La memoria como teatro del espíritu

Ciudad de México, sábado 2 de diciembre, 2017.- 
Juan Palomar Verea, su servilleta y Rodrigo Johnson.

La presentación de los libros debe ser toda una celebración, como la que organizamos el martes pasado en la Casa ITESO Clavigero que resultó gozosa tanto por el público que asistió, como por estar acompañado de dos amigos: Juan Palomar Verea, tapatío, arquitecto, poeta de quien admiro y leo cada semana sus "Atmosféricas" y Rodrigo Johnson Celorio, chilango, director de teatro, actor y guionista que vino de la Ciudad de México para acompañarme en esta celebración.

Para eso, los dos leyeron Fe de erratas, la autobiografía que escribí y que acaba de ser publicada por Bonilla y Artigas Editores (Bon Art), en donde recuerdo lo que hice y deshice en casi dos décadas como editor improvisado (1977-1994) y que fueron, tal vez, el apogeo de mi oficio.

Está escrita coloquialmente y tiene algo de ese sentido del humor ‘fino y surrealista’ como escribió Jorge Wagensberg en Babelia: Existe el humor grueso e hiperrealista de quien se ríe de los defectos ajenos, pero hay otro fino y surrealista de quien se ríe de uno mismo y, si a esto le agrego de mi puño y letra ‘como ese humor de quien acepta sus errores y puede salir fortalecido de cada crisis, entonces, a lo mejor esto les puede servir de algo a los lectores.'

Rodrigo abrió fuego graneado recordando cómo fue que desde hace casi treinta años ha tenido conmigo una amistad ininterrumpida y, ahora, "leyendo estas memorias, esta Fe de erratas, me doy cuenta de lo privilegiado que fui de ser parte de esa “Época” cuando Martín coordinaba La Plaza, a mi gusto, el mejor suplemento cultural del momento… Es fácil encontrar autobiografías, ensayos y hasta tratados sobre el quehacer de un autor, sin embargo, no es tan fácil conocer el mundo y los esfuerzos de quienes hacen posible a 'ese' autor, a ese loco que ama el papel y la tipografía por encima de su bolsillo, al idealista que se maravilla ante el libro impreso mismo que lanza al mar dentro de una botella…”

Y, tal como se pueden imaginar, escuchando estas y otras maneras de ver este libro y a su autor, no podía menos que estar feliz de la vida. 

Después habló Juan Palomar Verea que empezó diciendo que había encontrado “una corriente vital y poderosa, que atraviesa el más reciente libro de Martín Casillas: la del entusiasmo”… y, más adelante, asegura que “estas páginas están cruzadas por un agradecible y, a veces, estoico sentido del humor. Abunda en citas y referencias, en dichos populares, en trasuntos de canciones y paisajes que ayudan a situar los acontecimientos referidos. Un talante juguetón que siempre elude las falsas solemnidades… con una multiplicidad de situaciones y tiempos hacen que la obra rebase lo meramente anecdótico. Decía Borges que todo libro es una suerte de autobiografía y que todo escritor tiene, a lo más, tres o cuatro cosas que decir antes de entregarse al olvido… Algunas citas hacen, de alguna manera, surgir las anteriores reflexiones. Dice: ‘¿Por qué me negué a aceptar la realidad real? ¿Todo fue una pasión, un impulso lleno de placer, de entusiasmo y erotismo, negando lo material como si no existiera?’”

Los dos tienen razón, pues cada quien encuentra eso en aquello que tiene que ver con ellos mismos. El libro es un desahogo y, como bien señala Juan, un relato en donde explico cómo fue que “aprendí a levantarme después de la caída, sin importar la golpiza que me habían dado; hice a un lado la depresión cuando había perdido casi todo lo que tenía… cada errata, así, cada caída –considerable en la vida, puntual en la edición, Martín Casillas de Alba muestra, ahora triunfante y en pie, su testimonio y su ejemplo. Celebrémoslo.” 

Por todo esto, fui muy feliz y, por eso, lo comparto con ustedes, pues como Paz decía… la memoria es el teatro del espíritu pero afuera ya hay sol: resurrecciones. En mí me planto. Habito mi presente.

Nota al pie de página: Fe de erratas lo puede adquirir en la CDMX en la Librería Bonilla que está en Miguel Ángel de Quevedo 477, (esq. Delta) en la Col. Romero de Terreros, Coyoacán o en la Librería Bonilla de Cuernavaca que está en: Av. Universidad 1307, Loma Bonita; o se lo puedo mandar a su casa si me manda un correo, para poder indicarle dónde podría depositar los $274 pesos ($199 de su precio + $75 del envío) antes de que lo reciba en su casa por la mensajería especializada (Del Tingo al Tango). También podrá adquirir en los Sonetos de Shakespeare (precio de venta  $220 pesos) en una edición espléndida y muy bien cuidada por Fuensanta Cue y mi editor Juan Luis Bonilla.