jueves, 22 de mayo de 2014

Los rostros festivos de Daniel de Laborde

INFOSEL, México D.F., a jueves 22 de mayo, 2014. 
Cuando celebran la toma de la Alhondiga de Granaditas en Malinanco.
Entre otras cosas Daniel de Laborde se ha dedicado con pasión a la fotografía y por eso no ha dado su brazo a torcer desde hace años que empezó a incursionar y ahora acompañado por una de esas musas que comparten con él su aliento para que logre en ese instante del clic, la imagen que vale la pena ya sea porque nos da más de lo que representa o por su composición, su colorido y la expresión del hombre o de la mujer que nos permite ver lo que está detrás de ellos, siempre con una calidad como la que ha desarrollado en este oficio al que Daniel ha convertido a un arte dedicado por gusto con esa humildad que tienen los verdaderos artistas.

Ahora expone en el Metro Coyoacán —hasta el 8 de junio— y lo hace para esos miles de pasajeros que entran y salen de la estación y que, se paso se detienen un momento para ver la exposición y hasta leer las cédulas en un ambiente lúdico donde, de pronto, resalta la calidad y por qué no, el sentido del humor que lo caracteriza como lo podemos comprobar en esta foto que ha utilizado para enviar sus invitaciones en una de esas fiestas o el simulacro de ellas en puestas en escena popular de algunos momentos históricos como fue la toma de la Alhondiga de Granaditas que se representan cada año en Malinalco o las procesiones de Semana Santa o la llamada Artillería pesada o los típicos danzantes de San Miguel de Arcángel.

La calidad en indiscutible y aunque no presume, nosotros lo hacemos por él porque apreciamos su trabajo desde hace tiempo en una labor constante hecha con ganas y cuidado como si se tratara de una de esas operaciones que está acostumbrado a realizar. Desde que recuerdo le interesan los retratos, como esos que vi en un álbum publicado hace tiempo con varios retratos de primera, hechos en blanco y negro como si no quisiera la cosa.

Ahora expone en los muros de esta estación una nueva serie en donde lo van a conocer miles de personas que suben o bajan de esa estación sureña y que, estoy seguro, les pasará como a nosotros, que no podemos menos que esbozar una sonrisa y disfrutar ese momento cuando captó con transparencia de propósitos, el buen gusto y el sentido de esas fiestas.

Sí, así se dice esto que es un paso o engranaje en este arte: «exponer», es decir, «presentar algo para que sea visto, para ponerlo de manifiesto o arriesgar, aventurar, poner algo en contingencia de perderse o dañarse», como bien dice el diccionarios de la lengua española y que muy bien lo sabe Daniel ahora que expone su obra y sabe que se arriesga a presentar lo que ha hecho para que seamos los otros los que gocemos al alcanzar a ver lo que está detrás esas fiestas mexicanas, con las que compartimos su alegría de vivir, y esos disfraces que usan para ser otros, aunque sea un momento.

«El uso frecuente de la pirotecnia, con su tronido ensordecedor, es un llamado: despierta el recuerdo y la memoria, atrae, buscando el pasado para abrir una brecha en el tiempo. México es sinónimo de fiestas, como las fiestas lo son de dedicación y entrega, de creación y de vida», dice Daniel de Laborde explicando lo que ha buscado en sus viajes con esa curiosidad que bien vale la pena que nunca se agote en todas y cada una de estas representaciones de la historia viva para volver a hacerla presente.