viernes, 27 de diciembre de 2013

La Sonata de Navidad de Bernal Jiménez

EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 28 de diciembre, 2013.
Altar principal de la iglesia de Santa Teresa en Guadalajara.
Son fechas en las que celebramos el nacimiento y el primero de los sucesos cuando el hombre ha abandonado el paraíso del vientre materno para salir al mundo, ver la luz y empezar a recorrer el camino respirando por cuenta propia, sintiendo por primera vez frío y calor, hambre y sed, desde que damos ese chillido bocabajo, ayudados por las palmadas de la partera, un grito que se confunde con el llanto de nuestra lucha por vivir.

Nacer implica morir y ese es el drama del que somos protagonistas y actores que, de ese momento en adelante, tenemos nuestras entradas y salidas en esos que se llama las siete edades del hombre y que, en estas épocas, tratando de evadir lo sustantivo, nos instalamos en la manía con toda clase de actividades que nada tienen que ver con la oportunidad que nos ofrece la Iglesia para recordar el nacimiento, en este caso, ese que se llevó a cabo en Belén con un parto que, según el Nuevo Testamento, fue en un pesebre de esa ciudad y uno de los misterios que sólo se confirman con la fe.

Trece días después llegan los Reyes que les llamamos Magos con sus regalos guiados por la estrella hasta Belén a esa colina donde encontraron a María cuidando al recién nacido, a José el carpintero al lado de algunos ángeles y pastores como esos que colocamos en nuestra casa cada año y que son los Belenes adornados con figurillas de barro de San Pedro Tlaquepaque desplegados en una colina coronada por el Sagrado Misterio en donde está la Virgen María, San José, el buey, la vaca, ángeles y pastores sin que falte el niño Jesús después del 24 de diciembre.

El Belén, como le dicen, está poblado de escenas bíblicas del Antiguo y del Nuevo Testamento y, en la base de las colina, se colocan los tipos populares que deben estar volteando hacia arriba indicando con eso el ascenso al mundo divino, como debe ser la manera como nos comunicamos con el mundo sagrado, tal como lo explica Gutierre Aceves en La cerámica bruñida de Tonalá y las figurillas de San Pedro parte del curso-guía Guadalajara, la perla de Occidente en aulabierta.org al que ya se pueden inscribir y que estará disponible el 10.feb.14.

Por lo pronto, Tomás de Híjar, Pbro., uno los maestros de ese curso-guía, nos invita a escuchar la interpretación de la Sonata de Navidad de Miguel Bernal Jiménez (1910-1956) de este compositor, organista, pedagogo y musicólogo mexicano que logró tener el acervo de música sacra más importante en México y que será interpretada mañana domingo 29 después de la misa de las 12 en el templo de Santa Teresa con el solista Ernesto García Preciado al órgano.

El Introito con su tempo allegre molto, rápido, animado nos anuncia el nacimiento con esa melodía alegre como la que usamos para anunciar una nueva vida pero, no tarda en incorporar la otra cara de la medalla y el contraste como debe ser el drama del que hablábamos y que es parte de la vida.

Sor Beatriz Alceda, organista y directora del órgano de Santa Prisca, recuerda lo que decía Bernal Jiménez de sus composiciones sacras: por doquiera te escucho y persigo amada Voz de la Belleza increada. Y voy en pos de Ti como un eco lejano y torpe, dulce y obediente. En mi pecho arde un secreto anhelo Señor: que mi canto sea agradable a Ti y a los hombres.



miércoles, 25 de diciembre de 2013

La casa chica de Pablo Neruda

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 26 de diciembre, 2013.
La Chascona, la casa chica de Neruda en Santiago de Chile.
Ciudades con genio es el título del libro más reciente de Fernando Savater donde entendemos que su intención es la de darnos a conocer las ciudades donde han vivido algunos escritores que pertenecen a su canon de literatura. Creemos que eso queda como una buena intención, pues de las ciudades sólo tenemos algunas referencias vagas y superficiales como datos del barrio donde nacieron o las cafeterías y bares que visitaban o simplemente, como en el caso de Dante, algunas referencias de la Florencia medieval y la piedra donde se sentaba para ver cómo iba la construcción de Santa María del Fiore.  

Pero el libro, a pesar de no cubrir estas expectativas como las que promete el título, logra entretenernos lo suficiente y logra que tengamos una visión de estos escritores, sus rutinas y manías, así como sus romances y amores como es el caso de Pablo Neruda y Matilde Urrutia, que trascendió y se convirtió en Los versos del Capitán que Neruda escribió durante su exilo en Italia acompañado de su amante furtiva guardado en secreto, tanto que las primeras ediciones hechas con un diseño excepcional en un papel italiano de primera con una tipografía especial sin la firma del autor. Todo para tratar de esconder a Delia del Carril, quien era todavía su mujer, el romance tórrido que tuvo Neruda con La Chascona, como le puso a esta mujer por tener pelo chino, pelirrojo y alborotado como la pintó Diego Rivera bicéfala y el perfil de Neruda entre su pelo.

Los versos del Capitán son unos poemas deliciosos, carnales, lujuriosos que escurren por todos lados el amor que le tuvo a esta mujer y que, junto con los Veinte poemas de amor y una canción desesperada catapulta al poeta para lanzarlo al estrellato y convertirse en el poeta de los enamorados. Si no díganme con esta muestra: 

Toda la noche he dormido contigo 
junto al mar, en la isla. 
Salvaje y dulce eras entre el placer y el sueño
entre el fuego y el agua. 
Tal vez muy tarde
nuestros sueños se unieron
en lo alto o en el fondo,
arriba como ramas que un mismo viento mueve
abajo como rojas raíces que se tocan.

Savater nos habla de la casa chica de Pablo Newruda en Santiago que empezó a construir en 1953 para que viviera Matilde su amante hasta que resolviera lo de su matrimonio con Delia. Fue un refugio para los amantes buscaban estar juntos y que resultó ser donde muere Neruda doce días después del golpe de Estado de Pinochet en 1973 y fue donde Matilde la habitó, una vez que la recuperó de los militares, hasta el día de su muerte en 1985.

Es una casa construida en un terreno empinado y por eso habla del agua que corre escribiendo en su idioma y de las zarzas que guardaban el sitio con su sanguinario ramaje. Así fue esta casa chica para los amantes en donde los amigos guardaron el secreto hasta que, en 1955 una vez que se separa formalmente de Delia, se va a vivir con Matilde y le va dando forma a la casa, construyendo un bar y una biblioteca, dos espacios que bien ocupada el poeta.

Los versos del Capitán fueron escritos en Italia y es la fuente de inspiración de donde Antonio Skarmenta se alimenta para escribir Ardiente paciencia, una novela con la que después Michael Radford hizo la película Il Postino en la Isla Salina de Italia en los años 50. Una película que ha ganado más de 25 premios internacionales y, para colmo, el guionista y protagonista Massimo Troisi había pospuesto una cirugía del corazón, muere un día después de haberla terminado de un infarto a miocardio.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Lugares con genio: Guadalajara y Praga

EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 21 de diciembre, 2013.
Praga y el río Moldava que lo circunda.
Preparando una lista de libros para estas vacaciones escogí los Lugares con genio. Los escritores y sus ciudades de Fernando Savater (Sudamericana, 2013) que pensé venía al caso si un día queremos viajar a través de sus escritores, de tal manera que, cuando lo hagamos, sea un turismo más rico emocionalmente hablando.

Ahora, la idea de ese libro la contrasto con lo que preparó María Palomar en el capítulo de Guadalajara d/escrita —parte del curso Guadalajara, la perla de Occidente que estará disponible en febrero, 2014 en www.aulabierta.org—, donde escogió textos de escritores que hablan de esta perla, como Bernardo de Balbuena en el XVI o Altamirano en el XIX cuando propone que es la hija predilecta del trueno y de la tempestad o Agustín Yáñez en el XX, cuando recuerda el trueno de asustar que estremeció la barranca.

Mucho mejor la idea de María que realmente nos permite conocer y disfrutar más a la ciudad de Guadalajara a través de algunos escritores y no como es la promesa de Savater que nos ofrece más bien detalles biográficos de algunos grandes escritores y uno que otro detalle de las ciudades que habitaron como es la Praga de Kafka o el Buenos Aires de Borges o La Isla Negra, más que Santiago de Chile, con Pablo Neruda; vamos a ver qué dice de Londres aprovechando a Virginia Woolf y de Lisboa con Fernando Pessoa, así como, la Florencia de Dante y la ciudad de México de Octavio Paz (con curiosidad de saber qué nos dice Savater de este poeta que conocimos  en vida) y así, trata de los autores no tanto de las ciudades con anécdotas sabrosas de sus vidas como la de Stevenson en Edimburgo o el viejo Madrid de Cervantes y Lope de Vega que tiene este Soneto inolvidable que empieza así: ir y quedarse, y con quedar partirse… Bueno, no cabe la menor duda que el libro de Savater es una manera de viajar alrededor de nuestro sillón para conocer más que las ciudades, la intimidad a sus escritores.

Por eso ofrezco como contraste esto que preparó María Palomar cuando cita a Altamirano y describe Guadalajara: la vista no puede menos de quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica, a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines… parece una ciudad oriental que encierra en su seno todas las bellezas que traen a la memoria la imagen de esas ciudades del desierto descritas en las poéticas leyendas de la Biblia.

Mientras que con Savater leemos detalles de la vida de Kafka al tiempo que escuchamos a Smentana a propósito del río Moldava y nos asomamos por la ventana de su cuarto antes de acompañarlo para que le lea a Felice Bauer La condena para enteremos que ese día fue cuando reconoció su vocación de escritor y no de abogado, en contra de lo que pensaba su padre al quien le dedicó después ese texto lleno de reclamos como es Carta al padre; luego nos enteramos que iba al hipódromo y que por eso escribió esto que tiene múltiples y contradictorias interpretaciones como buena obra literaria: los mejores amigos no han apostado a nuestro caballo porque temen que si pierden, podrían enfadarse con nosotros. Pero como nuestro caballo ha sido el primero y ellos no han ganado nada, cuando pasamos, se dan la vuelta y prefieren mirar a otro lado. Texto genial pero no trata de la ciudad de Praga.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

La luz petrificada del mármol

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 18 de diciembre, 2013.
Los elementos del paisaje en Carrara, Italia.
Dicen que Miguel Ángel veía lo que quería esculpir dentro de la piedra y todo lo que hacía era quitarle lo que estorbaba de ese bloque de mármol blanco que había escogido en Carrara para que quedara libre ya fuese La Piedad o el David, el pequeño gigante listo para tirar o una vez que ha tirado con su honda la piedra que le da al gigante de Goliat, como lo imaginó mientras esculpía ese cuerpo perfecto como si fuera un dios.

Cuando Fernando Ituarte era estudiante de arquitectura y era parte del taller “Max Cetto” en la UNAM que dirigía el maestro Humberto Ricalde (1942-2013), se fue a París de intercambio y estando allá, viajó a Carrara, Italia que está en las faldas de una cadena montañosa al norte de la Toscana, sobre la Riviera Liguria y la Versilia, para conocer los yacimientos de mármol y el puerto de salida al mundo de esos bloques enormes como los mandaban a Grecia en el siglo V a.C. para que Fidias el escultor y arquitecto de la Atenas de Pericles hiciera las columnas del Partenón o para esculpir a la diosa Atenea. Siglos después se mandaban a la Roma renacentista del Papa Julio II para que estuviera en manos de Miguel Ángel esas piezas que tienen su origen en el sedentario marino del triásico medio y que son más antiguas que los mismos Apeninos.

Cuando Fernando llegó a Carrara quedó deslumbrado por la escala y la magnitud de esas rocas que cortan con cuidado máximo, así como, de los espacios que quedan, una vez que éstas son sustraídas de la montaña. Entró a las cuevas y supo, como bien dice Loreta Castro Reguera en el catálogo que, “a través del tiempo, Carrara ha sido relevante porque a partir de un proceso de sustracción ha adicionado elementos al paisaje y a la historia.”

Decidió fotografiarlas y cuando el maestro Ricalde las vio, le propuso que se expusieran en el Taller de la Casa Luis Barragán. Desde entonces se gestó esta exposición que ahora podemos disfrutar. Ha sido curada por el arquitecto Mauricio Rocha quien decidió poner algunas de gran formato en el taller y el resto unas cuarenta fotografías de pequeño formato, colocarla aquí y allá por toda la casa “sin molestar, como las podría haber puesto el mismo Barragán que tenía la costumbre de hacer eso con fotos y reproducciones que le gustaban, colocándolas en el gran atril o dónde él pensaba que sería adecuado para disfrutarlas”, como lo comenta Fernando Ituarte.

De esta manera, si van a ver la exposición Sustracción, pueden matar dos pájaros de un tiro: ver esta exposición fotográfica y hacer el recorrido de la casa para disfrutar de sus propios espacios y recibir el eco del que hay al norte de la Toscana.

Fernando trajo un pequeño bloque de mármol que pesa como el demonio y decidieron colocarla sobre uno de los peldaños de la escalera del vestíbulo forrada de piedra volcánica en donde lograron un contraste dramático de la textura, el color y la consistencia entre la piedra volcánica (negra y rugosa) y la textura suave y su blancura como la tiene el mármol de Carrara que al sopesarla, nos permite imaginar su contundencia y monumentalidad con la que los que algunos escultores han podido crear lo bello a imagen y semejanza de los dioses.


Esa pieza de mármol se convierte en la prueba fehaciente de todo lo que puede estar de la historia de Carrara y de sus artistas, sólo por tocarla, sabe uno las dificultades que puede haber de esculpirla, pues no se permite tener errores con el cincel y eso nos impone.