viernes, 22 de febrero de 2013

Detener el deterioro: Nairobi


EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 23 de febrero, 2013.
Una vista de la ciudad de Nairobi, África.
Habría que convertir urgentemente todos los debates sobre medio ambiente para en acciones. No podemos esperar ni debemos resignarnos a que los avances sean débiles y se lleven a cabo en más tiempo” —dijo Federico Ramos, Secretario de Medio Ambiente español ahora que se reunieron todos los responsables del medio ambiente en la ciudad de Nairobi, África. Mientras, hemos visto unas imágenes aterradoras producto del deshielo en los polos, así como los efectos devastadores que, año tras año, se llevan a cabo por el cambio del clima.

Y pensar que una vez, como si fuese en la otra vida, ‘la Naturaleza era nuestra mejor consejera’, como decía el duque exilado que se había instalado en el bosque de Arden como lo podemos leer en Como les guste de Shakespeare:

«Hacía tiempo que habían encontrado un claro en el bosque para poder instalarse y estaban cerca de unas cuevas donde podían pasar la noche al lado de un arroyo que era el que alimentaba al río que corría dando sus caprichosas vueltas, hasta que lo perdían de vista. Habían aprendido a vivir en medio de la naturaleza, apartados de la civilización y, sobre todo, de la corte. Un día el duque quiso compartir lo que había aprendido en este nuevo entorno y empezó a decirles a sus compañeros lo bueno de este cambio —en lo que podemos calificar ahora como un gobierno sustentable—, haciendo un balance de la vida que llevaban ahí, después de haber abandonado las exigencias de la Corte, incorporados como estaban a la naturaleza y con los pies en la tierra, literalmente, apreciando lo que realmente es importante:

»—Me pregunto, amigos y hermanos del exilio, si las viejas costumbres no son las culpables de que ahora sea más agradable esta vida. ¿No estamos en el bosque mejor, libres de peligro como es estar en medio de una Corte envidiosa?… Sólo sentimos la diferencia de las estaciones y el frío del invierno, sobre todo cuando sopla el viento y nos envuelve hasta llegar a mordernos y encogernos de frío. Entonces sonrío y me digo: ‘por fortuna, esto no es como las adulaciones cortesanas; este frío es un buen consejero que me convence y me hace pensar en lo que realmente soy’. Dulce es el fruto de la adversidad que se parece al sapo, horrible y venenoso, pero que lleva en su cabeza una perla preciosa como adorno. Esta vida que llevamos al aire libre, entre los seres de la naturaleza, no tiene por qué cumplir con los ritos de la vida pública. Ahora conversamos con los árboles y leemos libros completos en la corriente del arroyo; escuchamos sermones en las piedras y en todo esto, encontramos el bienestar por todos lados.»

¿Cómo hacerle para corregir lo que estamos haciendo? ‘Debemos implantar modelos económicos que nos permita desarrollarnos a partir del uso racional de los recursos naturales’ —dijo Ramos en Nairobi y es lo mismo que se viene proponiendo desde hace años, pero tal parece que los gobiernos poderosos no hacen tanto caso ni saben, como el duque conversar con los árboles, ni leer todo eso que les puede decir la corriente de un arroyo.

Cuatrienios en Estados Unidos y sexenios en México sin considerar que la Tierra parece que está rebasada y no podrá recuperarse de esta enfermedad irreversible. ¿No creen que es momento para que cada uno de nosotros haga algo y entre todos podamos conservar esta perla azul del universo?


miércoles, 20 de febrero de 2013

La sonoridad de la poesía


INFOSEL, Crónica cultural del jueves 21 de febrero, 2013.
Galatea es su nombre...  y dulce en ella el terno Venus de sus f¡gracias suma...
Nada mejor para empezar a disfrutar de la poesía que escucharla y para eso, podemos acudir a Descarga Cultura de la UNAM en donde podemos encontrar cientos de audios con eso que usted quería escuchar y no sabía dónde encontrarlo: textos literarios, conferencias, música, materiales de apoyo didáctico, teatro en lecturas dramatizadas y la colección de Voz Viva de México con textos leídos por sus autores.

Pero nada mejor que disfrutar la sonoridad de las poesía —tan cerca de la música— y hacerlo por la puerta grande, con la lectura que ha hecho el maestro José Luis Ibáñez de La Fábula de Polifemo y Galatea de Luis de Góngora y Argote (1561-1627), un poema que Dámaso Alonso calificó como ‘poesía límite’ y que nos puede encantar, entre otras cosas, por su sonoridad.

«Los placeres que puede haber en el primer contacto con La Fábula de Polifemo y Galatea Góngora —comenta el maestro Ibáñez en la Introducción de esta lectura—, es una oportunidad para perder la virginidad en relación a las obras con tanto prestigio como ésta. Es un poema que podemos oír como si oyéramos por primera vez una sinfonía, esa música que está al alcance de todos pero que no necesariamente tenemos que entenderla, pues, por fortuna, la música no exige que la entendamos para que la podamos gozar.

»Habrá quien reaccione con indiferencia o con angustia. Yo les quiero recordar a quien la vaya a escuchar por primera vez, que se abra poco a poco y no de un golpe y porrazo, alimentando con esta sonoridad a su organismo para que después intenten leerla con la memoria de lo que les haya pasado en un fragmento o en toda ella. Si algo envidio es a ese alguien que lo va a escuchar por primera vez, pues va a dejar entrar a su conciencia a través de sus oídos y no del conocimiento, como sería otra manera de alimentarse.»

Se trata de disfrutar la sonoridad que puede haber en español como la ofrece esta Fábula grabada en dos partes con una introducción a este poema barroco, a esta historia de amor entre el cíclope Polifemo, el terrible y, a la vez, tierno monstruo con un solo ojo que habitaba en las cuevas de Sicilia y que es el mismo que según Homero, Ulises mata con una piedra, para poder seguir con su viaje y los miles de problemas que enfrenta para llegar a casa.

Polifemo vive en Sicilia y está enamorado de la ninfa Galatea que, a su vez, se ha enamorado del joven Acis. Los dos amantes se acurrucan bajo un laurel. Cuando Polifemo canta alabándola por su belleza y estaba por pedirle que lo desposara, lo interrumpen unas cabras a las que el cíclope les tira unas piedras con fuerza mismas que pasan cerca de donde estaban los amantes. Asustados, salen corriendo y, de esa manera, Polifemo los ve para ponerse enfermo de celos y lleno de ira, arranca un peñasco que se los avienta para aplastar al joven Acis quien cae moribundo pero, gracias a la intervención de Galatea con los dioses, su charco de sangre se convierte en un río que corre en las proximidades del volcán Etna, que, por cierto, en estos días ha vuelto a estar en acción tal como lo he visto en la TV, erupciones que, por cierto recuerdan estas escenas del Cíclope.

Este es el verso 13 y lo he escogido como muestra de todo esto que hemos dicho en donde nos describe cómo es Galatea:

Ninfa, de Doris hija, la más bella,
adora, que vio el reino de la espuma.
Galatea es su nombre, y dulce en ella
el terno Venus de sus Gracias suma.
Son una y otra luminosa estrella
lucientes ojos de su blanca pluma:
si roca de cristal no es de Neptuno,
pavón de Venus es, cisne de Juno.

Además de tener una gran sonoridad, lo explica Manuel Rodríguez de esta manera: ‘Polifemo adora a esa ninfa que es la hija de Doris, la más bella que vio el reino de la espuma. Se llama Galatea y en ella, Venus, dulcemente, ha reunido sus tres Gracias. Sus dos luminosas estrellas (los ojos de Galatea) son como lucientes ojos de su blanca pluma de cisne. Si no es una roca cristalina de los mares de Neptuno es pavón (o pavo real) de Venus, cisne de Juno’. Tomado de esta versión que recomiendo: Fábula de Polifemo y Galatea, Editorial Ágora, Málaga, España, 1993.

Pero la experiencia cumple su prometido, sobre todo, si nos dejamos llevar por las imágenes, símbolos y la sonoridad tal como se da en la lectura de José Luis Ibáñez de ésta que es una de las obras maestras de Góngora para que luego, regresemos a leerla una y otra vez, disfrutando de ella para poder empezar a ascender al universo de la invención.



jueves, 14 de febrero de 2013

El burlador burlado: lujuria, traición y venganza


EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 16 de febrero, 2013.
La estrella del Casino en Las Vegas, ese mujeriego irredimible.
Cuando una obra tiene éxito como lo ha tenido desde su estreno Rigoletto de Verdi es porque bien sabía este compositor a mantenernos al borde de nuestro asiento, pendientes de saber cómo se lleva a cabo una venganza en medio de u ambiente lujurioso y traicionero, como se lleva a cabo en la historia que originalmente escribió Víctor Hugo como El Rey se divierte que sucede en Mantua en el siglo XVI o como ahora decidió hacerlo Michael Mayer del MET y la transportó a Las Vegas en pleno siglo XX de tal manera que la pudiéramos conectar mejor en nuestra época, sin que perder eso que está implícito en el drama y que es universal, así como, para dejarnos llevar por el canto y la música de Verdi que nos hace sufrir más cuando nos enteramos de qué manera el burlador es castigado y resulta ser el burlado para que nos duela el alma.

La donna e mobile, qual piuma al vento… Sí, dice el burlador, la mujer cambia como cambia una pluma que cae con el viento: cambia lo que nos ha dicho y lo que ha pensado y, aunque parece que es amable y tiene ese bello rostro, nos engañan cuando llora o cuando ríe… La mujer cambia, sí, como la pluma al viento y ay de aquel que confíe en ellas y le entregue su corazón, aunque, por otro lado, no dejamos de sentirnos felices cuando podemos beber de su amor… sí… La donna e mobile, qual piuma al vento

El sábado 16 de febrero a las 12:00 horas transmitirán Rigoletto desde la Opera House del MET en Nueva York a las pantallas de Teatro Diana en donde el barítono Zeljko Lucic hace de Rigoletto —el bufón o ahora ese vago que ronda los casinos de Las Vegas bromeando bajo la sombra de la estrella y dueño del Casino con Piotr Beczala en escena, y así se nos empezará a fruncir el estómago cuando nos damos cuenta cómo es que se tiende el arco y la flecha está lista para salir disparada y clavarse en el corazón de Rigoletto, por andar burlándose de los ‘cornudos’ que la estrella de Las Vegas ha ofendido y que el burlador se aprovecha para darles la puntilla y con eso, provocar que se venguen de él, al tiempo que sobreprotege a Gilda, su inocente hija (Diana Damrau), a la que trata de alejarla lo más que puede del dueño del Casino y del perverso ambiente.

Pero las olas del mar inician su ciclo y vemos cómo van creciendo unas crestas que enormes le caerán a Rigoletto encima, después de haber puesto el dedo en la llaga a uno de los tantos maridos que han sido engañados, sin poder hacer algo contra el mujeriego y poderoso dueño del Casino en Las Vegas.

Gilda ha crecido en Las Vegas y es virgen en medio de esa vorágine del juego y el sexo o la prostitución como la que se lleva a cabo voluptuosamente en las Vegas. De pronto nos doblegamos con el drama que se va desplegando en medio de la lujuria, la traición y la venganza en donde el bufón del mujeriego irredimible que se ha burlado de sus víctimas, es una de ellas y el burlador es burlado justo con quien es su única razón de vivir. La donna e mobile…


miércoles, 13 de febrero de 2013

El arte contemporáneo y su mercado


INFOSEL, Crónica cultural del jueves 14 de febrero, 2013.
Ellen Kooi. Galería Espacio Líquido. Lissabon-border, 6,100
‘El arte contemporáneo se ha convertido en un objeto de deseo y los artistas son el foco de atención’ —dijo la galerista turca Azgla Tüzünoglu, guapa y sonriente que estará con sus artistas en ARCO, la feria del arte de Madrid que empezó hoy 13 de febrero y estará hasta el 17.

Las obras de arte que se producen en nuestros días se califican, valen y se mueven de manera diferente a como lo hacían, hace más de un siglo, cuando empezaron a crear ese mercado los marchant d’art o cuando los muesos eran los que dictaban qué era ‘obra de arte’ y qué no lo era. Ahora es otra cosa y la aplicación de estos criterio ya no viene de arriba. Ahora las artes son transversales y requieren de pocas explicaciones.

Aunque una cosa es el arte y otra distinta es el ‘mercado del arte’, las reglas han cambiado y si usted es inversionista y quiere incursionar en ese mercado, tendrá que considerar, entre otras cosas, lo que me explicó Ery Cámara, curador de arte contemporáneo que ha estado a cargo de varias exposiciones, entre otros museos, en el de San Ildefonso con quien tuve ocasión de platicar exponiéndole mis dudas y el desconcierto que he sufrido con el arte de nuestro tiempo, así como, el trabajo que me ha constado aceptar que, algunas obras expuestas en muesos o galerías de prestigio las pueda considerar como piezas de arte, no importa que sea una instalación, performace o arte conceptual o cualquier otra cosa que usted haya visto por ahí tenga, por fuerza que aceptarlo como obra de arte. Esto fue lo que me explicó de tal manera que se me compuso el panorama:

—Ahora ya no hay quien pueda dictar ni quien tenga la verdad sobre qué es arte y qué no lo es, como es en otras cosas en esta época, ahora, es la gente la que tiene la palabra y, por eso, somos cada uno de nosotros los que definimos si esto que estoy viendo lo considero o no una obra que te dice algo o mucho o no te dice nada y por eso, la considero una tomada de pelo. Bueno, pues, sencillamente, ahora es uno el que decide si es o no una obra de arte. Por supuesto, si algo te gusta, te llama la atención y lo disfrutas porque te conectas y puedes ver lo que hay detrás de ella, entonces, para ti es ‘arte’ y punto.

Finalmente descansé en esa lucha que tenía entre lo que dictaban las autoridades —muesos o galerías— y promueven y lo que yo pensaba de lo que veía. Todas las dudas que tenía desaparecieron y lo que se expone, no importa donde sea, si me dice algo, si corresponde a mi escala de valores estéticos, entonces, puedo considerarla como ‘obra de arte’ y ¡listo! Así, con esa varita mágica la convierto en algo que vale y, si no me dice algo, deja de ser una obra de arte y todo el mundo en paz.

Turquía es el país invitado al ARCO y los galeristas exponen a sus artistas que llegan frescos provenientes de un mercado del arte emergente que bien vale la pena observar, pues contrasta con el resto del mundo. El 42% son galerías españolas y, según la página de Internet no hay una sola de México.

‘Para ser galerista hay que estar con los artistas —dice Deyra Demir de la galería turca Non— en donde uno elige los que más me interesan… a mí me gustan los más arriesgados’ y así, el arte está presente —como estará en la ciudad de México en abril en ZONA MACO— donde los inversionistas podrán asistir para entrar a ese mercado y poder juzgar si para ellos es o no una pieza de arte y su precio es aceptable —porque razonable nunca lo es— o si estamos frente a un artista con proyección a futuro, pues este mercado funciona más o menos con las mismas o parecidas reglas con las que se venden o compran acciones con un riesgo implícito. Se trata de escoger una obra para disfrutarla y que, al mismo tiempo, pueda ser una buena inversión. Ese es el meollo del asunto.