggie Smith en una obra de teatro en Londres, cuando la nombraron encargada de un castillo al norte de Inglaterra, al que llegaban poca gente y, para aumentar el flujo de visitantes, sacó de su cosecha historias que agregó así como cuentos de fantasmas y anécdotas que, con el tiempo, le dieron tanta fama al castillo que se convirtió en el más visitado del Reino Unido.

Con su intervención, Ugarte seguro que va a provocar un mayor flujo de visitantes curiosos que serán testigos de la transformación de una realidad en algo más complejo y que, en contraste con lo que hace Christo en el exterior de los edificios, Ugarte lo hizo en el interior, como para que un día volvamos a tener una mirada más fresca sobre las cosas, una vez que volvamos a vestirlas o desvestirlas —según se vea—, y la memoria recupere aquello que, por culpa de los conjuros de Ugarte, había quedado en el olvido.

Los visitantes echarán a andar su imaginación, los fantasmas se sentirán como en su casa y los que conocíamos a Ugarte nos volveremos a asombrar con sus propuestas y estos fantasmas estáticos, brillantes y silenciosos que han sufrido su cambio, ocultando su desnudez frente a los que pasan para conservarlos.

viernes, 5 de febrero de 2010

¡Qué difícil es servir a la patria!

El Informador, jueves 4 de febrero, 2010.

(Teatro de la República en Querétaro, donde se firmó la Constitución en 1917) Podemos leer en el Artículo 135 de la Constitución, que ésta puede ser reformada con el voto de las dos terceras partes de los individuos presentes. El problema es que llevamos años tratando de hacer varias reformas que nos permitan caminar con una mayor liviandad, pero que, hasta la fecha, no ha sido posible lograr que haya dos terceras partes del Legislativo que se pongan de acuerdo. Mañana viernes 5 de febrero celebramos el 93o. aniversario de la Constitución de 1917, cuando Venustiano Carranza estaba al frente del Gobierno, y ésa es la que nos ha regido desde entonces.

La que nos regía hasta esas fechas era la de 1857 que, la verdad de las cosas, había sido un parteaguas en nuestra historia. Empezaba la segunda mitad del siglo XIX, ese siglo donde hubo todo clase de guerras: la de Independencia, de 1810 hasta 1822, el año que fuimos Imperio, como la obra de teatro donde vimos cómo Agustín I se indigestó con unos chiles en nogada que le prepararon las monjitas; luego llegó Santa Anna, el gran seductor de la Patria —como le llamó Enrique Serna—, quien le escribió a su mujer en 1835 diciéndole que nada le gustaría más que volver a la Manga de Clavo para estar al pie de su lecho, pero que tenía la desgracia de gobernar un país sin pies ni cabeza, donde nadie sabe dar un paso sin su aprobación... todos acuden a él para tratar los asuntos del Estado y ninguno tiene los pantalones para tomar una decisión. Los generales no dejaban de importunarlo con sus intrigas y el clero lo abrumaba, sólo para concluir: ¡Dios mío, qué difícil es servir a la patria!

¡Qué lástima que la Iglesia no comprendió que esa Constitución fue la base del México moderno y civilizado! Sin duda, fue el cimiento de nuestra vida social. En la de 1917 podemos leer cómo es que todos gozamos de los mismos derechos, tal como la Constitución lo garantiza, y cómo se prohíbe la esclavitud y toda clase de discriminación: desde las de origen étnico, género, edad, hasta por discapacidades o religión, opiniones, preferencias o por el estado civil o cualquier otra cosa que atente contra la dignidad humana y que tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

Lejos está 1846, cuando los norteamericanos — green goes the grass— nos invadieron y entregamos los territorios al norte del Río Bravo, como lejos está también 1857, cuando Juárez proclamó sus reformas, mismas que provocaron la guerra de los Tres Años, mientras que Napoleón III entronizaba a Maximiliano en México, hasta que lo fusilaron en 1867.

Hoy celebramos la Constitución de 1917, y sólo nos queda que un día de estos brindemos por la aprobación de las reformas que tanta falta nos hacen para poder caminar ligeros y montarnos, de manera civilizada, a la modernidad, sin necesidad de enfrentamientos armados, sino con toda libertad de pensamiento y de acción como la que gozamos.

martes, 2 de febrero de 2010

Meterse en la cueva de los lobos

El Informador, 2 de febrero, 2010.


(Barack Obama saluda en Baltimore al republicano John Bochner de Ohio). Desde el renacimiento, los reinos se observaban unos a los otros para ver qué y cómo le hacía el vecino que les pudiera servir como ejemplo a seguir. Así sucedió entre Inglaterra, España, Francia y Holanda del 1500 al 1700, cuando trataron de entender el estilo de gobernar del poderoso Felipe II y los resultados obtenidos de aplicar el aeque principaliter, cuando consideraban a los reinos de igual a igual, bajo una misma corona pero a través de alianzas o si las consideraban como entidades diferenciadas con sus propias leyes, fueros y privilegios o si las gobernaban como monarquías compuestas, como fue el caso con los reinos de Nápoles, Portugal o la Nueva España, antes de su rebelión.

Pero Felipe II era soberbio y vanidoso y se creía el dueño de la verdad y por eso a España no le interesaba conocer lo que hacían los demás, ni cómo gobernaban los nuevos territorios del Nuevo Mundo, donde hubo diferencias que nos han impactado hasta nuestros días: en el Norte no había oro y plata como en el Sur (México y Perú), así que, decidieron desarrollar la agricultura, promover el ingenio y las industrias.

La diferencia más importante de todas, políticamente hablando, eran esos gobiernos que gobernaban bajo un régimen de tolerancia religiosa, cosa que los españoles se negaron a hacer —la Inquisición fue el instrumento para evitarlo— y eso fue lo que marcó la diferencia entre los países tolerantes y desarrollados, de los intolerantes y subdesarrollados como fue el reino de España o los países musulmanes.

Aprender de los demás está vigente y por eso viene a cuento lo que hizo Barack Obama la semana pasada en los Estados Unidos, pues sufre, como sufrimos en México, de una oposición que se niega a aprobar los cambios y las reformas que sugiere el Ejecutivo, dejado las cosas en algo que puede ser un grave impasse.

Obama decidió tomar el toro por los cuernos y fue a meterse a la cueva de los lobos en Baltimore, donde se reunían los republicanos miembros de la Cámara de Representantes para hablar con ellos con una cierta humildad política —que tal parece funciona cuando se trata de lograr lo que se quiere— para confesarles que no era un ideólogo y que, si ustedes me enseñan las propuestas que los expertos puedan respaldar como beneficiosas para las reformas que necesitamos, pueden estar seguros que las voy a incluir y así, los invitó a superar las diferencias partidistas sin miedo alguno enfrentando ese mar de calamidades para enfrentándolo, resolverlo.

Haciendo un paralelismo con la historia, lo que ha hecho Obama nos puede servir de ejemplo y Calderón podría dejar a un lado su vanidad y ponerse a negociar directo con la oposición, en lugar de hacerlo a través de los medios y, si la oposición tiene buenas ideas, incluirlas para que las reformas de Estado y las laborales se lleven a cabo, sin preocuparse de las encuestas para que se hagan las cosas.